Loader
En forma

El ejercicio como hábito

La importancia del movimiento en nuestra vida es más que evidente. El ejercicio es un estilo de vida saludable, que mejora nuestra forma física, evita enfermedades, mantenemos peso saludable y mejora la salud mental

  • Por La Prensa Gráfica / GDA
  • 20 AGO. 2019 - 10:27 AM
Photo
La hora que escojas para hacer ejercicio ayuda a mantener la constancia. (Pixabay)
  • Compartir esta nota:

Aristóteles decía que la calidad no es un acto, sino un hábito. El ejercicio es un estilo de vida saludable. La droga maravillosa. Mejora nuestra forma física, evita enfermedades, mantenemos peso saludable, mejora la salud mental. La manera más efectiva de hacerlo es ¡hacerlo!

¡Si caíste ayer, ponte de pie hoy! Reincorporarse es la única opción. La importancia del movimiento en nuestra vida es más que evidente. Si el cuerpo permanece inmóvil durante mucho tiempo, este se entorpece, se hace pesado, pierde elasticidad y soltura; en pocas palabras, se ve menos joven.

Uno de los mitos es: "para poder hacer ejercicio primero debo bajar de peso", en verdad puede hacerlo en cualquier momento, incluso el ejercicio le ayudará a perderlo.

La hora que escojas para hacer ejercicio ayuda a mantener la constancia, a que se vuelva rutina, ponga el despertador y levántate; ese es el punto crucial para empezar, ya que una vez se levantó, ya está por iniciar su rutina.

Aunque al principio es doloroso, el ejercicio ayuda a prevenir y tratar artritis. Iniciar con ejercicios de bajo impacto son los mejores, como caminar, nadar o montar bicicleta. Estos ayudan a circular el líquido sinovial en los cartílagos, manteniéndolos más sanos. El ejercicio es efectivo para prevenir la osteoporosis; también el ejercicio reduce en un 50 % las fractura de cadera.

Entre más extenuante sea el ejercicio, más oxígeno se necesita, incrementando un 300 % de intercambio venoso y arterial, aumentando la circulación en un 3,000 %. La oxigenación llega a todo el cuerpo. La nueva enfermedad es llamada "couch potato disease", más comúnmente llamada inactividad. Asociada a más de una docena de enfermedades crónicas y más de 250,000 muertes al año.

Hay hábitos de acomodamiento corporal y mental. Los vicios por ejemplo, son acomodamiento y en parte mentalmente sentirse alejado de una realidad. La fuerza de voluntad tiene que sobreponerse a los malos hábitos.

Diabetes, hipertensión arterial, demencia, artralgias, fibromialgias, etcétera, son resultado de no moverse. De no querer poner a funcionar el sistema endocrino, adrenalina, noradrenalina, endorfinas, vasopresina, hormona del crecimiento; su cuerpo sin estas hormonas logra defenderse con un metabolismo lento y perezoso.

El ejercicio disminuye la edad fisiológica, mejorando la calidad de vida y revirtiendo el envejecimiento. Nos protege de la mayoría de enfermedades crónicas incluyendo la enfermedad coronaria; la diabetes, hipertensión, artritis y osteoporosis. El ejercicio aumenta la potencia cardíaca, aumenta el flujo sanguíneo a los músculos, evita la formación de coágulos. Significativamente reduce el riesgo de derrames cerebrales.

El ejercicio reduce el colesterol malo (LDL) y aumenta el colesterol bueno (HDL). Mejora la sensibilidad a la insulina y disminuye su resistencia en un 40 %.

Reduce la ansiedad y el estrés. Mejora la calidad del sueño y es el mejor antidepresivo. Disminuye el peso y mejora la distribución de la grasa. Reduce la incidencia de cáncer. Por ejemplo y bien demostrado una reducción del 10 % en cáncer de seno. También está demostrado que 30 minutos diarios disminuye un 15 % el cáncer de colon. Reduce cálculos en la vesícula. Reduce los dolores. Aumenta la función cerebral en un 11 %. Y además reduce las enfermedades virales en un 50 % mejorando el sistema autoinmune.

Calidad es mejor que cantidad. El número de años con calidad de vida son importantes. Cuerpo activo y fuerte. Tú decides si quiere terminar diabético, hipertenso, con infarto, fractura de cadera, fibromialgias, depresión, mala calidad de sueño, etcétera.

Es preferible que se decida a ir cambiando su estilo de vida a ver su futuro comprometido a pasar bajo tratamientos caros y dolores por todos lados. Para esto no hay cremas ni pastillas mágicas; la voluntad es la única que tiene que reforzar. Tu cuerpo es bien agradecido y pronto se sentirá diferente. Recuerda a Aristóteles. La calidad es un hábito.

  • Compartir esta nota:
Volver Arriba