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¿Tienes el corazón roto?

Conoce lo que científicamente le pasa al cuerpo cuando te enamoras o sufres una ruptura

Diversos estudios han evidenciado que hay un malestar físico tras una ruptura amorosa, sufrir un disgusto severo, entre otras emociones fuertes, conocido como el síndrome del corazón roto

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El dolor en el corazón al terminar una relación o recibir una noticia inesperada no es una metáfora. (Shutterstock)
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Desde escritores como el chileno Eduardo Barrios en su novela corta “El niño que enloqueció de amor” (1915), hasta grandes exponentes de la música romántica, como Kany García, Alejandro Sanz y Tommy Torres, todos han definido lo que es un “corazón roto” y cómo “curarlo”. Con éxito o no, cada uno ha intentado ponerle fin a una realidad que, en el peor de los casos, puede repercutir en graves problemas de salud.

El dolor en el corazón al terminar una relación o recibir una noticia inesperada no es una metáfora. Diversos estudios han evidenciado que hay un malestar físico tras una ruptura amorosa, sufrir un disgusto severo, entre otras emociones fuertes, conocido como el síndrome del corazón roto.

Conocido científicamente como miocardiopatía por estrés tipo Tako-Tsubo, fue descrito por primera vez en los años 90 en Japón. Se le denominó “Tako-Tsubo” porque así se llama una vasija de cuello estrecho que usan los pescadores norcoreanos para atrapar pulpos. Esta enfermedad se caracteriza por sentirse como un infarto de miocardio, con una debilidad cardiaca transitoria, donde la parte del corazón afectada adquiere una forma parecida a la de una vasija.

Por ejemplo, el psicólogo Arthur Aron de la Universidad Estatal de Nueva York, lo describe como sentirse “desgarrado” por la gran cantidad de hormonas del estrés o cortisol que se liberan en el cuerpo durante los días posteriores a una situación difícil.

El dolor de una ruptura

Cuando nos enamoramos, nuestro cerebro actúa de manera semejante a un adicto a alguna sustancia psicotrópica, es decir, segrega sustancias químicas como el endovalium, que libera nuestras fantasías o las endorfinas, que nos genera placer. En el momento en que el amor se acaba, caemos en un síndrome de abstinencia”, describe la licenciada Jayleen Gorritz Pérez, psicóloga consejera.

La experta añade que “cuando tenemos pérdidas, lo primero que experimentamos es un shock. Pero, mientras van pasando los días, la persona entra en un proceso de ira que al final dará paso a la sanación”.

Si sientes que se te ha “partido el corazón”, no estás solo. Se ha comprobado que casi todo el mundo ha experimentado —al menos una vez en la vida— este tipo de aflicción que también se conoce como “mal de amores”.  

“Sin importar cuánto dure el proceso, es importante tomarse tiempo en cada etapa porque es lo que permitirá que la persona se transforme. A medida que pase la fase del dolor, debes buscar herramientas y no ponerte curitas como ahogarte en alcohol o buscar otra relación”, aconseja Gorritz. A continuación, cuatro alternativas:

Expresa tus sentimientos. A algunos les funciona compartir sus sentimientos con alguien de confianza. Una persona que se haga eco de lo que están pasando. Esto puede implicar expresar todo lo que sientes e, incluso, llorar en el hombro de un buen amigo o familiar. A otros les ayuda salir de la casa y hacer esas cosas que disfrutan, como ir al cine o a un concierto. Es posible que la gente, con sus mejores intenciones, intente animarte con afirmaciones como “lo superarás” o “ya conocerás a otra persona”. Probablemente, esas personas están intentando ayudarte de la única forma que saben hacerlo. Pero, si tienes la sensación de que determinada persona es incapaz de entender por lo que estás pasando o intenta minimizar tus sentimientos, habla con alguien que te entienda mejor.

Cuídate. Tener el corazón roto puede ser muy estresante. No permitas que esto interfiera con tu ritmo de sueño. Duerme mucho, ingiere alimentos saludables y haz ejercicio regularmente para reducir el estrés y los sentimientos depresivos.

Piensa en todo lo bueno que tienes. Cuando estás sumido en la tristeza y dominado por el sentimiento de pérdida, esto puede costarte bastante, pero ayuda mucho. Es un buen momento para redecorar tu cuarto o probar una nueva afición. Esto no significa que no debas pensar en lo ocurrido, sino que también debes centrar tu atención en otras cosas.

Toma tu tiempo. Para superar la tristeza hace falta tiempo. Al principio, casi todo el mundo cree que no se repondrá totalmente. Pero, el ser humano es sorprendente y los males de amores siempre se curan al cabo del tiempo. ¿Cuánto tiempo tardarás en superarlo? Eso dependerá de qué fue lo que te partió el corazón, cómo afrontaste la pérdida y qué rapidez tienes para afrontarla.

Piensa el corazón

Así como el cerebro reacciona a los efectos negativos del desamor, también reacciona positivamente cuando está en estado de enamoramiento.

“Nuestro cerebro puede segregar miles de químicos por segundo y cuando estamos en el proceso de identificar a una persona por la que nos sentimos atraídos, experimentamos cierta adrenalina. Nos sentimos diferentes y nuestro cuerpo comienza a tener sensaciones desconocidas hasta el momento como las famosas ‘mariposas en el estómago’. Esto, dado a que en el corazón residen 40 mil neuronas, las mismas que en un solo milímetro cúbico de cerebro. Por eso le llamamos el ‘cerebro cardíaco’”, informa la licenciada.

Atracción enamorada

Científicamente, ¿qué es lo que ocurre cuando llega el amor? “Cuando conocemos a una persona especial, lo primero que ocurre es que nos atrae físicamente, y poco a poco, vamos sintiéndonos atraídos por su personalidad. Nuestros pensamientos giran en torno a él o ella, por lo que nos desconcentramos con mayor facilidad. Tenemos muchísimas ganas de pasar más ratos juntos y, cuando estamos frente a frente, parece que se nos va salir el corazón del pecho”, describe.

También, cuando nos enamoramos, ocurren cambios a todos los niveles y tienen su explicación. La ciencia ha demostrado que el amor en su primera fase es una reacción química y, como tal, provoca reacciones en el cerebro parecidas a las de una persona que sufre un trastorno obsesivo-compulsivo.

Recompensa

Nuestro organismo enamorado comienza a liberar sustancias químicas, responsables de las sensaciones que sentimos cuando estamos con la otra persona. Una de las sustancias que interviene en el enamoramiento es la dopamina, que inunda los centros de recompensa del cerebro. El efecto es el mismo que una sustancia que crea vínculos muy fuertes entre el placer y el objeto de deseo.

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