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Prevención

Los factores que inciden en una caída difieren si se es hombre o mujer

Las estadísticas indican que dos terceras partes de quienes ya tuvieron una caída sufrirán un nuevo accidente similar

  • Por El Mercurio / GDA
  • 27 DIC. 2018 - 03:00 AM
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Las caídas son una probabilidad que aumenta con el paso del tiempo. (Shutterstock)
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Es uno de los principales motivos de consulta entre los adultos mayores y un factor importante de lesiones y morbilidad: pasados los 65 años, un tercio de la población sufre una caída al menos una vez al año. Una probabilidad que aumenta con el paso del tiempo, ya que la mitad de las personas sobre 80 años se ven expuestas a esta desagradable experiencia.

Los factores de riesgo son múltiples -en ocasiones, una caída es una señal de un trastorno o patología aún sin diagnosticar- y suelen ser similares para todos. Sin embargo, hay causas que tienden a presentarse con mayor frecuencia según el sexo, por lo que conviene tenerlas en cuenta al momento de prevenir.

Entre las mujeres, estas son vivir sola, necesitar ayuda con las actividades de la vida diaria, caídas previas, bajo peso, el deterioro cognitivo y el uso de medicamentos asociados a un mayor riesgo de pérdida de estabilidad.

En tanto, por el lado de los hombres, son la presión arterial sistólica baja, enfermedades cardíacas, la incapacidad para levantarse de una silla, caídas previas, el tabaquismo y el deterioro del equilibrio.

"A pesar de las numerosas investigaciones sobre los factores de riesgo de caídas en adultos mayores, aquellas que examinan las diferencias por sexo son escasos", dice la doctora Stina Ek, del Instituto Karolinska de Suecia y autora principal de la investigación.

"Los resultados de nuestro estudio sugieren que los hombres y las mujeres tienen diferentes perfiles de riesgo de caídas. Si tomamos estas diferencias de sexo en consideración en los programas de detección y prevención de caídas, podríamos habilitar un mejor enfoque centrado en la persona", puntualiza.

El estudio, publicado en la revista de la Sociedad Americana de Geriatría, se realizó en base a un seguimiento a 3,112 adultos de 60 años o más.

La experiencia a nivel local establece que hay factores que son comunes, independiente del género, como la presencia de caídas previas o el uso de ciertos fármacos, como precisa el doctor Homero Gac.

"Que exista el antecedente de una caída anterior es quizás el factor de riesgo más importante -enfatiza-; el mensaje central es que, si un adulto sufrió una caída, consulte para ver qué está pasando, ya que puede ser el preámbulo para otras complicaciones secundarias asociadas".

Las estadísticas indican que dos terceras partes de quienes ya tuvieron una caída, sufrirán un nuevo accidente similar.

Es común también que una persona que ya tuvo una caída quede con miedo de volverse a caer: eso provoca que dejen de moverse con fluidez o ya no quieran caminar, perdiendo movilidad y elevando el riesgo de caer.

"Estudios previos muestran que los hombres tienen más probabilidades de caer al aire libre, mientras que en las mujeres, este riesgo es mayor al interior del hogar, a menudo mientras realizan tareas domésticas", dice la doctora Ek.

Entre los fármacos que se asocian a un mayor riesgo de caída están las benzodiazepinas, algunos antidepresivos tricíclicos y algunos antipsicóticos: "Bien indicados, estos medicamentos son seguros y útiles, pero hay quienes los consumen sin indicación médica".

También ocurre que no todos los médicos están suficientemente informados sobre los efectos de los fármacos en las personas mayores, advierte el geriatra. "Además de faltar especialistas y psicogeriatras, falta formación en geriatría a nivel general, eso provoca que no siempre se tomen todas las precauciones", dice el doctor Gac.

Respecto del bajo peso en las mujeres como factor de riesgo, esto se asocia a que, en promedio, ellas tienen un menor porcentaje de masa muscular, que resta estabilidad y apoyo en caso de caídas. De hecho, la sarcopenia, o pérdida degenerativa de masa muscular y fuerza al envejecer, es mucho más frecuente en la población femenina. "El tema de las dietas a esta edad debe ser visto con cuidado; hay personas que bajan de peso, pero lo hacen a expensas de pérdida de masa muscular".

Tabaquismo, trastornos cardiovasculares y la polifarmacia -tomar más de un medicamento- se asocian a una disminución general de la calidad de vida a largo plazo, la que puede incidir en un estado más débil que favorezca una caída, por ejemplo, a causa de un síncope (desmayo).

"Es importante que en la consulta se incorporen y evalúen estos factores -dice la investigadora-, para modificarlos o sugerir medidas que ayuden a prevenir una caída y sus potenciales consecuencias".

Peligro

Entre los 60 y 70 años, la prevalencia de caídas es de 35%; pasados los 80 años, la cifra supera el 50%, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

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