Loader
Presente y futuro de la sociedad

Es momento de tomar en cuenta las necesidades y opiniones de los niños y jóvenes

Enumeramos estrategias para darles mayor participación en la toma de decisiones

  • Por Por Ilia C. Rosario Nieves, PhD/ Especial para Por Dentro
  • 30 JUL. 2017 - 12:00 AM
Photo
Los niños y jóvenes deben verse como recursos, que participan en la toma de decisiones, tienen la oportunidad de ayudar a otras personas en la comunidad, y se sienten seguros en la casa, la escuela y el vecindario. (Shutterstock)
  • Compartir esta nota:

El Instituto Search ha identificado los elementos fundamentales para el desarrollo óptimo de la niñez y la juventud, agrupados en ocho dimensiones esenciales. Una de estas dimensiones es la de fortalecimiento, representada por una comunidad que valora a niños y niñas; donde estos son vistos como recursos, participan en la toma de decisiones, tienen la oportunidad de ayudar a otras personas en la comunidad, y se sienten seguros en la casa, la escuela y el vecindario. En pleno siglo XXI, aunque Puerto Rico atraviesa una de las peores crisis de su historia, aún quedan oportunidades por trabajar que contribuyan a este fortalecimiento.

Una de las estrategias de fortalecimiento que organizaciones públicas y privadas deben implantar es dar valor a la niñez y a la juventud. Valorar incluye escuchar, considerar sus opiniones y dar participación en la toma de decisiones. Para construir un mejor país se deben considerar las opiniones de niños, niñas y jóvenes en temas actuales que sean de impacto para ellos.

Por otro lado, otra estrategia es fomentar entre ellos y ellas el servicio a la comunidad y voluntariado. Aunque estas áreas han sido incluidas en los currículos de las escuelas y universidades como requisito de graduación según la Ley Núm. 26 del 2009, conocida como Ley sobre el proyecto de Servicio Comunitario Estudiantil, es pertinente promoverlas de manera tal que no se sientan obligados, sino motivados a realizar este tipo de labor en beneficio de la sociedad. De esta manera irán desarrollando un sentido de responsabilidad por el servicio a otros, reforzado por el agradecimiento y reconocimiento que provean los adultos.

Otra de las áreas que deben reforzar el gobierno, las instituciones, las comunidades y las familias son aquellas que generen seguridad y sentido de protección, dirigidas a evitar que en la niñez, adolescencia y juventud sufran de discrimen, abuso, maltrato, explotación sexual y trata humana. Además, es necesario combatir la pobreza y aunar esfuerzos para mejorar los servicios de nutrición y alimentación, más allá de los que se proveen en las escuelas. Así también, se debe procurar un mayor acceso a servicios médicos que garanticen una buena salud física y psicológica a través de las diferentes etapas del desarrollo.

Por otro lado, es ineludible el establecimiento de política pública que procure desarrollar a la niñez y juventud en Puerto Rico. Esta debe ir dirigida a proveer una mejor educación y mayores oportunidades de desarrollo, exponiendo a niños y niñas a disciplinas como ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas. Equiparles con el conocimiento y las destrezas necesarias para solucionar problemas, obtener y evaluar datos, y poder interpretar los mismos les ayudará a estar mejor preparados para los desafíos que se presentan en el mundo actual y en el futuro.

 La juventud tiene mucho que aportar y debe ser considerada como recurso importante en la transformación positiva del país. Debe tener un papel protagónico y útil en la comunidad, por lo que áreas como los deportes, las artes, la cultura y las comunicaciones deben ser reforzadas. Por ejemplo, Mónica Puig es un digno modelo a emular, ya que le enseña a la juventud que se puede triunfar cuando dedicamos tiempo y esfuerzo a lo que nos gusta.

¿Cómo desarrollar un programa de capacitación a la juventud en Puerto Rico?

- Involucrar a la comunidad en el proceso de planificación estratégica de proyectos, demostrando mayor compromiso y participación ciudadana.

- Crear una planificación presupuestaria que fomente la inversión social y compromiso cívico.

- Apoyar a la juventud en las actividades que les gustan y en asuntos comunitarios de su predilección.

- Compartir el éxito del programa con la comunidad en general utilizando las redes sociales.

- Promover la integración cultural entre la juventud puertorriqueña y otras nacionalidades.

Nuestra juventud tiene mucho que ofrecer, tanto en el ámbito laboral como en el aspecto social. Esta nueva generación presenta características marcadas de creatividad y talento. Sin embargo, son niños, niñas, preadolescentes y adolescentes, quienes junto a sus cuidadores, están abandonando el país en busca de mejores oportunidades. Por lo que se deben promover las oportunidades laborales que necesitan los y las jóvenes para permanecer en la isla. Esto puede incluir programas de autogestión y de emprendimiento, tanto a nivel de escuela superior como en la universidad. Además, se recomienda la creación de programas de capacitación, el desarrollo de destrezas de organización, desarrollo de proyectos y resolución de conflictos.

Por último, nuestros niños, niñas y jóvenes tienen el potencial necesario para ser recursos que ameritan ser escuchados en esferas políticas como en sectores no gubernamentales que generan cambio e impacto en nuestra sociedad. La juventud puede presentar soluciones a los grandes problemas que aquejan al país. Por tanto, se precisa la creación de foros y conversatorios donde puedan expresarse sobre los aspectos relevantes que se necesitan mejorar en Puerto Rico, desde su perspectiva. Estos espacios deben caracterizarse por promover un ambiente de aceptación, donde se respete su sentir y opinión y los insumos se consideren a la hora de formular leyes y política pública en Puerto Rico.

Finalmente, aunque la personalidad de cada uno es única y propia, podemos promover unos valores comunes entre niños, niñas y jóvenes, tales como la comprensión, la generosidad, el perdón, la preocupación por los más necesitados, por las carencias ajenas, por los sufrimientos. Esto permitirá que aprendan a ser más solidarios, empáticos y con actitudes más positivas ante la vida, lo que a su vez contribuya a su fortalecimiento como individuo.

La autora es miembro de la Asociación de Psicología de Puerto Rico.

  • Compartir esta nota:

Comentarios

    Dejar comentario
    Volver Arriba