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¿Se puede prevenir el deterioro cognitivo?

7 señales de que estás desarrollando deterioro cognitivo

La neuróloga Briseida Feliciano explica los factores de riesgo para la condición y resume algunas estrategias puedes integrar a tu vida diaria para prevenir la pérdida de tus habilidades

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Todas las personas pueden incluir las acciones específicas enumeradas para promover la salud cognitiva, como aprender a tocar un instrumento. (Shutterstock)
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Aunque el cerebro humano ha sido ampliamente estudiado, sus secretos no han sido descubiertos del todo y sigue siendo objeto de discusión e investigación. Si algo queda claro es que, de las funciones que todos deseamos preservar a medida que envejecemos se encuentra la habilidad cognitiva; esa que nos permite pensar con claridad, recordar, tomar decisiones y funcionar en nuestro diario vivir.

Aunque cada individuo es un mundo y existen múltiples variables que inciden en el deterioro cognitivo, es una realidad que, según se va entrando en edad, el cerebro, al igual que el resto de nuestros órganos, envejece y, debido a su complejidad y a los factores de riesgo y protectores que puede enfrentar cada persona, es importante promover la salud cognitiva a través de todas las etapas de vida.

¿Qué es el deterioro cognitivo?

La doctora Briseida Feliciano, neuróloga y profesora asociada de la Universidad Central del Caribe, explica que el deterioro cognitivo leve (DCL) se define como el declive de las funciones cognitivas, ya sea debido a las alteraciones atribuibles al proceso fisiológico de envejecimiento o a otros factores.

“Son algunos olvidos que forman parte normal de envejecimiento. Sin embargo, la persona puede desarrollar sus actividades normalmente y puede cuidar de sí misma”, destaca, al agregar que el DCL se refiere a una pérdida progresiva de las funciones superiores del ser humano, fundamentalmente las relacionadas con la memoria, la atención y la velocidad del procesamiento de la información.

“Cuando envejecemos, nuestro sistema nervioso va sufriendo cambios en nuestras funciones superiores, pero esto va sucediendo poco a poco y el adulto sano está consciente de esta pérdida y la integra a su vida, sin alterar de modo excesivo sus actividades del día a día”, recalca Feliciano. “El DCL sería como un estado intermedio entre el envejecimiento normal y la demencia”, dice, y ofrece cifras que estiman que, cada año, del 10 al 15% de las personas con DCL evolucionan hacia la demencia, cuya forma más habitual es la enfermedad de Alzheimer. No obstante, no todos los problemas cognitivos son causados por la enfermedad de Alzheimer, aduce la neuróloga.

“Existe una variedad de otras posibles causas, como los efectos secundarios de los medicamentos, los cambios metabólicos y/o endocrinos, el delirio causado por otras enfermedades y la depresión no tratada. Algunas de estas causas pueden ser temporales y revertirse con el tratamiento adecuado”, resalta para indicar que otras causas de problemas cognitivos, como la demencia, no pueden revertirse, aunque los síntomas pueden tratarse durante un tiempo y las familias pueden prepararse para el futuro.

¿Cuáles son los signos del declive cognitivo?

La doctora Feliciano, quien en estos momentos se encuentra en la etapa de reclutamiento de cerca de 75 familias con múltiples casos de la condición de Alzheimer para una investigación, indica que el cerebro, como el resto del cuerpo, cambia a medida que envejeces, y que los problemas cognitivos pueden ser mayores de lo que se espera para la edad. Añade que los siguientes síntomas pueden indicar un deterioro cognitivo leve:

  • Te olvidas de las cosas con más frecuencia.
  • Te olvidas de eventos importantes como consultas o compromisos sociales.
  • Pierdes el hilo del pensamiento o de la conversación, o las películas.
  • Te abrumas al momento de tomar decisiones, o planificar los pasos para realizar una tarea, o comprender instrucciones.
  • Te desorientas en lugares conocidos y familiares.
  • Te vuelves impulsivo.
  • Tu familiares y amigos notan cambios.

Factores de riesgo del declive cognitivo

Según relata la neuróloga e investigadora, “los factores de riesgo más importantes para el deterioro cognitivo leve son la edad y tener una forma específica de un gen conocido como el APOE-4, el cual también está relacionado con la enfermedad de Alzheimer”. Otros factores que aumentan el riesgo de desarrollar cambios cognoscitivos incluyen:

  • Diabetes
  • Tabaquismo
  • Presión arterial alta
  • Colesterol elevado
  • Obesidad
  • Depresión
  • Falta de ejercicio físico
  • Bajo nivel educativo
  • Y poca participación en actividades que sean estimulantes desde el punto de vista mental o social

¿Cómo se diagnostica el DCL?

La doctora Feliciano explica que, en la actualidad, no existe una prueba específica para confirmar un diagnóstico de deterioro cognitivo leve. 

“Tu médico decidirá si el DSL es la causa más probable de tus síntomas según la información que proporciones y los resultados de varias pruebas que pueden ayudar a aclarar el diagnóstico”, señala Feliciano. Los criterios diagnósticos fueron desarrollados por un panel de expertos internacionales e incluyen:

  • Problemas de memoria o alguna otra función mental
  • Deterioro clínico a través del tiempo
  • La función mental general y las actividades del diario no se ven afectadas
  • Los análisis de estado mental muestran un nivel leve deterioro para la edad y el nivel de educación
  • Los cambios no son lo suficientemente graves como para diagnosticar demencia

Ciertos análisis de sangre permiten descartar otros problemas que pueden afectar la memoria, como la deficiencia de vitamina B 12 o hipoactividad de la glándula tiroidea.

