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Nutrición

¿Son las grasas buenas?

A las grasas siempre se les ha acusado de ser "malas" para la salud, pero, en realidad, son uno de los tres macronutrimentos indispensables para la vida

  • Por El Universal / GDA
  • 17 NOV. 2018 - 06:00 AM
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Debemos inclinarnos por las grasas más saludables como son las de origen vegetal. (rawpixel / Unsplash)
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A las grasas siempre se les ha acusado de ser "malas" para la salud, pero, en realidad, son uno de los tres macronutrimentos (junto con las proteínas y los carbohidratos) indispensables para la vida, y es que son necesarias para el buen funcionamiento del organismo humano.

"Son importantes en todas las etapas de la vida. Para los niños son fuente de energía durante el desarrollo y crecimiento. En los jóvenes juegan un papel muy importante en el desarrollo hormonal; y en el adulto son fuente de energía. También regulan las hormonas tanto de los hombres como de las mujeres; así como la temperatura corporal en todas las edades, además de otras actividades dentro del organismo", afirma Alina García, licenciada en Nutrición y Ciencia de los Alimentos y Maestra en Administración en Sistemas de Salud.

Por todo esto, es importante incluir grasas en la alimentación diaria de chicos y grandes; pero necesitamos aprender a elegir las mejores, ya que no todas son iguales. Un especialista o nutriólogo puede asesorarte de acuerdo con tus necesidades.

A detalle

Si bien es cierto que debemos consumir grasas para tener una alimentación adecuada y suficiente para cubrir todas nuestras necesidades, "existen distintos tipos y debemos inclinarnos por las grasas más saludables como son las de origen vegetal, en lugar de las grasas de origen animal. Aunque es importante considerar la composición de cada una de ellas, la cual puede beneficiar o perjudicar el organismo", comenta la nutrióloga García. De esta manera, podremos prevenir enfermedades y el riesgo de sufrir un ataque cardiaco o un accidente cerebrovascular entre otros problemas de salud mayores, destaca la especialista.

Hazlo más fácil

  1. Para reducir el consumo de grasas saturadas elige productos lácteos descremados o con bajo contenido de grasa como yogur, leche, queso, etc.
  2. Antes de cocinar la carne elimina toda la grasa que tiene en las orillas y quita la piel al pollo.
  3. Cocina, preferiblemente, con aceite de canola y adereza con aceite de oliva con un poco de vinagre.
  4. Para incrementar el consumo de grasas poliinsaturadas, espolvorea a las ensaladas una cucharada de nuez picada o semillas de girasol.
  5. Al cocinar utiliza técnicas como: asar, escalfar, hornear, rostizar o cocer al vapor.
  6. Una sartén antiadherente te puede ayudar a cocinar los alimentos sin aceite ni mantequilla.
  7. En casa, reemplaza todas las grasas animales (crema, mantequilla), grasas trans (mantecas, alimentos fritos o que contengan aceite vegetal parcialmente hidrogenado), con aceite de oliva o, si prefieres, aceites vegetales.

Fuente: Libro "La Dieta de la Clínica Mayo"

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