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Desde otra persoectiva

Ponerse en el lugar del otro: la conexión que lleva a la empatía

Conoce la importancia de entender la situación del otro sin pasar juicio

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Ponerse en el lugar del otro supone hacer sentir a la otra persona escuchada y comprendida. (Shutterstock)
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Con el comienzo del 2020, las ilusiones y los buenos deseos de tener un año con salud, trabajo y unión familiar, forman parte de las peticiones de una gran parte de la población en estos días. Quizás, también sea un buen momento para hacer una resolución que te puede ayudar a conectar más con las personas, a salirte del yo y del egoísmo, para entender y comprender la situación que afecta a otras personas a tu alrededor desde su perspectiva y no desde la tuya.

Se conoce como empatía y significa “escuchar a la otra persona y tratar de entender su situación sin pasar juicio”, señala la psicóloga industrial y organizacional Katherine Gómez, pasada presidenta de la Asociación de Psicología de Puerto Rico y experta en inteligencia emocional. Más aún, agrega, es demostrarle a la persona que la escuchas, que valoras lo que dice y que la comprendes.

“Ponerse en el lugar del otro supone hacer sentir a la otra persona escuchada y comprendida. Cuando sientes empatía, eres capaz de ver la situación y sentirla como la otra persona, sin juicios, sin filtros mentales y sin, por ello, perder tu propio punto de vista y tu estabilidad emocional”, enfatiza Gómez, quien destaca que hay personas que confunden empatía con simpatía, pero no es lo mismo. 

“Cuando sientes simpatía hacia otra persona, entras en sintonía emocional con ella porque has tenido sentimientos similares o has pasado por una situación parecida.  En esos casos, puedes terminar por proyectar en el otro sentimientos y emociones tuyas que nada tienen que ver con su vivencia personal”, puntualiza la psicóloga industrial. 

De hecho, se debe aclarar que la simpatía se centra en la amabilidad, en encontrar algo positivo del problema que nos explica la otra persona y, aunque se siente el mismo estado emocional de la otra persona, no hay necesidad de comprenderla.

En cambio, la empatía está referida, entre otras cosas, a la escucha activa, la comprensión y el apoyo emocional, explica Gómez. “Además, implica tener la capacidad suficiente para diferenciar entre los estados afectivos de los demás y la habilidad para tomar perspectiva, tanto cognitiva como afectiva, respecto a la persona que nos expresa su estado emocional”.

Por eso, desde la empatía se pueden generar relaciones más saludables con otras personas, afirma la psicóloga y consejera Naychaly Rivera, creadora del centro PIENSA Psicología Innovadora. Y, aunque existe la percepción de que vivimos en una sociedad que, mayormente, busca la satisfacción instantánea y en la que el individualismo supera otros estados, la realidad va en otra dirección, a juicio de la psicóloga.

“Creo que ha habido un exceso de exposición a información superficial que ha creado un nivel adversativo en las personas. Pero, eso no significa que se haya perdido la capacidad de empatía. Al contrario, hoy día vemos el desarrollo de movimientos continuos a favor del medio ambiente, al igual que por el cuidado de la salud y de los animales. Así que, sí hay unos contrastes, pero no necesariamente es para promover un narcisismo o centrarnos en nosotros mismos”, agrega la psicóloga, quien está convencida de que la empatía te ayuda a conectar mejor con las personas.

También, debemos reconocer que las relaciones sociales enriquecen nuestras vidas, señala Gómez, quien cita estudios que indican que tener apoyo social nos beneficia emocional y físicamente. “Favorece nuestra salud física y mental. Estamos hablando de ser empáticos con otras personas y, a su vez, el que sean las otras personas empáticas con nosotros, nos hace bien”.

Sin embargo, la realidad es que hay situaciones cotidianas que propician, de algún modo, la falta de empatía ya sea en el entorno laboral, social o familiar. Así, por ejemplo, sucede cuando no se reconoce el esfuerzo que hiciste para concluir un trabajo en poco tiempo, cuando no tienes con quién compartir los logros de un buen día laboral o cuando estás profundamente triste y nadie valida esa emoción.

De ahí la importancia, coinciden ambas psicólogas, en desarrollar una actitud empática, tanto a nivel laboral como personal y social. De hecho, de algún modo, la empatía también nos ayuda a conocernos más a nosotros mismos. Lo que, además, implica saber identificar qué emociones sentimos y poder relacionarlas con los acontecimientos que nos afectan.

