Loader
Consejos de los expertos

Estudiantes comparten sus estrategias para afrontar con éxito sus estudios graduados

Estudiar una carrera posgraduada es una decisión que no se debe tomar a la ligera. Después de todo, existen muchas consideraciones que debes evaluar, dependiendo de tus metas profesionales y personales

Photo
Nattalí Rodríguez Vega, estudiante de doctorado en Medicina Dental en el Recinto de Ciencias Médicas, UPR. (Enid M. Salgado / Especial para GFR Media)
  • Compartir esta nota:

Estudiar una carrera posgraduada es una decisión que no se debe tomar a la ligera. Después de todo, existen muchas consideraciones que debes evaluar, dependiendo de tus metas profesionales y personales. Entre estas se encuentran: razones económicas, el acceso a mentores que sirvan como guías o consejeros a través de la carrera, el componente de investigación que ofrezca la institución para reforzar tus conocimientos y hasta su compromiso con el desarrollo profesional de sus estudiantes. Todos estos elementos, explicó la doctora Gabriella Sanguineti, coordinadora de Investigación y Desarrollo del programa PRISM de John Jay College of Criminal Justice, en Nueva York, son relevantes a la hora de escoger una institución para realizar estudios graduados.

Sin embargo, agregó la doctora Sanguineti, la experiencia que se deriva de la escuela graduada depende, también, de ciertas características que, en general, poseen los estudiantes que deciden perseguir esta meta.

“Es esencial que el estudiante sea dedicado, se emocione por lo que aprende y, sobre todo, que sea curioso, que tenga una motivación para estudiar lo que desea”, señaló Sanguineti, al mencionar que, si bien la escuela graduada no es fácil, cuando los estudiantes llegan a ella con metas bien definidas pueden impulsar sus estudios y ser más exitosos. Añadió que, dentro del proceso, aquellos estudiantes que reconocen cuándo necesitan ayuda y la buscan, suelen tener una experiencia más positiva. ¿Cuáles son aquellos consejos infalibles para sobrevivir la escuela graduada?

A continuación, cinco estudiantes revelan sus estrategias más útiles y ofrecen sus recomendaciones.

Photo
Cristina Martínez Mattei, estudiante de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico. (Enid M. Salgado / Especial para GFR Media)

Desde temprana edad, Cristina Martínez Mattei se había propuesto la meta de estudiar derecho en algún momento de su vida y, luego de haber completado el grado de bachillerato en Comunicación Audiovisual en la Escuela de Comunicación del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico y una maestría en Periodismo Digital de la Universidad del Sagrado Corazón, decidió lanzarse al reto.

En esta etapa de sus estudios, en los que se apresta a iniciar sus estudios para la reválida, reconoce que la experiencia, en general, ha sido de mucho aprendizaje, aunque acepta que el proceso ha sido, también, de mucho sacrificio. Pequeños detalles como la cantidad de trabajo académico han puesto ha prueba sus destrezas de manejo de tiempo.

“La diferencia más notable es que la carga de trabajo es mucho mayor. Hay que leer más, dedicarle tiempo (a los estudios) y mantener el enfoque. Lo he podido llevar (a cabo), pero, al final, no sé cómo me he adaptado”, aceptó, sin perder de perspectiva su norte y los retos que implica.

“El reto más importante ha sido mantener un balance entre los estudios, el trabajo y la vida personal. Estudiar toma mucho tiempo, lo que resulta agotador. Siempre es importante sacar tiempo para descansar y recargar baterías”, destacó, a la vez que añadió que desarrollar disciplina es esencial para tener éxito en cualquier carrera.

“(Se debe) establecer una meta y enfocarse en lograrla. Se deben evitar las excusas y todo aquello que sea una distracción innecesaria”, recalcó, para dar otras recomendaciones a quienes, como ella, decidan iniciar estudios posgraduados.

“En mi experiencia, es importante que, como estudiantes, identifiquemos aquellas herramientas o métodos que nos funcionen para sacar el máximo provecho a nuestro tiempo de estudios y a nuestras capacidades”, señaló.

Para la joven estudiante de leyes, la organización del tiempo es vital y recomendó establecer prioridades y planes de trabajo para cumplir con todas las tareas asignadas de manera satisfactoria y a tiempo. Añadió que se debe tratar de no dejar las cosas para último minuto, pues eso es un estrés innecesario. “No se debe tener miedo de pedir ayuda”, recalcó convencida, para finalizar diciendo que siempre se debe contar con un grupo de apoyo.

