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Cambios en sus conductas alimentarias

Los nutrientes más importantes en la dieta de los "toddlers"

Algunos son vitales para el crecimiento de los pequeños entre 1 y 3 años

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Los cambios en sus conductas alimentarias son parte de la adaptación hacia nuevos alimentos. (Shutterstock)
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Los andarines son los niños que están entre las edades de 1 a 3 años de edad, los conocidos “toddlers”. Los que se encuentran en esta etapa presentan cambios constantes en sus conductas alimentarias e, igualmente, sus necesidades nutricionales son diferentes a medida que crecen.

La licenciada Olga Sinigaglia, LND, MHSN, nutricionista pediátrica aclara que estos cambios en sus conductas alimentarias, son parte de la adaptación hacia nuevos alimentos.

“Nunca se debe concluir que un alimento no es del agrado del infante hasta ofrecerlo al menos 15 veces, en diferentes momentos”, indica la experta.

Según Sinigaglia, conocer los gustos y preferencias por ciertos alimentos, puede ser retante para los padres, pues esta es la edad de negarse a comer alimentos que antes si consumían, posiblemente al principio de la alimentación complementaria. “De ahí la frase ‘picky eater’”, agrega.

Sin embargo, advierte la nutricionista pediátrica que, a pesar de que es normal en esta etapa los cambios constantes en gustos hacia ciertos alimentos, los padres o tutores deben estar pendientes a posibles deficiencias nutricionales a causa de estos comportamientos en los andarines.

Para evitar esto, hay ciertos alimentos que deben estar presentes en la dieta del “toddler”.

Importante la grasa
“Uno de los principales nutrientes vitales en niños entre las edades de 1-3 años, es la grasa. Este macronutriente debe representar al menos la mitad de las calorías diarias en la ingesta del pequeño. De consumir alimentos como leche, yogur y quesos, estos deben ser ‘whole milk’ y no ‘low fat’. Luego de los 2 años de edad, se debe ir bajando progresivamente el por ciento de grasa”, afirma Sinigaglia.

Existe evidencia científica que sugiere la importancia de no ofrecer una dieta baja en grasa en las edades preescolares, ya que estas pueden ser reemplazadas por alimentos altos en azúcar.

“Dentro del grupo de las grasas podemos destacar el ácido graso DHA (docosahexaenoico), fundamental en el desarrollo visual y neurológico. Podemos ofrecerlo por medio de pescados, al menos dos veces en semana, siempre evaluando alergias si este nunca se había introducido a la dieta del andarín”, sostiene.

Alimentos nuevos, dice la licenciada, se ofrecen al mediodía y se evalúan de 3-5 días seguidos, observando posibilidad de alergias.

Vitamina D
Por otro lado, está la vitamina D, esencial para huesos saludables, ya que ayuda a la absorción de calcio y fósforo. La Academia Americana de Pediatría estima la necesidad de vitamina D diaria para mayores de 12 meses y adolescentes de 600UI. Menores de 12 meses son 400 UI diarias, para evitar el raquitismo, el cual es una enfermedad que se caracteriza por ablandar los huesos.

La deficiencia de vitamina D facilita las fracturas óseas en la niñez y a lo largo de la vida. Alimentos como el salmón y el huevo, deben ser integrados en la dieta del infante para evitar deficiencias de esta vitamina, incluyendo la exposición adecuada al sol”, subraya la nutricionista pediátrica.

El hierro
Otro gran nutriente que se puede ver afectado en estas edades es el hierro. “Altas cantidades de leche (24oz o más), luego de los 12 meses, puede provocar la deficiencia de hierro. La leche de vaca no propicia una absorción adecuada de hierro en el cuerpo”, menciona la licenciada.

Sinigaglia explica que los alimentos altos en hierro deben ser integrados a la dieta de los infantes desde los 6 meses de edad. Alguno de estos alimentos que contienen hierro son huevo, carnes, pollo, espinaca, remolacha y aguacate, entre otros.
“Es importante las citas de seguimiento de infantes con sus pediatras para la evaluación de hemoglobinas, ya que son distintos los rangos por edades en pediatría”, añade.

Algunos de los síntomas de las deficiencias de hierro en los infantes son cansancio excesivo, soñolencia y debilidad general, entre otros. “Durante la ingesta de alimentos altos en hierro, siempre es bueno mantener una ingesta de alimentos altos en vitamina C, ya que esta vitamina propicia la absorción del hierro. Los alimentos altos en vitamina C, los podemos conseguir mejor con el consumo de frutas frescas”, abunda.

Finalmente, Sinigaglia asevera que, mantener una dieta sana y equilibrada, puede ayudar a que nuestros infantes obtengan los nutrientes vitales para su desarrollo en estos momentos, y a lo largo de la vida. “Hay que recordar que es importante comer en familia, juntos en la mesa, dando el ejemplo que queremos para nuestros niños. Además, nunca se debe obligar a comer, para que el momento de consumir alimentos sea uno ameno”, puntualiza.

Facebook: The Catwalk Nutritionist by Lcda. Olga Sinigaglia

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