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Tienen un mayor riesgo de depresión

El trabajo con animales pone a prueba la salud mental

La realidad en la que se desenvuelven veterinarios y quienes dedican su tiempo a refugios de animales, por ejemplo, los expone a una serie de factores estresantes que pueden afectar su salud mental

  • Por El Mercurio / GDA
  • 12 AGO. 2019 - 11:02 AM
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Enfrentar el sufrimiento y la muerte de los animales de forma rutinaria, puede conducir a agotamiento, fatiga y problemas de salud mental. (Alora Griffiths / Unsplash)
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Trabajar con mascotas todos los días puede parecer entretenido. Sin embargo, la realidad en la que se desenvuelven veterinarios y quienes dedican su tiempo a refugios de animales, por ejemplo, los expone a una serie de factores estresantes que pueden afectar su salud mental.

Según una investigación presentada en la convención anual de la Asociación Americana de Psicología, este impacto, incluso, se asocia a un mayor riesgo de depresión, ansiedad e incluso suicidio.

"Las personas que trabajan o son voluntarias con animales a menudo se sienten atraídas, porque lo ven como un llamado personal. Sin embargo, se enfrentan con el sufrimiento y la muerte de los animales de forma rutinaria, lo que puede conducir a agotamiento, fatiga y problemas de salud mental", explica la doctora Angela Fournier, de la Universidad Estatal de Bemidji, en Minnesota, y una de las autoras del trabajo.

Un dato no menor es que el que ofrece un estudio del Journal of the American Veterinary Medical Association: tras analizar cifras de 1979 a 2015, se vio que los veterinarios se suicidan entre 2 y 3.5 veces más a menudo que la población general.

"Hablar sobre el suicidio ciertamente hace que las personas presten atención, pero no explica todo lo que está contribuyendo al deficiente bienestar en esta población", dice la doctora Katherine Goldberg, coautora del estudio. "Se están haciendo más investigaciones para comprender por qué los veterinarios estarían en mayor riesgo; pero hay una combinación de rasgos de personalidad, demandas profesionales y del entorno".

Por ejemplo, en el estudio se menciona desafíos económicos. Realidad con la que concuerda Marcos Vásquez, académico de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Mayor. "Es una profesión estresante, con alta exigencia, largas jornadas de trabajo y que no siempre tiene una retribución económica que lo compense", precisa.

Aunque no se tienen estadísticas a nivel local, Vásquez estima que estamos "pasos más atrás que Estados Unidos." y se trata de problemas que ya se observan. "En el caso de la medicina de animales de compañía, los propietarios ven cada vez más a sus mascotas como hijos. Entonces son más exigentes y hay una presión sobre el diagnóstico y el tratamiento. Y trabajar con animales también genera un cansancio físico importante".

A eso se suma que la gran mayoría, si no todos, son amantes de los animales. "Se involucran mucho y la vivencia es más potente cuando hay enfermedades, maltratos o se recurre a eutanasia", dice Vásquez.

Un problema de fondo, advierten los especialistas, es que el tema no está siendo abordado casi en ninguna escuela de medicina veterinaria y que es urgente dar más herramientas de apoyo a estudiantes y profesionales.

Un estudio multicéntrico analizó las tasas de experiencias traumáticas previas entre estudiantes que ingresaban a veterinaria, pero no se encontró una diferencia con la población general. "Esto indica que algo está sucediendo en el transcurso de la preparación de los estudiantes, o una vez que están trabajando", que afecta su salud mental, precisa Goldberg, quien agrega que el uso de sustancias y drogas entre los veterinarios también es un área poco estudiada.

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