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Cuidado apropiado para promover su salud

Elimina las plagas en las plantas de interior

Las plantas, como todo ser vivo, se enferman a causa de las plagas. Su control depende del tipo de plaga y la mejor manera de abordarlo es a través del manejo integrado de plagas

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Para cuidar bien de las plantas, es necesario no solo regarlas y abonarlas, sino también revisarlas para evitar que las plagas las estropeen. (Shutterstock)
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El hogar se ha convertido en nuestro refugio. Pero, tanto tiempo encerrados, con poco contacto con lo natural, tiene sus consecuencias en el ánimo y en el cuerpo, razón por la que muchos han visto en la jardinería en el interior de la casa, una actividad que, además de entretenida, los reconecta con la naturaleza, le da vida a los espacios y contribuye a purificar el aire.

Las plantas, como todo ser vivo, se enferman a causa de las plagas. Su control depende del tipo de plaga y la mejor manera de abordarlo es a través del manejo integrado de plagas (MIP). Esta estrategia se basa en el conocimiento de las plantas y de las plagas, en el uso de métodos menos tóxicos para controlarlas y en el seguimiento y la revisión de las plantas para ajustar los tratamientos, de ser necesario.

El manual “Las plagas comunes del jardín: identificación y manejo integrado”, preparado por los profesores Hipólito O’Farrill-Nieves y Silverio Medina Gaud, recomienda obtener toda la información posible de la planta afectada para diagnosticar correctamente el problema.

Por su parte, en el manual del Departamento de Recursos Naturales de Puerto Rico (DRNA) “Manejo integrado de plagas en el jardín: guía para reducir el impacto de los pesticidas en los cuerpos de agua”, los mismos autores enfatizan las buenas prácticas de manejo con técnicas ambientalmente sanas.

Algunas plagas comunes

Deborah Santiago, copropietaria de Clorofila, una tienda de plantas ubicada en Miramar; y Ceciliana Rodríguez Rodríguez, copropietaria de Jardín Lomas Verdes 2, en la Urbanización Altamesa, en San Juan, mencionan algunas de las plagas más comunes y sus tratamientos sencillos.

Queresas

Las queresas se pegan a las plantas y, como parecen pequeños bultos, a veces se piensa que son parte de la planta. Simplemente nacen, caminan y se pegan a la planta, y no se mueven o se mueven muy lentamente”, explica Deborah Santiago.

De acuerdo con el Servicio de Extensión Agrícola (SEA) del Colegio de Ciencias Agrícolas del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, el excremento de estos insectos es una sustancia espesa azucarada que promueve el crecimiento de un hongo negro conocido como fumagina o moho de hollín. Este hongo interfiere con la apariencia de la planta, además de disminuir su capacidad de fotosíntesis.

¿Cómo se tratan? De encontrar queresas, hay que separar la planta infestada de las otras plantas. Puedes removerlas con un paño o un cepillo de cerdas suaves, raspando la planta cuidadosamente o puedes usar una mota de algodón con alcohol diluido o aceite de neem (un insecticida natural que se extrae del fruto de este árbol), para limpiar las áreas donde encuentres el insecto, dice Santiago. Además de cubrir la tierra cuando hagas este ejercicio, se recomienda revisar la planta cada dos o tres días, porque, como los insectos ponen huevos, quizás no se ven y pueden seguir saliendo.

“Hay que seguir limpiando hasta que no se vea más progreso de la plaga”, dice. 

Por su parte Ceciliana Rodríguez destaca que el aceite de neem es orgánico y no hace daño, por lo que se puede usar como preventivo. Advierte que si la planta está muy enferma, “hay que podarla y eliminar lo más que se pueda del follaje enfermo”, seguir usando el aceite en el follaje que queda en la planta, además de fumigarla con un insecticida orgánico para evitar que se infeste.

