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Hábitos alimenticios

Las loncheras saludables, motor de la productividad

Tan importante como las pausas activas de cara a evitar dolencias laborales, las loncheras Y la creación de hábitos alimenticios durante las horas de trabajo permiten un correcto desarrollo intelectual

  • Por El Tiempo / GDA
  • 01 MAR. 2019 - 06:30 AM
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Los ‘snacks’ deben estar compuestos por una porción de fruta y verdura que se pueden combinar con la proteína, como es el caso del ‘wrap’ de pollo o atún. (Shutterstock)
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Tan importante como las pausas activas de cara a evitar dolencias laborales, las loncheras y la creación de hábitos alimenticios durante las horas de trabajo permiten un correcto desarrollo intelectual. Esos refrigerios, según Liliana Ladino, coordinadora de la Línea Malnutrición del Instituto de Investigación de Nutrición, Genética y Metabolismo (IINGM) de la Universidad El Bosque, "deben estar compuestos por dos loncheras o refrigerios, de aproximadamente 150 calorías cada una".

De acuerdo con Diana Rojas, nutricionista de Nutryfit, en este aspecto la planeación de estas porciones no deberían limitarse y se deben extender a los fines de semana, lo que ayuda a mantener el ritmo. La experta hace hincapié en que las frutas enteras aportan fibra, por lo cual debe preferirse en porción y no en jugo. "Importante no olvidar la proteína que es uno de los tres macronutrientes vitales".

En este sentido, los ‘snacks’ deben estar compuestos por una porción de fruta y verdura que se pueden combinar con la proteína como es el caso del ‘wrap’ de pollo o atún. Esto debe ir acompañado de agua o algún yogur bajo en grasas y reducido en azúcar que aporte a la hidratación.

De esta forma, se garantiza una adecuada cantidad de energía y glucosa al cerebro para que pueda atender y desempeñar a la perfección las funciones de la jornada. Es importante que esas porciones se distribuyan entre dos momentos: uno para la mañana y otro para la tarde.

La clave es mezclar la proteína o grasa con el carbohidrato, por ejemplo lácteo + fruta y cereal + grasa y como opción dos: lácteo + cereal y fruta + grasa.

Para largas jornadas

Los horarios laborales no son constantes y, además, cambiantes, por esta razón, es difícil organizar las comidas durante el día y hay una tendencia en alimentarse con comida rápida que es accesible y económica.

Esta situación no es beneficiosa para la salud, según Carlos Fernández Newball, asesor médico de Bayer y experto en nutrición, "los trabajadores más jóvenes no son conscientes que esta rutina alimenticia tendrá consecuencias a corto y largo plazo, como bajo rendimiento, mala concentración, problemas de sueño y en un futuro enfermedades como la diabetes o inconvenientes gastrointestinales".

Ladino, menciona que los ejecutivos llevan una alimentación muy desordenada, ya que estar fuera de casa casi todo el día y con múltiples ocupaciones hace que a lo que menos le presten atención es a la calidad de su alimentación. Para poder evitar estas complicaciones se debe recurrir a la planeación o a la elección de alimentos menos procesados.

De acuerdo con la nutricionista Marcela López, lo primero es saber cuáles son las comidas que se deben tener al día, en este caso vamos a recurrir a una dieta fraccionada que se compone de: desayuno, merienda, almuerzo, onces y cena. Si no se tiene claro qué alimentos comprar para los ‘snacks’ puede recurrir a estas opciones: yogures bajos en grasa, fruta picada, rollos de jamones de pollo y quesos bajos en grasa y frutos secos, entre otros alimentos como verduras.

En el caso del almuerzo es fundamental que esté constituido por proteínas magras con una porción de verduras, de preferencia crudas, adición de grasa saludable como el aceite de oliva o el aguacate y por último un carbohidrato por lo general que ocupe 1/4 de plato. Si se va a incluir alguna bebida, preferiblemente que sea agua o algún jugo sin azúcar.

Comidas y estrés

Sin lugar a dudas, los alimentos más recomendados para contrarrestar los efectos negativos del estrés y el insomnio son las frutas bajas en azúcar, las verduras al vapor y los frutos secos, ya que son fuentes importantes de vitaminas, minerales y antioxidantes que contribuyen a disminuir la cantidad de radicales libres generados por estos dos factores y a su vez a evitar que se debilite el sistema inmune, haciéndolo más resistente a diversas enfermedades.

Lo que definitivamente se debe evitar es el exceso de carbohidratos de mala calidad y azúcares, como harinas refinadas, gaseosas y dulces, que generan una disminución en la respuesta metabólica, aumentando las probabilidades de padecer obesidad, la aparición de enfermedades como la diabetes o de tipo cardiovasculares, además de impedir el optimo funcionamiento del corazón.

Hidratación

En cuanto a la ingesta de líquido, de acuerdo con López, muchos empleados se deshidratan porque no tienen el hábito de tomar agua. El problema de no tener niveles óptimos es que se pueden presentar problemas como la fatiga, afectaciones en el metabolismo o síntomas como fiebre vómito y diarrea, entre otros.

La especialista en nutrición asegura que lo recomendable es consumir 2.5 litros de agua al día, pues ingerirla ayuda a la regulación de la temperatura interna, ayuda a eliminar los desechos y toxinas a través de la orina y a lubricar las articulaciones.

Por su parte, la psicóloga Yenni Reyes resalta la importancia de la hidratación para el desarrollo cognitivo y agrega que "beber agua u otro tipo de líquido frecuentemente durante el tiempo que se está trabajando, ayuda a mantener el cerebro alerta y listo para desempeñarse ágilmente, además de aumentar la felicidad subjetiva, la memoria, las aptitudes motrices y la atención visual, obteniendo como resultado un mejor rendimiento y habilidades sociales lo que incrementa la productividad".

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