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Entrenamiento

Manual para correr y entrenar con perros

Todo perro requiere trabajo de adaptación, al paso de carrera de su dueño y a la cantidad de tiempo y distancia, que se incrementa poco a poco

  • Por El Tiempo / GDA
  • 20 OCT. 2018 - 07:00 AM
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Todo perro requiere trabajo de adaptación, al paso de carrera de su dueño y a la cantidad de tiempo y distancia, que se incrementa poco a poco. (Shutterstock)
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Si el perro es el mejor amigo del hombre, el perro al que le gusta correr es el superamigo de todo corredor. Correr con un perro es energizante, una gran compañía, una manera de mantenernos enfocados, divertirnos y mirar el entorno con otros ojos.

Las historias de runners que salen con su perro a correr son infinitas. Paseos por los parques, trotes por la montaña, entrenamiento preciso y planeado, con paso muy bien acoplado y esa alegría de compartir tiempo y silencios con su mascota; "verlo sonreír" y luego descansar juntos. Imposible tener un mejor socio para correr, además de que siempre está listo, sin importar el clima y sin problemas en su agenda.

Pero, así como hay toda clase de corredores también hay todo tipo de temperamentos en los perros. "No a todos los perros les gusta correr", comenta Mark Lee, especialista en adiestramiento canino y reconocido colombiano adorador de los perros, y esa es una primera condición que hay que identificar.

Parece obvia, pero hay quienes, en contra del temperamento del animal, tratan de obligarlo a entrenar a su lado. Eso no significa que nuestras mascotas no requieran salir a hacer ejercicio y les guste, por salud física y mental propia y la de todos los miembros de la familia. Pero otra cosa es que les guste el entrenamiento de alto rendimiento.

A los perros que sí les gusta correr, hay que adiestrarlos, específicamente, para este trabajo más exigente. Lee advierte que "es un proceso de entrenamiento que se debe hacer poco a poco, como se hace con los humanos, y teniendo en cuenta las características del perro, como edad, tamaño y condición física", independientemente de si es criollo o de pedigrí.

Todo perro requiere trabajo de adaptación, al paso de carrera de su dueño y a la cantidad de tiempo y distancia, que se incrementa poco a poco. Es decir: no arranques a correr 10 kilómetros con tu perro si no lo has entrenado previamente.

Por su parte, César Millán, famoso entrenador de perros y conocido por correr con ellos, recomienda correr por tiempo y no por distancia. La meta, para los perros inquietos, es que aprendan a controlarse y acompasar la marcha a su lado, de modo que usted como líder marca el paso y evita el pulso entre perro y amo.

Para los más lentos, la idea es que se esfuercen un poco, pero con un paso que no sea forzado y los funda al poco tiempo.

Paso a paso

¿Cuál sería el perro ideal para que me acompañe 10 o más kilómetros? ¿Qué raza es la recomendada y cómo entrenarlo para intervalos o fondos? La pregunta cada día es más frecuente en el mundo de los runners y está bastante estudiada, incluyendo tanto a gozques o criollos de todo nuestro corazón como a los canes de pedigrí.

Hay ciertas razas o perfiles de perros que son las ideales para correr en forma. "En materia de razas, border collie, pastor de Shetland, labrador, golden retriever, pastor alemán (siempre y cuando no esté pesado, al igual que los pastores australianos y belgas) y braco húngaro.

Definitivamente, perros de constitución delgada, de no más de 20-25 kilogramos, que les permita aguantar periodos largos de trote; ojalá de pelo corto y que sean de hocico largo y no chato, para que puedan respirar mejor", recomienda Lee.

Para el trail, un perro todo terreno, capaz de afrontar otras exigencias, como los weimaraner, rhodesian ridgeback y pointer alemán. Pero si los perros saben correr, ¿hay que enseñarles a correr? "Sí, como a cualquier persona, para que tengan un proceso de adaptación al ritmo y se pueda ir prolongando el tiempo", dice Mark Lee.

Esto supone trazar un plan de entrenamiento que puede iniciar con intérvalos de prueba y, a partir de la respuesta, hacer un entrenamiento juicioso que puede tomarle al menos tres semanas antes de que el perro se adapte a este tipo de salida. Se recomienda empezar a entrenar dos veces a la semana, 20 minutos en cada sesión, e ir aumentado la frecuencia y sumando cinco minutos por semana. Recuerde que este es un entrenamiento enfocado a correr de manera sostenida, que no es lo mismo que sacarlo a pasear o a jugar.

Hay que tener ciertas precauciones, además de llevarle agua y definir puntos de hidratación, crucial para los dos, amo y perro. Preferiblemente que el inicio de esta nueva rutina sea sobre pasto, arena u otra superficie no tan agresiva para sus patas, y permitirle acostumbrarse al impacto continuo. Y en cuanto a recompensas como estímulo, Lee dice que "el perro debe ser recompensado dependiendo de cuál sea el objetivo, pero de pronto la mejor recompensa para el perro es la salida a correr per se.

Lo que sí es muy importante es que las actividades tengan un inicio y un final para que el perro, cuando llegue a la casa, sepa que se acabó y no quiera seguir". Los perros que entrenan con sus amos aprenden no solo a mantener el paso, sino a esperar con entusiasmo la hora de salir. Saben que es el momento cuando ven que su dueño toma los tenis y saca la pinta de corredor.

Además, por este camino de amistad al trote aprenden a interpretar cada movimiento, gesto o estado anímico y físico de su compañero humano. Pasados el alboroto y entusiasmo del primer par de kilómetros, ya ambos entran en materia, se enfocan y pueden correr acompasados.

Fuente: Poly Martínez

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