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Tips para manejar la frustración

Desarrolla la paciencia en los niños

A través del ejemplo y distintos procesos es posible enseñarles durante su crecimiento la capacidad de esperar

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Se ha observado el que las generaciones más recientes, que han estado más expuestas a los asuntos tecnológicos, tienden a ser más impacientes. (Shutterstock)
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Si tu pequeñín tiene de dos a tres años, con toda probabilidad experimentes que la paciencia aún no es una de sus mejores virtudes. El asunto de la paciencia y de querer todo al momento va a depender de la edad. Y es que los niños y las niñas de estas edades no tienen esa posibilidad innata de ser pacientes porque para ellos todo es un descubrir, querer saber y hacer.

“Nos toca a nosotros como adultos, a través del ejemplo y del proceso, de mostrarle diferentes situaciones para que ellos vayan desarrollando esa capacidad de esperar. Desde los dos a los tres años tienden a ser bastante impacientes. Ya a los cuatro y cinco años se supone que estén desarrollando más la paciencia porque ya están en ambientes académicos. Para esa época debemos tener un niño que aunque todavía es impaciente, tiene cierta noción de lo que es esperar y hacer su turno”, expresa la psicóloga clínica Kevia Calderón. 

Asimismo, según explica, todo va a depender de cómo se ha trabajado desde un inicio y principalmente con el asunto del ejemplo. Ocurre con frecuencia que los padres quieren que el niño sea paciente, pero en su día a día suelen ser personas impacientes. “Les decimos: ‘avanza, avanza, ponte las medias, sal corriendo que tenemos que irnos’. Está aprendiendo que esa es la manera de relacionarse, que tenemos que salir siempre con las cosas en el momento y que necesitamos todo rápido y urgente”. 

A esto se le añade que se ha observado el que las generaciones más recientes, que han estado más expuestas a los asuntos tecnológicos, tienden a ser más impacientes porque son generaciones del aquí y ahora, lo que representa un reto mayor en cómo ayudarlos al estar expuestos a otras cosas que no necesariamente implican esperar ni paciencia. 

“Por ejemplo, es maravilloso cuando el internet se cae. El que el video se quede ‘loading’ y no puedan seguir, pues los niños no tienen más opción”, señala Calderón mientras aconseja buscarles otra tarea u opciones en lo que eso se logra, para mantenerlos entretenidos y no se impacienten. “Es tan importante como padres enseñarles que no siempre vamos a tener lo que deseamos. Es parte del discurso que se tiene que llevar a cabo y así aprender a manejar la frustración. Decírselo literalmente, que hay veces que hay que esperar, y como papás nosotros también tenemos que aprender a manejar la frustración”.

Si bien es cierto que la tecnología tiene muchas cosas positivas, también le resta a las niñas y los niños otras destrezas que son necesarias. De acuerdo con la psicóloga, estos necesitan estar en contacto con otros niños porque además de ayudarles a desarrollar sus destrezas de socialización, desarrollan la paciencia, la empatía y la tolerancia, lo que no necesariamente ocurre cuando están metidos en su mundo tecnológico con un estímulo que no responde a la respuesta social.

“Nunca ha sido recomendable que un niño esté demasiado expuesto. Antes era el televisor, pero ahora son los aparatos electrónicos, que están en todos lados y de todas las maneras posibles. Parte de lo que es el desarrollo del niño es que aprende jugando. Eso implica manipular objetos, trepar, saltar, correr y ensuciarse, porque estimula el desarrollo motor, la parte de la planificación, del juicio, los obligar a pensar y a usar la imaginación”, concluye Calderón. 

Tips para manejar la frustración
  1. Comienza a trabajar con la paciencia desde una etapa bien temprana, puesto que desarrollarla en la adolescencia y en la adultez conlleva procesos dolorosos y difíciles. 
  2. Si tienes más de un hijo en edades similares, ten solo un juguete de cada cosa, para enseñarles a tomar turnos. 
  3. La consistencia es clave. Si hoy le dices que  espere su turno o que le vas a atender en cinco minutos, tienes que mantenerte firme. Evita practicar esto solo unos días y hacer un esfuerzo intermitente, pues será más difícil extinguir la conducta.
  4. Practica juegos de mesa con ellos. Son excelentes para esperar turnos, desarrollar la paciencia  y manejar la frustración de que no siempre vamos a ganar y eso se traduce a que no siempre vamos a tener lo que queremos.  
  5. Por lo general, para los niños menores de 10 años, las esperas son más difíciles, como las que suelen darse en citas médicas o en una fila. Ten eso en consideración y lleva elementos que puedan servir de distracción para el menor. Esto permitirá el proceso de espera sea más calmado. Háblales y déjales saber que esa situación se está dando tiene un principio y un fin.
  6. Para los más pequeños, no es recomendable anunciarles las cosas o eventos con demasiada antelación porque todavía no están maduros para manejarlo. Espera a un día antes y dependiendo la edad, puedes ir extendiendo ese tiempo. Si tienes un niño ansioso o está experimentando algún nivel de ansiedad, el ser paciente y tolerante puede costarle mucho más.  
Fuente: Kevia Calderón, psicóloga clínica de Psych Wellness Center y miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Psicología de Puerto Rico.
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