Moscas blancas (“whiteflies”)

Aunque tienen este nombre y se parecen mucho a ellas, estos insectos no son moscas. Son insectos que también chupan la savia de las hojas y de los tallos jóvenes, robándoles nutrientes y agua, lo que pudiera llegar a debilitarlas mucho.

Según Rodríguez, las moscas blancas se colocan bajo las hojas por lo que es necesario revisarlas. Un signo de infestación es cuando encuentras en las hojas una sustancia algodonosa, que atrae la producción de hongo.

¿Cómo se tratan? Aunque para controlar estos insectos se usa un insecticida sintético conocido como malatión, esta sustancia puede ser perjudicial para la salud, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Por ello, productos como el aceite de neem son efectivos, así como para eliminar la sustancia pegajosa que se impregna en las hojas. Otra opción son otros aceites horticulturales, que son insecticidas de origen vegetal (y también mineral).

Cochinilla algodonosa

“La cochinilla algodonosa es un insecto blanco que parece literalmente como un algodón”, señala, por su parte, Santiago, al agregar que, como casi todas las plagas, esta extrae la savia de las hojas y debilita la planta lentamente, ocasionando una reducción de su crecimiento, caída prematura de las hojas o muerte de las ramas infestadas.

“Tan pronto veas que la planta tiene alguna señal de cochinilla, al igual que ocurre con otras plagas, debes poner la planta aparte para tratarla”, subraya Santiago, quien alerta que estos insectos se esconden en los pliegues de las hojas y los tallos, así como en áreas imperceptibles de los tiestos.

“El problema es que se reproduce bien rápido, por eso es difícil de controlar, aunque no es imposible. Hay que tener paciencia y dedicación”, subraya la copropietaria de Clorofila, al explicar que la cochinilla algodonosa secreta una sustancia que promueve el crecimiento de hongo negro (fumagina o moho de hollín).

¿Cómo se tratan? “La mejor manera de eliminarlas es creando una mezcla de agua con jabón (soapy water) y alcohol, porque las mata al contacto”, recomienda, al resaltar que la mezcla se prepara con mitad de agua, mitad de alcohol 70% o más, y un poco de líquido de fregar. La planta se rocía.

Destaca que si la planta tiene pocas cochinillas, podrías usar una mota o un palito de algodón mojado en alcohol para removerlas y tratar solo esa área.

Áfidos

De otra parte, la copropietaria de Jardín Lomas Verdes 2, llama la atención a los áfidos, unos insectos muy pequeños que chupan la savia de las plantas, los frutos y las raíces, produciendo que se estanque el crecimiento de las plantas y se marchiten.

Como otras plagas, producen una sustancia pegajosa que promueve el crecimiento del moho de hollín.

Se puede detectar esta plaga cuando las hojas están arrugadas o deformadas y están recubiertas por el moho.

¿Cómo se tratan? Una vez más, una buena manera de manejar esta plaga es usando el aceite horticultural. El SEA destaca que también se puede remover la plaga usando un cepillo de cerdas suaves, con una mota de algodón empapada en alcohol o, si son plantas de tallo fuerte, se pueden eliminar, lavándolas con agua de una manguera.

Según Rodríguez, estas plagas son difíciles de manejar, por lo que, en ocasiones, puede ser necesario podar una porción o todo el follaje de las plantas infestadas. Separa la planta enferma de tus otras plantas.

Arañas rojas

Según explica Santiago, las arañas chupan la savia de las hojas, las flores y los frutos, causando manchas en las hojas, y una disminución de la fuerza y el crecimiento de la planta.

“Esta arañita casi ni se ve. Uno se da cuenta cuando ve la telaraña alrededor de las hojas. Siempre van poco a poco y, usualmente, cuando la persona se da cuenta, la planta ya está cubierta de esa telaraña y es bien difícil tratar”, sostiene Santiago.

Rodríguez agrega que también puedes notar las diminutas arañas cuando le echas agua a la planta.