Por ejemplo, dice Rivera, vivir una experiencia similar a la que cuenta una persona, te puede ayudar y va a potenciar lo que es la empatía porque, a su vez, vas a poder desarrollar la compasión y el no juicio. Puede ser haber tenido una pérdida o que no te llame nadie en esta esta época festiva, lo que “naturalmente te crea un sentido de aislamiento”.

“Una experiencia adversativa o dolorosa te puede ayudar a comprender el dolor del otro. Por ejemplo, si has tenido eventos de soledad, aunque no sea igual al de la otra persona, vas a saber cómo se siente un individuo cuando está solo”, expone la psicóloga y consejera, quien cree que esto te ayuda a comprender la importancia de compartir con la familia y apreciar esos contactos.

La empatía es un factor que comienza siempre con la experiencia de comprender a la otra persona. Lo mismo puede pasar con la naturaleza o con las necesidades de los animales. Es estar en una posición donde tu comprensión te ayuda a ser un poco más solidario en las múltiples situaciones humanas con las que nos atravesamos a diario”, abunda Rivera.

En los “zapatos del otro”

Puede parecer un cliché, pero es una respuesta típica cuando muchos creen que son empáticos ante la experiencia de otra persona. Pero, lo que pasa, dice Gómez, es que muchos lo que hacen es identificar cómo se sentiría si estuviera en la misma situación

“Eso no es empatía, es simpatía, me identifico con lo que a la otra persona le está pasando porque yo pensaría igual. La empatía, en cambio, va un paso más allá, busca entender por lo que está pasando la otra persona”, agrega la psicóloga industrial, quien cree que el reto de la empatía es aplicarla, vivirla e incorporarla en el día a día. “En situaciones de conflictos, te puede ayudar a tratar de entender la visión y los sentimientos del otro”.

Para Naychaly Rivera es, básicamente, poder salir de tu yo y comprender que esa persona tiene una necesidad afectiva, de interacción social o económica y al poder responder a eso “te va a generar una gratificación por hacer el bien”.

“Eso nos gratifica y nos ayuda a desenfocarnos del materialismo para compartir con la otra persona de forma genuina, con todas nuestras fortalezas y todas nuestras áreas de necesidad”, explica Rivera, quien cree que la comunicación es esencial para crear vínculos y, al mismo tiempo, salir de esta reactividad que muchas veces nos aísla.

“A veces no queremos sentir dolor y solamente vamos por la búsqueda de la felicidad y poner esto aparte y, quizás, poner el elemento de comprensión, de la comunicación y del disfrute, hace que puedas empatizar de manera más profunda y más significativa. Al final del día, la empatía lo que nos permite es ser un facilitador de emociones positivas”, señala la psicóloga y consejera.

Por eso, practicar la empatía en esta época festiva, agrega la psicóloga Gómez, también significa respetar a la persona que decide no tomarse el coquito porque tiene alcohol o no comerse el lechón porque es vegano o vegana. “Es aceptar que lo que para ti es natural, normal y esperado, para otra persona no lo es. Es comprender la tristeza de una persona que perdió un familiar, la nostalgia por los familiares que se encuentran fuera de Puerto Rico o cualquier situación de salud, pareja o de trabajo que le esté afectando”.

Beneficios de ser empático

  • Creas mejores relaciones interpersonales por lo que te beneficias en tus relaciones con la familia, amistades y compañeros de trabajo.
  • Cuando tu enfoque se encuentra en comprender a la otra persona, te liberas de prejuicios y eres más objetivo. 
  • Valoras lo que la otra persona siente y hace, por lo tanto, haces un esfuerzo mayor por comprenderla.
  • Aprendes otras perspectivas y enfoques por lo que minimizas los conflictos.

 Fuente: Katherine Gómez psicóloga industrial y organizacional

Tres claves para demostrar empatía

  1. Escucha a la otra persona, observa su lenguaje corporal, su mirada, su tono de voz, el contenido de su mensaje y trata de identificar su emoción.
  2. Haz preguntas abiertas para permitir que se exprese.
  3. Acepta que sentimos, pensamos y reaccionamos de maneras diferentes. En lugar de juzgar el comportamiento, emoción o pensamiento de la otra persona, presta atención con curiosidad y trata de comprenderle.

Fuente: Katherine Gómez psicóloga industrial y organizacional

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