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Entrevista

Alegría, energía y tradición para continuar con el legado

Nidza Salas Ruidíaz, con su dinamismo y entrega, mantiene vigente las tradicionales canciones navideñas como directora de los Cantores de San Juan

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Nidza Salas Ruidíaz (Xavier García / Especial para GFR Media)
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Su abundante cabellera blanca le distingue por doquier a esta dama, que con su canto y baile le imparte energía, entusiasmo y cadencia a las tradicionales canciones navideñas que han sido popularizadas por el grupo los Cantores de San Juan. 

Nidza Salas Ruidíaz, por los pasados 13 años, ha tomado la encomienda de continuar con el legado que dejó su fallecido esposo y fundador de los Cantores de San Juan, Vicente Carattini, quien figuró como la voz cantante que popularizó temas como “Si no me dan de beber, lloro”, “El Ña”, “El Cardenalito” y “Caminan las nubes”, entre tantas otras.

Llevar las riendas de este grupo con un historial tan arraigado a la Navidad boricua, con 47 años de trayectoria, ha sido una gran responsabilidad para Nidza, quien además asumió completamente la crianza de sus cuatro hijos cuando apenas eran unos niños y adolescentes al enviudar. 

“Como Dios es tan perfecto, si yo llego a saber lo que iba a pasar, creo que me hubiera vuelto loca y tirado a morir, porque han sido 13 años intensos, en los que tuvimos que hacer cónclaves y reunirnos para resolver situaciones difíciles que surgieron en las que tuve que envolverlos, aunque fueran menores y hacerlos partícipes”, recordó la madre de Karla Mayté, de 35; Adriana Michelle, de 29; Milena Nicole, de 27; y Ernesto José, de 21, quien vive aferrada a su fe católica. “En estos momentos, después de 13 años, me siento como ‘bendito sea Dios, gracias Padre. Tenía que vivir eso, tenía que vivirlo’”.

Ya no solo se trataba de montar coreografías, presentarse y bailar como parte del grupo, sino de estar a cargo de los contratos y las promociones, entre otras responsabilidades.

A poco más de un año para llegar a la década de los 60, Nidza se siente llena de energía y se lo atribuye a que ha llevado una vida saludable, pues siempre ha hecho ejercicios aeróbicos y steps aeróbicos, se hidrata y alimenta bien, aparte de que no fuma ni ingiere bebidas alcohólicas. Estar al frente de la agrupación requiere de esa estámina y presencia que ella le imparte. 

Aunque es natural de Bayamón, lleva 22 años residiendo en Cidra y, como parte de su diario vivir, trabaja a tiempo parcial con una firma de ingenieros ambientales, lo que le permite en las tardes ejercitarse, ir de tiendas, tomar clases de salsa y continuar activa en la capilla de la comunidad en donde reside. 

Una de las cosas que más disfruta es montar las coreografías a nivel de grupo, en donde por naturaleza se siente alegre, “en su salsa”. “A mí me ha gustado siempre bailar; yo soy una bailarina frustrada. Es como una forma de canalizar, de tomar en cuenta mi edad y ¡me encanta!”, relató la mujer que desde los 14 años ha llevado canas en su cabellera y asegura continuar con su melena platinada que le ha caracterizado. 

“Cada año que pasa estoy menos atada a lo que me esclaviza. Me encanta tener el cabello limpio, me gusta usar muchos vestidos porque además siento que es la manera en que más femenina me veo. Me maquillo sencillo, entiendo que menos es más, incluso en la ropa y los accesorios”, dijo la cantante, quien anhela ser abuela y mantiene las puertas abiertas al amor. 

Ser una persona puntual, estructurada y disciplinada ha sido fundamental para continuar la herencia que mantiene vivo a Carattini, quien desde 1971 comenzó a contagiar a los puertorriqueños con su pegajoso repertorio navideño. 

Luego de 44 producciones musicales e incontables éxitos, la selección del repertorio para las presentaciones en cada temporada navideña representa todo un reto, por lo que Nidza y el director musical de los Cantores de San Juan se encargan de esta encomienda. 
La directora ejecutiva del grupo, con bachillerato y maestría en Administración de Empresas, no le teme a la tecnología y la aprovecha para mantener una relación cercana con sus seguidores, incluso los que residen fuera de Puerto Rico. 

“Mantengo activa nuestra página en las redes sociales. Contesto todos los mensajes y las preguntas que tienen. En la página nos dicen ‘Hasta que no sale su disco no se pone el árbol’, ‘Ustedes transmiten alegría’, ‘Ni María ni ningún huracán puede con el puertorriqueño ni nuestra alegría’, ‘Ustedes alegran los corazones tristes’… Es un honor para nosotros que con nuestra música y nuestro show podamos lograr eso. Esto no es pararte en una tarima a cantar y bailar nada más, va más allá de eso, es algo más serio.  La tecnología nos hermana, pues puedes conectar con otras personas en países que están distantes de Puerto Rico. Es llevar alegría, tradición, raíces y nuestro cuatro puertorriqueño”, expresó. 

Hace muchos años que a Nidza le ronda una idea sobre la posibilidad de hablarle a otras mujeres para servir de motivación y espera que se le cumpla algún día. “Por la situación del ser mujer en sí, en esta industria de la música, ser viuda, cuidar cuatro muchachos sola. Sobre reconocer lo fuerte y poderosa que era”, confesó esta dama, quien, cuando llega la época festiva, aprovecha para preparar coquito de chocolate con el que agasaja a sus invitados. 

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