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¿Qué es mejor para estar sano?

Científicos logran dar una solución a la guerra alrededor de las dietas

Científicos logran dar una solución a la guerra alrededor de las dietas

  • Por El Mercurio / GDA
  • 27 NOV. 2018 - 06:00 AM
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Sustituir las grasas saturadas por las insaturadas y reemplazar los carbohidratos simples o altamente procesados por aquellos complejos es mucho más importante que el porcentaje de cada uno. (Shutterstock)
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¿Qué es mejor para estar sano, comer más carbohidratos que grasas, o al revés? El tema, que ha sido objeto de debate durante años, unió a un grupo de investigadores estadounidenses, quienes realizaron una revisión de estudios y llegaron a un consenso que acaba de ser publicado en la revista Science.

El trabajo, conducido por la Universidad de Harvard, concluye que no hay una proporción específica de grasa o carbohidratos que sea mejor para la población general. En cambio, una alimentación beneficiosa para la salud incluye una gama de ambos, siempre que estos provengan de buenas fuentes.

De acuerdo con la publicación, esto significa sustituir las grasas saturadas por las insaturadas -provenientes de alimentos como los frutos secos- y reemplazar los carbohidratos simples o altamente procesados por aquellos complejos, de manera que la calidad de los nutrientes es mucho más importante que el porcentaje de cada uno, indican los autores.

"Este es un modelo que nos permite trascender de la guerra de las dietas", dijo David Ludwig, autor principal y académico del área de nutrición de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard.

Según se lee en el trabajo, el asesoramiento nutricional se ha basado desde hace décadas en la premisa de que la ingesta elevada de grasas es perjudicial para la salud. Sin embargo, la evidencia reciente sobre los efectos adversos de los carbohidratos procesados ha aumentado el interés por dietas como la cetogénica, con alto contenido de grasas.

De allí que este grupo de especialistas quisiera llegar a un consenso. "Quisimos revisar la literatura científica sobre los beneficios de las dietas con bajo o alto contenido de grasas, y también los beneficios o perjuicios de determinados tipos de grasa", comenta la doctora Marian Neuhouser, especialista en salud pública del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson (Estados Unidos) y coautora de la revisión.

"Acordamos que las grasas trans no son saludables y deben evitarse, que la grasa saturada puede consumirse, pero en cantidades modestas y las no saturadas, especialmente de pescado, son saludables", explica. Y aclara: "No hicimos una revisión sistemática de estudios, sino que analizamos las investigaciones más importantes en el campo que han contribuido a la evidencia en los últimos 40 años".

Balance

Ana Palacio, coordinadora de investigación de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad del Desarrollo, dice estar de acuerdo con los resultados. "Hoy, la nutrición está dando un vuelco importante. Antes los patrones eran bastante rígidos y se nos invitaba a sacar la grasa y otros alimentos", dice.

"Hoy se sabe que, según el tipo que se consuma, estas pueden ser muy saludables, y allí se incluyen las provenientes de alimentos como la palta", explica.

Entre sus beneficios está la reducción de los triglicéridos y la elevación del colesterol bueno. "Por otro lado, los carbohidratos complejos, como los panes integrales, tienen contenido de fibra que genera saciedad y ayuda a disminuir el colesterol malo", agrega la especialista.

Concuerda el doctor Manuel Moreno, jefe del programa de obesidad del Departamento de Nutrición de la Universidad Católica.

"Diversos estudios han demostrado que una de las cosas más importantes de evaluar es de dónde viene la grasa -comenta-. Y otros han arrojado que es positivo tener un equilibrio en lugar de favorecer un macronutriente. Sin embargo, estas proporciones deben revisarse según cada persona, porque no aplica de la misma manera para quienes tienen una enfermedad establecida", precisa Moreno (ver recuadro).

Según Karin Papapietro, nutrióloga del Hospital Clínico Universidad de Chile, el consenso también confirma lo que estudios anteriores han sugerido sobre los beneficios de las dietas mixtas.

"La dieta mediterránea, por ejemplo, reúne muchas publicaciones sobre sus beneficios para la salud y tiene esas características, no hay una marcada diferencia en la cantidad de carbohidratos y grasas", comenta.

Para lograr un buen balance, es importante variar los alimentos. "Al cumplir el objetivo de la variedad vas a estar limitando automáticamente la exageración de uno y de otro, y eso es lo que indica este trabajo, que no es necesario cuantificar porcentajes si practicas una dieta variada y sana en porciones pequeñas", puntualiza la especialista.

Casos particulares

La publicación de Science también concluye que personas con diabetes tipo 2 y resistencia a la insulina pueden beneficiarse de una alimentación con mayor porcentaje de grasa que de carbohidratos. Sandra Hirsch, gastroenteróloga e investigadora del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), aclara: "Ellos pueden comer carbohidratos sin problema, pero ojalá sean los más complejos en lo posible. El trabajo lo que indica es que la persona se coma media marraqueta en lugar de una entera, y si no logra llegar a sus calorías del día, entonces es mejor que coma más grasa".

Por su parte, el doctor Moreno advierte sobre las consecuencias de inclinarse desequilibradamente hacia aquella de mala calidad.

"Ya nos hemos encontrado con que desarrollan (los diabéticos) enfermedades cardíacas porque eligen comer más grasas saturadas y eso provoca problemas coronarios".

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