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¿No sabes cómo sacar a tu niño de tu cama?

Esta conveniente guía te ayudará a lograrlo

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Muchos niños se mueven a la cama de sus padres en la noche porque sienten miedo e inseguridad. (Shutterstock)
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Sé por experiencia propia lo que se siente tener dos piernitas encima de ti, un codito enterrado en la espalda y recibir uno que otro manotazo de madrugada. A pesar de la incomodidad y el sueño interrumpido, al día siguiente nos debemos levantar y empezar el día con el mismo entusiasmo que tendríamos si hubiésemos estado en un spa. Lo peor de todo es que muchas veces continuamos y hasta fomentamos esa costumbre nocturna al permitir que nuestros hijos compartan nuestra cama.

Sin lugar a dudas, el colecho (término adaptado del inglés co-sleeping) es algo que puede afectar no tan solo nuestro descanso, sino también la intimidad y el espacio que necesita toda pareja. Incluso, en el caso de madres y padres solteros, es importante mantener la privacidad para no poner al niño en la posición de llenar un espacio que no le corresponde y crearle confusión.

Antes de lanzarte a la tarea de romper un hábito ya formado, es importante que estés convencido de que deseas hacerlo. Hay muchos padres que disfrutan el colecho y que entienden que tiene muchísimos beneficios. Estos consejos son únicamente para aquellos que verdaderamente desean regresar al niño a su cama y mantener esa separación nocturna. En este caso, si tienes pareja, es importante que ambas partes estén cien por ciento convencidas de hacerlo y que se apoyen en el proceso.

A continuación, algunos consejos, que si los siguen adecuadamente, serán de gran utilidad para manejar esta situación:

1. Ambienta la habitación del niño
Crear un ambiente agradable en el cuarto del niño hará que le guste pasar tiempo allí, de día y de noche. Puedes decorar su cuarto con elementos de sus personajes favoritos y utilizar una lamparita nocturna en caso de que la niña o el niño le teman a la oscuridad. Además, puedes comprale un peluche o una frisita que sea de su agrado para brindarle seguridad. Fomenta que el niño pase tiempo en su cuarto durante el día y que aprecie ese entorno como suyo. Mientras es un bebé, ponlo a dormir la siesta en su cuna para que se acostumbre a ese espacio.

2. Crea una rutina nocturna
Una rutina nocturna que incluya varias actividades previo a conciliar el sueño será de gran beneficio para relajar al niño. Puedes darle un bañito y una merienda ligera, leerle un cuento con la luz baja, hacer una oración si eres creyente y acostarte un ratito a su lado en silencio. Otro elemento clave es acostar al niño a una hora prudente, dependiendo de su edad. Si el niño está muy cansado será mucho más difícil el proceso. Mantener esta consistencia es clave para acostumbrar al niño a dormirse en su habitación y reducirá la probabilidad de que se levante durante la noche.

3. Sé receptivo y solidario ante su miedo
Muchos niños se mueven a la cama de sus padres en la noche porque sienten miedo e inseguridad. Es importante que no subestimes su miedo y lo confundas con changuería. Si tu niño te expresa que siente temor, escúchalo y hazle saber que estás cerca, que está protegido y que no le pasará algo malo. Refuérzale su valentía comparándolo con un súper héroe o con un personaje que contribuya a aumentar su seguridad. Otra práctica que puedes llevar a cabo es inspeccionar su habitación junto con él antes de acostarlo, asegurándote de hacerlo de forma jocosa y con un espíritu aventurero. Juntos pueden revisar el armario, debajo de la cama y todos los rincones para mantenerlos libres de intrusos.

4. Mantén la consistencia
De todos los consejos, este es el más importante y el más difícil de seguir. Si quieres ser efectivo, debes ser consistente. Esto significa que si la niña se levanta tres o cuatro veces durante la noche, te levantes y la regreses a su cuarto en cada ocasión. Al inicio será difícil pues te levantarás exhausto al día siguiente, pero es lo que garantizará que la estrategia funcione. En el momento en que le permitas regresar a tu cama por estar cansado, le enviarás la señal de que eres débil e inconsistente, y será muchísimo más difícil lograr tu objetivo.

5. Dale refuerzo positivo
Cuando tu niño duerma toda la noche en su cuarto o según veas progreso, déjaselo saber y celebra su logro. A los niños les gusta que reconozcan cuando se portan bien o hacen un buen trabajo. Puedes crear una tablita tipo calendario y colocar estrellas o pegatinas cada día que duerma toda la noche en su cama. Luego de varias noches, puedes darle algún incentivo como por ejemplo un nuevo libro de cuentos o un peluche de su preferencia.

Para mejorar el bienestar familiar es necesario mantenernos saludables y vigilar el descanso de todos. Para esto, es importante fomentar que nuestros pequeñines aprendan a dormir solos y sin miedo. Esto es algo que no necesariamente se logra en dos días, pero con voluntad y consistencia tendremos buenos resultados y una mejor calidad de vida.

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