Photo
Yailene T. Salomé Ortiz, estudiante de Trabajo Social Clínico en la Universidad Ana G. Méndez, Recinto de Carolina (Enid M. Salgado / Especial para GFR Media)

Natural del pueblo de Coamo y residente de San Juan, Yailene T. Salomé Ortiz posee un grado de bachillerato de Artes en Psicología y una Secuencia Curricular del Programa de Preparación de Maestro en Escuela Secundaria de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Mayagüez. Actualmente, la joven de 25 años completa estudios graduados en Trabajo Social Clínico en la Universidad Ana G. Méndez, Recinto de Carolina, decisión que tomó al ver la oportunidad de desarrollar dos de las áreas que le apasionan: el trabajo con individuos, familias y comunidades, y la salud mental.

“La visión biopsicosocial y espiritual del ser humano, así como la perspectiva holística que enmarca la práctica del trabajo social me permite unir ambas pasiones y trabajar por la accesibilidad a los servicios que nuestro país necesita”, dijo. Para la joven esta ha sido una experiencia muy enriquecedora, de mucho crecimiento.

“La vida cambia en muchos aspectos cuando te gradúas de bachillerato, y te enfrentas a un mundo laboral reducido, donde, para trazar camino, se requiere de mayor conocimiento y experiencia”, indicó, mientras añade que el currículo, la calidad de los profesores, así como el servicio que brinda la Universidad Ana G. Méndez le han brindado las herramientas esenciales para afrontar esos cambios.

Sobre los retos que enfrenta como estudiante graduada menciona el enfrentarse al mundo laboral y ser estudiante a tiempo completo.

“Con mucha seguridad afirmo que me he adaptado, gracias al apoyo familiar que poseo y a los excelentes profesores, compañeros y amigos que la maestría me ha brindado”, recalcó. 

“Entiendo que la clave para enfrentar esta etapa con éxito es, definitivamente, la organización y la determinación que poseas para lograr el objetivo”, señaló, al agregar que “la vida tiene su propio curso y, según nos vamos desarrollando, las responsabilidades aumentan. Por lo tanto, se debe poseer la capacidad de adaptarse y enfrentar el reto que conlleva obtener el grado”.

Para concluir, mencionó que el trabajo social es una profesión hermosa, que brinda el espacio para desarrollarte profesionalmente en diversas áreas. “Puerto Rico requiere de profesionales que deseen trabajar para garantizar el bienestar, la justicia social y la igualdad de oportunidades”, dijo finalmente.

Photo
Luismiguel Rodríguez Ríos, estudiante de Ph.D. en Psicología Clínica de la Universidad Albizu Recinto de San Juan. (Enid M. Salgado / Especial para GFR Media)

Desde temprana edad, Luismiguel Rodríguez Ríos, natural de Villalba, ha gozado de la educación y del servicio a la comunidad, pilares que considera esenciales en la formación de todo proveedor de salud. A sus 27 años, ya posee una maestría en Psicología Clínica de la Universidad Albizu y un bachillerato en Psicología y Salud Mental de la Comunidad de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Cayey. Actualmente, cursa estudios graduados en el programa de Ph.D. en Psicología Clínica de la Universidad Albizu, Recinto de San Juan.

Explicó que su deseo de convertirse en psicólogo clínico fue motivado por su vocación por el servicio y la creencia de que una buena salud no es meramente la ausencia de enfermedad, sino “el resultado de la interacción funcional entre el ser humano y su ambiente, entiéndase factores sociales, económicos, físicos y espirituales, entre otros”.

Opinó que su experiencia ha sido singular, gracias al Programa Binario (combinado) que ofrece la Universidad Albizu, el cual le permite salir de un bachillerato directo a un doctorado y, en el transcurso, completar la maestría. Agregó que, como estudiante graduado, el proceso ha sido enriquecedor y transformador, llevándolo a sensibilizarse y tomar conciencia sobre las diferencias individuales de cada ser humano.

Recalcó que, durante su experiencia como estudiante graduado, ha contado con la mentoría de excelentes investigadores, facultativos y supervisores que le han permitido adquirir destrezas clínicas y competencias en diversas áreas fundamentales en el campo de la psicología clínica y la salud mental, y ha tenido la oportunidad de colaborar en proyectos de investigación, completar una pasantía de verano en la Universidad de Nueva York (NYU), y formar parte de programas especializados como VOCA (programa subvencionado por el Departamento de Justicia de Puerto Rico dirigido a proveer atención psicosocial a víctimas de violencia doméstica); y PAF (programa subvencionado por el Departamento de la Familia de Puerto Rico y dirigido a proveer apoyo a víctimas de abuso sexual y sus familias).

Considera que en esta etapa de sus estudios la diferencia más notable es una mayor autonomía, el compromiso académico y la dedicación para con los estudios.