¿Puede prevenirse el deterioro cognitivo?

“Una revisión reciente de la investigación examinó cuidadosamente la evidencia sobre las formas de prevenir o retrasar la demencia de Alzheimer o el deterioro cognitivo relacionado con la edad. Dirigida por un comité de expertos de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM), la revisión encontró evidencia ‘alentadora, pero no concluyente’ para tres tipos de intervenciones: mayor actividad física, control de la presión arterial para personas con hipertensión y entrenamiento cognitivo”, subraya la doctora Feliciano, a la vez que indica que la evidencia de otras intervenciones, como el uso de medicamentos y la dieta, no fue tan robusta.

La doctora Feliciano añade que, actualmente, no existen medicamentos u otros tratamientos aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) específicamente para prevenir o tratar el deterioro cognitivo leve.

Intervenciones no farmacológicas efectivas

Presión arterial alta: el médico supervisará su presión arterial e indicará las medidas a tomar para bajarla si es demasiado alta.

Depresión: puede provocar problemas de memoria leves y confusión mental. Tratar la depresión puede ayudarte a mejorar la memoria y a enfrentarte con los cambios en tu vida.

Apnea de sueño: esta condición provoca que tu respiración se interrumpa Y reinicia repetidas veces mientras estás dormido, Lo que dificulta tener un buen descanso por la noche. La falta de sueño provoca la sensación de cansancio extremo durante el día además de dificultad de concentrarse Y te vuelves olvidadizo. El tratamiento de la apnea puedes mejorar los síntomas y restablecer el estado de alerta.

Ejercicios: si practicas ejercicio físico regularmente podrías ayudar a prevenir a disminuir el deterioro cognitivo y beneficia tu corazón.

Una dieta baja en grasas que incluya frutas y verduras: puede prevenir el deterioro que tu salud cognitiva, además, te protege el corazón.

Los ácidos grasos omega-3: son buenos para el corazón Y tienen un posible beneficio para tu salud cognitiva.

La estimulación mental: puede prevenir el deterioro contigo. Usar computadoras, jugar juegos, leer libros e iniciar actividades intelectuales puede prevenir el deterioro cognitivo.

Los contactos sociales: compartir con otras personas, tener amigos y llevar una vida socialmente activa puede ayudarte a conservar las funciones mentales y disminuir el deterioro cognitivo.

De otra parte, la publicación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard ofrece los siguientes consejos para entrenar tu cerebro:

  • Escoge una nueva actividad. No te sientas tentado por hacer varias cosas a la vez
  • Inscríbete en una clase nueva que requiera desarrollar una nueva destreza, como pintura o un instrumento musical.
  • Saca tiempo para practicar. Inicialmente, no te enfoques tanto en el tiempo, sino en la consistencia de la práctica.

Para que la actividad tenga el efecto deseado en el cerebro, asegúrate de que se cumplan estos cuatro elementos:

  • Que sea retadora. Fuerza a tu cerebro a aprender algo nuevo.
  • Que sea compleja. No solo será excitante, sino que hará que tu cerebro trabaje en procesos específicos de pensamiento.
  • Que puedas practicarla constantemente. Mientras más practiques, más permanente se hará esa actividad, lo que es bueno para tu función cognitiva.

Aunque, a veces, suele verse de manera negativa, el envejecimiento también trae consigo cambios positivos, como, por ejemplo, la sabiduría y la experiencia que dan los años. Pero, es necesario tener claro que el deterioro cognitivo y cuán rápido se manifiesta varía de persona a persona y que estos cambios no implican, necesariamente, el desarrollo de una enfermedad neurodegenerativa como el alzhéimer u otras.

Todas las personas pueden incluir las acciones específicas enumeradas para promover la salud cognitiva, pero también deben discutir con su proveedor de servicios médicos las condiciones de salud que tienen y qué medicamentos toman que puedan influenciar su estado cognitivo. Los adultos mayores y sus familias también deben estar pendientes de estos cambios para tomar decisiones informadas sobre su salud.

El deterioro cognitivo “es un área activa de investigación y los científicos continúan explorando posibles prevenciones”, dice la doctora Feliciano, mientras agrega que hay varios estudios clínicos en curso para comprender mejor el trastorno y encontrar tratamientos que puedan mejorar los síntomas o retrasar el avance de la demencia.

De otra parte, la neuróloga puntualiza que, aunque hay muchos estudios, y más en curso, hasta ahora no se ha comprobado que nada prevenga o demore la demencia causada por la enfermedad de Alzheimer, aunque “los investigadores han identificado estrategias prometedoras y están aprendiendo más sobre lo que podría -y no podría- funcionar”.

“Sabemos que los cambios en el cerebro pueden ocurrir muchos años antes de que aparezcan los primeros síntomas de la enfermedad de Alzheimer. Estos cambios cerebrales tempranos apuntan a una posible ventana de oportunidad para prevenir o retrasar la pérdida de memoria debilitante y otros síntomas de demencia”, abunda la doctora Feliciano, mientras añade, finalmente, que, “si bien la investigación puede identificar intervenciones específicas que prevengan o retrasen la enfermedad en algunas personas, es probable que muchas necesiten una combinación de tratamientos basados en sus propios factores de riesgo”. Algunos de los enfoques que se están estudiando se centran en las drogas y otros en el estilo de vida y otros cambios.

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