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Consejos para los padres y cuidadores

De viaje con la clase graduanda

Los “senior trips” son cada vez más comunes, por lo que la planificación, el establecimiento de reglas y la conversación honesta con los chicos son clave para una mejor experiencia

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Tanto los jóvenes como los padres deben establecer unas reglas para que la experiencia sea memorable. (Shutterstock)
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Cada vez más, los llamados senior trips son una de las maneras preferidas por los estudiantes de cuarto año de escuela superior para celebrar el fin de esta etapa estudios. Sin embargo, aunque esta actividad resulta divertida y es un gran aliciente para los chicos, también implica que tanto los jóvenes como los padres o cuidadores deben establecer unas reglas que permitan que el evento resulte en una experiencia memorable.

A continuación, te ofrecemos algunas recomendaciones a evaluar si desea evitar situaciones de riesgo y lograr una experiencia óptima para todos.

Madurez emocional

Para la licencia Jayleen Górritz Pérez, psicóloga consejera y fundadora de Inspírate LLC, una entidad en la que ofrece talleres de bienestar, calidad de vida y crecimiento personal a individuos y organizaciones, este es un tema bastante delicado, ya que considera que hay muchos aspectos que se deben evaluar con mucha seriedad.

“Lo principal es asegurar que esos jóvenes van a ir de la mano de una persona que sea una figura confiable para la familia y que vean como referente de seguridad, respeto y autoridad”, dijo la psicóloga consejera, al mencionar que, si bien en estos casos lo ideal es que papá o mamá vayan con sus hijos al viaje, de no ser así y delegarse esta responsabilidad, los padres o cuidadores deben asegurarse de que los jóvenes tengan una relación de comunicación y respeto con ese guía que va a estar con los jóvenes viajeros.

“Como padres, tenemos que evaluar el nivel de madurez y responsabilidad que presenta nuestro hijo, cómo ese chico maneja las normas y si sigue instrucciones. Es muy importante identificar si el joven presenta tendencias de conductas arriesgadas", explica Górritz, al añadir que "como padres-madres debemos reflexionar sobre el nivel de madurez que presenta el joven en actividades en donde no han estado ni mamá ni papá cerca; esto nos puede indicar si está o no listo para vivir esa experiencia”, aduce. Agrega, que se debe tener una conversación abierta y directa con los chicos en la que se ofrezcan directrices claras y se discutan todos las situaciones de riesgo y peligros que pudieran surgir si no se siguen las normas y reglas del viaje. 

Evaluar el destino y sus posibles riesgos para el joven turista es esencial, recalca la licenciada Górritz. Esto incluye tener un diálogo sobre las medidas de seguridad que deben tomar con sus documentos personales, pasaportes y su dinero, los números de emergencia, dónde está la embajada, los teléfonos de seguridad nacional del destino y cuál sería la persona de contacto en caso de ocurra alguna situación. La psicóloga consejera también recomienda que, si el joven va a llevar su teléfono celular, conversen sobre la posibilidad de activar el GPS para saber, en todo momento, en qué lugar se encuentra. También es importante evaluar la relación que tiene el joven con el grupo con el cual va a viajar, si es un grupo de amigos que se caracteriza por cuidarse unos a otros, esto puede brindarnos mayor tranquilidad, ya que cuidarse unos a otros es muy importante para propósitos de seguridad y tener una experiencia positiva. 

De otra parte, la fundadora de Inspírate LLC establece que es igualmente importante para los padres ejercer su poder de discernimiento y evaluar si su hijo está preparado para esta experiencia. Señala que una cosa es retar y otra desafiar, por lo que si el joven muestra una tendencia a esto último se levanta una bandera de alerta.

“Todos los padres quieren brindar las mejores experiencias a sus hijos, pero es importante hacer una reflexión profunda para discernir e identificar cuándo su hijo tiene respeto por la autoridad, se deja guiar por las personas adultas que tiene a su alrededor y no desafía los límites que se establecen por seguridad”, expresa. En otras circunstancias, la psicóloga consejera recomienda tener con el joven un dialogo honesto y dejarle saber que no será posible que vaya al senior trip, ya que podría ser arriesgado para su seguridad y la del grupo.

“Lo ideal es que si uno sabe que su hijo tiene unas tendencias un poco desafiantes o atrevidas y ya ha tenido experiencias previas que no han sido del todo positivas, que papá o mamá vayan con él para que pueda tener una supervisión directa”, señala, al terminar enfatizando que todas las experiencias tienen sus retos y sus oportunidades, sin embargo, hay experiencias de vida que pueden ser beneficiosas cuando los jóvenes tienen autocontrol y un manejo emocional saludable.

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