“Los programas graduados acreditados promueven la calidad de sus estudiantes y un progreso académico de excelencia, lo que requiere estudios autodidactas, y un mayor compromiso y dedicación. Durante los últimos cuatro años he podido adaptarme a estas diferencias, estableciendo un plan de trabajo basado en metas alcanzables, mis pasiones y la celebración de mis logros”, sostuvo. Identificó como el reto más relevante, la distribución del tiempo entre el componente académico, el investigativo y el clínico.

“En este contexto, me ha permitido sobrellevar dicha demanda el apoyo de mis mentores, contar con compañeros dispuestos a colaborar y a trabajar en equipo, establecer planes de trabajo a corto plazo, establecer prioridades, el apoyo familiar y sacar tiempo para el autocuidado”, destacó.

Rodríguez Ríos agregó que, para tener éxito se deben convertir los estudios en vocación, ser genuino, diverso, sensible, responsable, competente, ético, consistente, saber trabajar en equipo, reconocer tus limitaciones, pedir ayuda cuando lo necesites y sacar tiempo para el autocuidado”, enumeró, para agregar que se deben evitar el ego, la competencia y el estigma.

“Las oportunidades en la vida son como el agua en tiempo de sequía; es preciso aprovecharlas. Teniendo esto en mente, deben aprovechar todo recurso, oportunidad, curso académico, experiencia de investigación que, de una u otra forma, fomente adquirir destrezas y competencias fundamentales para solicitar estudios graduados en psicología clínica; pero que no atenten contra su humanidad, esencia, integridad y forma de ser”, resaltó el estudiante.

Concluyó diciendo que “a la hora de evaluar programas graduados, consideres la filosofía, la misión y la visión institucional, la oferta académica, la facultad, los programas de adiestramiento clínicos e investigativos; y las ayudas económicas”.

Photo
Yizeth Arellano, estudiante de maestría en Artes de la Comunicación con especialidad en Periodismo Digital de la Universidad del Sagrado Corazón. (Enid M. Salgado / Especial para GFR Media)

Con un bachillerato en Comunicaciones, un certificado en Escritura Creativa y estudios adicionales en Comunicación Organizacional, Yizeth Arellano ha desarrollado la mayoría de su experiencia profesional como productora y locutora en medios tradicionales y plataformas digitales. Sin embargo, señaló que, luego de colaborar en distintos proyectos radiales de noticias y mercadeo, “me percaté del crecimiento que los medios digitales y las redes sociales tienen cada día y me interesé en conocer cómo es su relación con los medios tradicionales para convertirse en grandes aliados o posible competencia”. Para descifrar esta incógnita decidió descifrar estudiar periodismo digital en la Universidad del Sagrado Corazón.

Según compartió, ha tenido una experiencia satisfactoria como estudiante graduada, que le ha ofrecido posibilidades infinitas para crear y crecer.

“Considero que las decisiones profesionales responden a un currículo personalizado, que responde a nuestro proyecto de vida, experiencias profesionales previas o deseos de emprendimiento. Estudiar una especialización se convierte en una oportunidad para ampliar conocimientos de manera formal desde los estudios académicos y que, además, supone un reto al ejercerlos en la realidad”, destacó la joven venezolana, para comentar sobre cómo se ha adaptado a las exigencias académicas.

Entre los cambios más notables de los años de estudio de bachillerato en comparación con esta etapa, están “tener una planificación más precisa para un uso más eficiente del tiempo disponible, la realización de proyectos más creativos y llenos de retos, además de una nueva forma de estudio que mezcla clases presenciales con carga académica en línea”, explicó, para agregar que, no menos importante, resulta la planificación económica para invertir en los estudios graduados.

Dijo que ha podido rebasar los retos de su campo de estudio porque ha aprendido tanto de sus profesores como de sus compañeros de clases, así como de proyectos que se unen a la universidad.

Además, subrayó que, para tener éxito, es importante el autoconocimiento.

“Saber claramente cuáles son nuestros dones y habilidades nos empodera, y nos fortalece como personas y profesionales”, afirmó, para añadir que “conocer lo que nos gusta, nos hace valorar cada logro, nos impulsa a crear y a crecer, mientras que, identificar nuestras debilidades, nos permitirá buscar la manera de corregirlas y convertirlas en una oportunidad de superación”.

Afirmó que, definitivamente, se debe evitar la programación negativa de cómo vemos la vida o de lo que se puede lograr o no.

“Se debe evitar el pesimismo, la conformidad con lo que no nos haga felices y vivir detrás de la comodidad. El éxito requiere no solo de las ganas por ganarse el mundo, sino de la plena disposición de transformarlo o mejorarlo, mientras lo logramos”, expresó.

