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Aprende a autocuidarte

15 recomendaciones para que mantengas tu salud física y emocional

No se debe perder de perspectiva que el cuidador debe también cuidarse. a continuación, algunos consejos prácticos

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Entre los cuidadores informales, predominan las mujeres. (Shutterstock)
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Tomando en consideración que la sociedad puertorriqueña envejece a pasos agigantados y que todos, en algún momento, hemos sido o seremos cuidadores informales, el doctor Ángel Muñoz Alicea, coordinador de la Escuela para Cuidadores de Adultos Mayores de la de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR), ofreció algunas recomendaciones prácticas que se deben tomar en consideración para que esta labor no se convierta en una carga y en un estresor adicional a la ya complicada tarea de cuidar a un adulto mayor.

Según comentó el coordinador e investigador, estas recomendaciones surgen de las vivencias experimentadas al realizar el perfil del cuidador informal de Puerto Rico, un importante estudio de campo realizado por el Colegio de Estudios Graduados en Ciencias de la Conducta y Asuntos de la Comunidad de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, que retrata al cuidador informal de la isla y presenta sus preocupaciones y retos ante un panorama socioeconómico incierto.

Según el estudio, el cuidador informal en Puerto Rico es predominantemente del sexo femenino con una edad promedio de 51 años, no casadas, que no tienen un empleo asalariado, que no reciben ayuda económica de sus familiares, con un ingreso que las mantiene en el umbral de la pobreza, siendo el mismo de pensiones de gobierno, ayudas gubernamentales o el Seguro Social; que cuidan a al menos un adulto mayor, en el hogar del mismo, durante un promedio de 1 a 5 años, preocupándoles mucho no poder cuidar de manera efectiva a este adulto mayor, aun cuando tienen experiencia previa por haber cuidado a otro familiar.

Ante este cuadro y sus implicaciones para el futuro, el doctor Muñoz Alicea realizó las siguientes recomendaciones:

