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5 factores clave para convertir a tu hija en una mujer fuerte y determinada

Como padres y madres, debemos comenzar desde temprana edad, a desarrollarlas y apoyarlas para que crezcan seguras y no duden en reclamar sus derechos

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(Shutterstock)
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A través de la historia, la mujer ha estado en continua lucha por la igualdad y la adquisición de derechos que, por su género, le han sido rechazados. Aún hoy día, son pocos los países que mantienen condiciones similares para hombres y mujeres en aspectos sociales, económicos y políticos.  Desafortunadamente, en sociedades avanzadas y democráticas como la estadounidense, la mujer tiene que vivir cada día demostrando su fortaleza, capacidad y liderato para tener mayores probabilidades de sobresalir y crecer profesionalmente. Tan es así, que Estados Unidos no ha tenido hasta la fecha una presidenta.

Ante estos desafíos, aquellos que tienen hijas enfrentan un reto mayor para cultivar en ellas ese espíritu de lucha y el deseo de perseguir sus sueños y metas irrespectivamente de los obstáculos que se presenten.  Para ello, como padres y madres, debemos comenzar desde temprana edad, a desarrollarlas para que sean adultas fuertes y determinadas.  A continuación, comparto algunos consejos básicos para lograrlo desde temprana edad.

 1. Exalta en ella sus cualidades y no su apariencia

Una persona debe valorarse por su carácter, integridad y personalidad, y no por su apariencia física. Si quieres que tu niña crezca como una adulta segura de sí misma, es importante destacar y reconocer en ella sus fortalezas como ser humano y no dejarnos llevar por las trivialidades que muchas veces prevalecen en la sociedad.  Evita comentar excesivamente sobre su físico y el de otras mujeres, y de prestar demasiada atención a la ropa y accesorios.  Ella debe aprender a sentirse orgullosa de quien es y de sus logros.

 2. Exponla a mujeres ejemplares

No importa si es su abuela, la vecina, Margaret Thatcher o Malala Yousafzai, procura acercar a tu niña a mujeres sobresalientes. El libro de Eva Chen, titulado “A is for Awesome!: 23 Iconic Women Who Changed the World”, es un excelente punto de partida. Presta particular atención a modelos positivos locales e internacionales. Hay muchísimas mujeres que todos los días hacen una gran diferencia – por ejemplo, sus maestras – y son excelente fuente de inspiración.

 3. Enséñale a fijarse metas

La estructura, la disciplina y la perseverancia son elementos esenciales en el éxito de una persona. Siéntate con tu hija y explícale la importancia de analizar y trazar un plan que le facilite lograr sus objetivos. Además, procura que sean específicos y medibles de manera que ella pueda hacer una continua evaluación de su progreso y sus logros. Celebra con ella cuando lo amerite, reconoce su esfuerzo y perseverancia y, más importante aún, ayúdala a aprender de sus errores.

 4. Adiéstrala con inteligencia emocional

Muchas empresas están en búsqueda de líderes que se destaquen no sólo por sus capacidades técnicas y su conocimiento funcional, sino por su inteligencia emocional y la capacidad de manejar relaciones interpersonales. Existe mucha gente inteligente y preparada que cuando se enfrenta a situaciones de conflicto o adversas no las maneja adecuadamente porque carecen de inteligencia emocional. 

Enséñale a tu hija a ser una persona empática, firme, receptiva y con autocontrol.  Guíala y dale las herramientas para que aprenda a comunicarse asertivamente y a manejar conflictos proactivamente, y llevará las de ganar en su vida profesional.

5. Evita los estereotipos y utiliza lenguaje inclusivo de género

No utilices lenguaje que menosprecie o minimice la capacidad de la mujer.  De igual manera, evita los estereotipos que puedan afectar la disposición y la confianza de tu hija en lograr sus objetivos personales o profesionales.  Por ejemplo, si tiene que hacer fuerza cargando una caja, permite que lo haga y no insinúes que eso es trabajo de hombres.  Si quiere estudiar para ser chef o cirujana, no la desalientes diciéndole que son trabajos que requieren largas horas de trabajo y que son incompatibles con la maternidad.  Si ves un conductor desorientado o guiando descuidadamente, no menciones que debe ser una mujer la que anda al volante.  

Como padre o madre de una niña, debes convertirte en un defensor de la igualdad y velar por que ella reconozca y entienda que no debe ponerse límites. La fortaleza y el carácter en el individuo son esenciales para convertirnos en personas capaces y exitosas más allá de nuestro género. La fortaleza de una mujer no la hace menos femenina, sino que le brinda las herramientas para aspirar y lograr lo que todo ser humano debe querer para sí: la igualdad y el valor por lo que somos y no por cómo nos vemos.

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