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Nutrición

Proteína: un nutriente esencial para los niños

Desde que nace, hasta que llega a la adultez, las necesidades de proteína de los niños son mayores que las de los adultos

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Si un niño no come suficiente proteína su desarrollo y crecimiento se pueden ver afectados. (Shutterstock)
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Los niños necesitan ingerir alimentos saludables para crecer sanamente. Es un hecho que todos necesitan una dieta balanceada, más, ¿cambian los requerimientos según la actividad física que realizan los chicos, ya sea que participen en algún deporte organizado o simplemente que les guste correr y saltar más?

De acuerdo con la Fundación del Consejo Internacional de Información Alimentaria (IFICF, por sus siglas en inglés), la nutrición adecuada, incluyendo el consumo de proteínas, es un elemento esencial para que tanto el desarrollo cognitivo y físico de los niños y los adolescentes sean óptimos. De hecho, esta organización resalta que, desde que nace, hasta que llega a la adultez, las necesidades de proteína de los niños son mayores que las de los adultos, ya que se encuentran en pleno crecimiento. Por ello, es sumamente importante durante la infancia, la niñez y la adolescencia. Pero, ¿qué son las proteínas?

“Las proteínas son macronutrientes esenciales para el crecimiento adecuado, en especial en edades de desarrollo, y, sin duda alguna, es también una gran fuente de energía que, a su vez, nos ayuda a reparar tejido”, explica, por su parte, la licenciada Olga Sinigaglia, nutricionista pediátrica y quien mantiene en Facebook la página The Catwalk Nutritionist by Lcda. Olga Sinigaglia, quien añade que estas se pueden dividir en dos grupos: las de fuente vegetal y las de fuente animal. 

“Ambas son importantes para nuestro cuerpo, pero no actúan de igual forma. El cuerpo absorbe mucho mejor las proteínas y otros nutrientes de origen o fuente animal cuando los comparamos con aquellas de fuente vegetal”, aclara la nutricionista licenciada, al brindar un resumen de las recomendaciones generales de ingesta de este nutriente ofrecidas por la Academia Americana de Pediatría.

Estas incluyen: reconocer que la leche maternal es la mejor alimentación para el infante en su primer año de vida en particular los primeros 6 meses de vida y comenzar con fuentes altas en hierro (hemo) o sea de fuente animal y al mismo tiempo de fuente vegetal (no hemo), una vez se comienza con la alimentación complementaria para que se cumpla el requerimiento de hierro en los infantes.

“Aquellos infantes que no son lactados deben seleccionar una fórmula maternizada con hierro añadido. Si la familia es vegana y no come nada de fuente animal es importante que ofrezcan vegetales altos en hierro en conjunto con alimentos altos en vitamina C para mejorar su absorción”, agrega, Sinigaglia, a la vez que recalca que otras suplementaciones de micronutrientes serán necesarias en este último caso, como lo es la vitamina D.

“Los requerimientos de proteínas por edad varían y depende de hasta si el infante es prematuro”, enfatiza.

¿Por qué son importantes las proteínas?

“En el caso de que un niño no coma suficiente proteína su desarrollo y crecimiento se pueden ver afectados”, aduce la nutricionista, al mencionar que este diagnóstico se conoce como malnutrición proteinoenergética o calórica (MPC). “Los casos más severos, el marasmo y la enfermedad de kwashiorkor incluyen flaqueza exagerada y deficiencia de otros nutrientes. Otros casos comunes comienzan mostrando hemoglobinas y hemotocritos (cantidad de sangre compuesta por glóbulos rojos) bajos para sus edades”.

Sinigaglia subraya que tanto la deficiencia de proteína como el exceso son peligrosos, por lo que hace un llamado a padres y a cuidadores a no pretender que los niños y adolescentes consuman la misma cantidad de proteínas que consume un adulto.

Si tu niño realiza deportes o mucha actividad física

Para la licenciada Sinigaglia, entre las edades de los 9 y los 18 años, donde a la gran mayoría ya les gusta ejercitarse y/o practicar diferentes deportes es importante que comprendan que no hay necesidad de utilizar suplementos nutricionales altos en proteína.

“La Academia Americana de Pediatría recalca que no existe evidencia significativa de que el uso de suplementos proteicos en estas edades mejore el rendimiento y la ejecución en el deporte. Lo que sí va a ayudar es que mantengan una dieta saludable y llena de todos los grupos de alimentos”, abunda, para recordarles a los jóvenes que tienen en interés en incrementar la masa muscular que esto solo ocurre por medio del ejercicio y una sana alimentación y no por la cantidad de proteína en una batida.

“Las batidas, en su mayoría, no están reguladas por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) y el riesgo de contaminación puede ser alto. Estudiantes deportistas de alto rendimiento deben ser evaluados por su médico y nutricionista deportiva. Deportistas de alto rendimiento si necesitarán aumentar su ingesta de proteína, pero las cantidades deben ser evaluadas por profesionales antes señalados”, explica Sinigaglia, antes de brindar sus recomendaciones finales.

“Si tienes un hijo en edad escolar, realizando un deporte varios días a la semana recuerda brindarle meriendas saludables las cuales pueden contener proteínas de fuente vegetal como las almendras, y los pistachos combinados con proteína animal como el queso, el yogur griego y un toque de vitamina C para su mejor absorción y otros beneficios”.

Ingesta diaria recomendada (DRI’s) de proteínas por edad

Nacidos a término:

0 a 6 meses - 9.1 gramos

7 a 12 meses 11.0 gramos

Niños:

1 a 3 años - 13 gramos

4 a 8 años – 19 gramos

9 a 13 años – 34 gramos

14 a 18 años - 52 gramos

19 a 30 años – 56 gramos

Estas cantidades pueden variar según casos particulares y durante la evaluación con el pediatra y la nutricionista.

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