  1. No perder de perspectiva el autocuidado. “Los cuidadores informales se enfocan en cuidar y descuidan, tanto su salud física como su salud emocional”, menciona Muñoz Alicea, al señalar como ejemplo, que es común que los cuidadores no acudan a sus citas médicas, no se alimenten adecuadamente, lo que lleva a otras consecuencias que afectan su calidad de vida. Destacó que una manera de aliviar este problema es aprovechar cuando el cuidador lleva al adulto mayor al médico para visitar al médico también, de manera que aproveche esa salida.
  2. La familia extendida, cuyos miembros se convierten en cuidadores secundarios, debe cuidar al cuidador, ya sea, sacando las citas médicas y llevando al adulto mayor o espacios en sus agendas para que el cuidador salga con sus amistades y tome tiempo para sí.
  3. En estos casos suele haber muchos conflictos entre los familiares, por ello, aunque no hay una ley que proteja a los cuidadores, sí existe la mediación de conflicto como herramienta para resolver estos problemas y establecer unos acuerdos.
  4. El familiar que no puede estar al cuidado del adulto mayor puede, por ejemplo, pagar 4 o 5 horas para que se releve al cuidador con alguien por esas horas o para que una persona trabaje en tareas de limpieza u otras tareas del hogar. Existen muchas maneras de apoyar al cuidador principal.
  5. Hay que enseñarles a ser cuidadores a las generaciones que vienen subiendo. Por ejemplo, los más chicos pueden aprender a lavar la ropa y hacer otras tareas diarias para colaborar.
  6. Debido a que no hay leyes que protejan al cuidador, es importante que los cuidadores conozcan las diferencias en las tutelas, hasta dónde llegan, qué permiten o qué se puede hacer con un poder, que, a diferencia de lo que muchas personas creen, son limitados. El doctor Muñoz Alicea destacó que, precisamente, la Escuela de Cuidadores Informales de la PUCPR ofrece este tipo de orientación en sus módulos educativos.
  7. Otro aspecto es que, muchas veces, los adultos mayores no hacen testamento, lo cual lo cual deja al descubierto al cuidador una vez fallecen. “Una de las situaciones que hemos visto es que tenemos estas cuidadoras que dejan de trabajar, viven 15 años en la casa de los padres, mueren los padres, venden la casa y se queda como una persona sin hogar, sin trabajo, sin Seguro Social y sin cuidadores”, subrayó el investigador, al aclarar que la asesoría legal es necesaria y práctica.
  8. Otro aspecto relevante que se debe tomar en cuenta es comprender la explotación financiera y cuán fina es esa línea de lo que implica y lo que no. Por ejemplo, si el cuidador va a hacer compra y se paró a echar gasolina con el dinero del adulto mayor, eso es explotación financiera, porque, a pesar de estar haciendo una diligencia para ese adulto, ese dinero no se puede usar para otra cosa que no sean las necesidades de este.
  9. Tomando en cuenta que un 5% de los cuidadores recibe $20 mil o menos anuales y que los recortes a las pensiones gubernamentales tendrá un impacto sustancial en la unidad familiar, el doctor Muñoz Alicea destacó la necesidad de educarse con un asesor financiero. Este aspecto, que también se toca en los talleres de la Escuela de Cuidadores Informales de la PUCPR, ayuda a este grupo a tomar decisiones para sí mismos, de acuerdo con sus necesidades particulares, ya que la mayoría no se prepara financieramente para el impacto que tendrá su rol como cuidador.
  10. Es importante que el cuidador evalúe los gastos del adulto mayor: ¿cuánto gastan en medicamentos?, ¿cuánto deben de hipoteca?, ¿cuánto pagan de agua y de luz? El cuidador debe evaluar el presupuesto, si existen descuentos para medicamentos, por ejemplo; si existen organizaciones sin fines de lucro que ofrezcan ayuda, o buscar subsidios para servicios esenciales, como electricidad y agua. También pueden acudir a clínicas interdisciplinarias que ofrezcan servicios psicológicos o de salud gratuitos.
  11. Es importante que los cuidadores se orienten y conozcan sobre los hospicios y cuáles son los pasos a seguir, de ser necesario. También aconseja conocer sobre los hogares de cuidado de larga duración, los requisitos de admisión, cuánto cuestan y cómo los regula el Departamento de la Familia. “Hay puertas que tocar, herramientas y organizaciones que pueden ayudar al cuidador a educarse más sobre estos temas”.
  12. Conocer las ofertas de los planes Medicare Advantage y las posibles ventajas para sus afiliados, que pudieran resultar en un ahorro en los gastos mensuales del cuidado del adulto mayor.
  13. Conocer sobre organizaciones sin fines de lucro que brinden servicios a la población de adultos mayores y abordarlas.
  14. Estar atento a los esquemas de estafas que se dan a menudo con ofertas por Internet o vía telefónica. Si parece demasiado bueno para ser cierto, probablemente es así.
  15. Tener accesible una lista de los teléfonos importantes, en caso de una emergencia. Se recomienda que los cuidadores secundarios también la tengan a la mano, por si deben asistir al cuidador principal en alguna gestión.

“Teniendo en cuenta que uno de nuestros hallazgos fue que el 85% de los participantes (de la encuesta) tomarían cursos (para mejorar su desempeño como cuidador), estamos desarrollando módulos educativos de los temas que brindamos en la escuela. Además, una de las recomendaciones fue, precisamente, desarrollar módulos para educación, ensenarlos al uso de las herramientas cibernéticas. Estamos trabajando en eso para los próximos meses, además de lograr más colaboraciones de empresas privadas y gubernamentales. También estamos evaluando otros esfuerzos que se puedan hacer. Esta es una población desatendida y no hay tantos fondos destinados a ella”, dijo, finalmente, el doctor Muñoz Alicea.

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