 ¿Cómo se tratan? Puedes remover las arañas con una mota de algodón empapada en alcohol o usar aceite vegetal u horticultural, limpiando ambos lados de las hojas. La mezcla de agua con alcohol y jabón también es eficiente para tratarlas.

Si la planta está severamente infestada, se debe podar el follaje.

Mimes de tierra

Esta plaga común hace daño si hay una gran cantidad de mimes que sigan poniendo huevos y larvas en la tierra, porque, eventualmente, debilitan la raíz, pero la realidad es que, más que nada, son molestosos, pues nadie quiere tener mimes en su casa”, destaca Santiago, quien señala que una manera de evitarlos es dejar secar la tierra.

“Usualmente, cuando hay mimes en la tierra, es porque se está quedando demasiado húmeda por mucho tiempo y eso hace que sea perfecta para que los mimes se reproduzcan”, sostiene y añade que estos insectos son comunes cuando se usa tierra orgánica o composta. Aunque los mimes tienen un ciclo de vida corto, el problema son las larvas que se quedan en la tierra.

¿Cómo se tratan? Una manera es mantener la tierra más seca. También puedes hacer una mezcla compuesta de mitad de agua con mitad de agua oxigenada y verterla a la tierra, “pues, no le hace daño a la planta y elimina la plaga”, subraya Santiago.

Insectos minadores de hojas

El manual del DRNA señala que estos insectos viven y se alimentan en el interior de las hojas, causando minas o túneles dentro de estas, que se ven blancuzcos y luego se tornan marrones, formando manchas al unirse.

Aunque su daño no es severo, los autores del manual señalan que pueden ocasionar una disminución del crecimiento y la fuerza de las plantas, sobre todo en períodos de sequía o en las plantas que están bajo techo.

¿Cómo se tratan? Si la infestación es leve, comienza por inspeccionar la planta y quitarle las hojas dañadas. Separa las plantas infestadas del resto de tus plantas. Se usa insecticida de preferencia oránico o biorracional.

Tu “kit” de tratamiento

  • Alcohol 70% (rubbing alcohol)
  • Agua
  • Jabón de fregar (se usa bien poco y funciona para los insectos en general)
  • Agua oxigenada (también ayuda para revenir el hongo en la tierra)
  • Bicarbonato de sodio (es indicado para los hongos, a proporción de dos cucharaditas por galón)
  • Palitos de algodón o algodones para la limpieza
  • Aceite de neem (para prevenir plagas y ayuda para los hongos)
  • Fungicida e insecticidas orgánicos (mantenlos en un lugar seguro y fuera del alcance de niños y mascotas. Sigue las recomendaciones del fabricante para su manejo.)
  • Botella con atomizador
  • Guantes, paños y servilletas
  • Bolsas de basuras para disponer de ramas y hojas infestadas.

A lo que debes estar atento

  • Haz una costumbre revisar tus plantas a menudo para identificar si tienen plagas.
  • De encontrar plagas, sepáralas de las otras plantas e inicia el tratamiento. De preferencia, usa tratamientos naturales y menos tóxicos.
  • Si la infestación es severa, puede que necesites podar la planta y seguir el tratamiento.
  • Revisa la tierra, antes de regar la planta.
  • Riega la planta antes de echarle abono líquido.
  • No reúses la tierra, sobre todo si tenía una planta enferma sembrada.
  • Lava y desinfecta los tiestos usados con agua, jabón y alcohol.
  • Siempre siembra las plantas en tiestos adecuados a su tamaño. Nunca escojas tiestos, porque las puedes matar al echarles agua de más.
  • Cuando compres plantas nuevas, no las pongas junto a tus plantas inmediatamente. Espera varios días y examínalas antes.

Es importante que tan pronto veas que la planta tiene alguna señal de tener una plaga, la saques aparte y la trates para que no se les pegue a las demás plantas. Si tienes dudas, tanto Deborah Santiago, como Ceciliana Rodríguez recomiendan que te comuniques con tu vivero favorito, ya que te puede orientar sobre el mejor curso a seguir.

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