Loader
Mentir es un antivalor

Cuando se falta a la verdad

Dice un refrán popular, "en la persona mentirosa, la verdad se vuelve dudosa"

Photo
Mentir destruye. (Shutterstock)
  • Compartir esta nota:

“No digas mentiras’’. Esta es una de las advertencias que con más rigurosidad ejercen los padres en el proceso de crianza de sus hijos. Quienes tienen la encomienda de educar saben muy bien que es una conducta inaceptable por las serias consecuencias que provoca tanto en quien las dice como al que engaña. Como menciona el tema “Entre la necesidad y el fraude’’ en la página web de Eroski Consumer de la Fundación Eroski de España “la mentira puede hacer daño al destinatario pero en última instancia a quien más perjudica es al mentiroso, ya que le convierte en una persona poco fiable, indigna de confianza y carente de crédito. Lo dice el refrán: “En la persona mentirosa, la verdad se vuelve dudosa’’.

“Lamentablemente, en algunas culturas se normaliza la mentira, el engaño y la apariencia’’, sentenció el doctor Alberto Varela, presidente de Inspira. De hecho, así también lo confirma la psicóloga María Jesús Álava Reyes del Centro de Psicología Álava Reyes, en España, quien advirtió en una entrevista al diario ABC que “Vivimos en una sociedad donde la mentira tiene cada vez más fuerza. Está en auge porque no hay consecuencia para los que mienten. Somos tremendamente tolerantes con ellos y esto hace que los mentirosos vayan avanzando y ganando más espacio en un mundo en el que se premia triunfar por medio de trampas’’.

Las mentiras tienen sus clasificaciones. En el artículo de Efe Salud “Cómo descubrir la mentira’’, precisamente la psicóloga Álava Reyes las describe. Están las sociales que son excusas inocuas y pretextos del día a día; las narcisistas u omisiones y exageraciones para evitar la vergüenza; las psicopáticas que persiguen un objetivo para la gratificación de quien miente, bien sea material o sensual; las patológicas que son la incapacidad para decir la verdad, generalmente ligadas a un rechazo de la realidad; las mentiras para salvar la vida o para evitar un daño importante y las mentiras de trabajo que forman parte del trabajo de la persona.

La mentira es un antivalor, explica la página web Significados.com, pues va en contra de losvalores morales fundamentales sobre los cuales se fundamentan las relaciones interpersonales, como son la confianza, la honestidad, la sinceridad y la veracidad. Por eso, mientrasla verdadpropicia relaciones basadas en la confianza y el respeto mutuo,la mentira fomenta la desconfianza, el clima de sospecha, la duda y la incredulidad entre las personas. Así,la mentira destruye las relaciones que establecemos con los otros, pues traiciona la confianza que nos habían dado.

 “Nadie puede convivir felizmente sino hay un ambiente de veracidad, sino hay un compromiso recíproco y social de que vamos a respetar la verdad”, sentenció el doctor Varela.

Planificar el comportamiento moral es un trabajo de todos los días, afirmó Varela. Constantemente, el ser humano se enfrenta a retos y situaciones que pueden ser tentadoras, por lo tanto, tiene la responsabilidad de estar analizando con profundidad su existencia, es un hábito que aunque cuesta mucho esfuerzo, a la luz de los últimos acontecimientos en Puerto Rico, muy bien vale la pena.

  • Compartir esta nota:
Volver Arriba