A los estudiantes que consideran avanzar en su profesión les recomendó que se regalen tiempo de calidad para conocerse a sí mismos y descubrir lo que les apasiona para que elijan correctamente lo que vayan a estudiar.

“Con la experiencia profesional producto del bachillerato es más fácil identificar qué nos gusta y nos conviene desarrollar más. En nuestra elección está la verdadera libertad”, analizó, a la vez que insta a otros estudiantes a atreverse a cambiar la rutina.

“Estudiar requiere de horas de trasnocho, críticas de quienes no opinan igual que tú y, probablemente, restricciones económicas y de vida social. Solo cuando tienes claro lo que te gusta hacer y trabajar, es posible que regresar al mundo universitario se convierta en algo divertido, retador y motivador para tu vida”, razonó, para aconsejar la elaboración de un plan estratégico de tus años de estudio, que responda a cómo cambiará tu presupuesto, cuánto tiempo tendrás disponible y que hábitos agregarás para cumplir con todo. “En la posibilidad de planificar mejor el tiempo y los recursos que tienes disponibles, también se verá reflejado tu éxito”, dijo.

Photo
Nattalí Rodríguez Vega, estudiante de doctorado en Medicina Dental en el Recinto de Ciencias Médicas, UPR. (Enid M. Salgado / Especial para GFR Media)

Como estudiante de la Escuela Dental del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, Nattalí Rodríguez Vega conoce muy bien la importancia de mantener un sano balance entre la vida personal y la académica. De hecho, para la también presidenta del Consejo General de Estudiantes del RCM, este ha sido el reto más importante que ha encontrado como estudiante posgraduada y aseguró, que encontrar ese punto justo es esencial para alcanzar las metas trazadas.

La joven de 29 años cuenta con un bachillerato en Ciencias Interdisciplinarias del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, así como de una maestría en Administración de Hospitales de Urbana University, en Ohio. Entre una y otra, trabajó en los Institutos Nacionales de la Salud, en Maryland, haciendo investigación en psiquiatría. Esta diversidad ha sido, a su entender, lo que le ha permitido integrar diferentes experiencias en su trayectoria académica y profesional, lo que, finalmente, la dirige a “descubrir qué es en realidad lo que me apasiona y todo me llevó a estar en Medicina Dental”, señaló, al recalcar que, aunque llena de retos, ha sido un proceso positivo.

“Definitivamente, el mayor reto cuando me fui de Puerto Rico, fue estar sola, sin mi familia, en un lugar que nunca había visitado”, explicó Rodríguez Vega, quien, si bien no sabía exactamente  lo que se iba a encontrar, estaba dispuesta a tomarlo con el mejor ánimo y como una experiencia única. Añadió que, posteriormente, su interés en la maestría surge para educarse más allá de las ciencias y conocer más cómo funciona la parte administrativa en los servicios de salud. En esta etapa, los retos han girado en torno al proceso de adaptación en cada una de las etapas de estudio, aunque dice que ha sido un proceso bonito, que le ha permitido abrir el camino para iniciar su residencia en odontopediatría, el 1 de julio de este año.

“Cada año tiene su propio proceso de adaptación y ese ha sido uno de los retos como también (ha sido) mantener el balance entre la familia, y tener una vida fuera de el salón de clases y la clínica, porque la sanidad mental es muy importante para los estudiantes”, agregó, para decir que su éxito como estudiante, lo atribuye a una red de apoyo compuesta por su familia, sus compañeros de clases y los profesores, entre otros elementos como su deseo constante de seguir aprendiendo y echar hacia adelante, con orgullo y pasión por la carrera que está estudiando. “Ha sido un trabajo en equipo totalmente”, enfatizó.

¿Lo que no debes hacer? Para Rodríguez Vega, no importa qué carrera estés estudiando, debes evitar perder el tiempo, ser desorganizado y tener dejadez.

“Para tener éxito debes ser perseverante, tener paz interior, ser sumamente dedicado, tener pasión por lo que estudias, ser paciente y, sobre todo, estar dispuesto al diálogo, tanto con tus profesores como con tus compañeros”, recalcó la joven, quien entre otros consejos invitó, sobre todo a quienes desean estudiar carrera en el campo de la salud, a que se informen sobre la carrera que desean estudiar y se acerquen a alguien en esa profesión para que les hable de su experiencia e, incluso, les permita hacer shadowing para que vean qué se hace.

“Es sumamente sacrificado, pero, al final, cuando uno ve el impacto positivo que se tiene en la vida de alguien y en la sociedad, es muy gratificante”, concluyó diciendo.

  • Compartir esta nota:
Volver Arriba