Loader
La pertubación puede durar hasta 6 años

El mal dormir de los padres se acentúa en los primeros tres meses

La investigación sugiere que los padres primerizos no vuelven a disfrutar de las mismas horas ni de la calidad de sueño que tenían antes del nacimiento

  • Por El Mercurio / GDA
  • 28 FEB. 2019 - 1:00 PM
Photo
El estudio hace hincapié que es durante los primeros tres meses de crianza cuando los progenitores ven más trastocado su dormir. (Shutterstock)
  • Compartir esta nota:

Un nuevo estudio de la Universidad de Warwick, Inglaterra, observó cómo el nacimiento de un hijo tiene efectos en los hábitos de sueño de los padres.

La investigación sugiere que los padres primerizos no vuelven a disfrutar de las mismas horas ni de la calidad de sueño que tenían antes del nacimiento, incluso hasta seis años después.

La investigación, realizada en conjunto con la Universidad de West Virginia, Estados Unidos, y el Instituto Alemán de Investigación Económica, estudió el dormir de 4,659 padres que tuvieron hijos entre 2008 y 2015.

Eso sí, el estudio hace hincapié que es durante los primeros tres meses de crianza cuando los progenitores ven más trastocado su dormir: las madres reportaron en promedio una hora menos de sueño, mientras que los padres dijeron dormir 15 minutos menos por noche.

"Esto es así debido a que, durante los primeros meses, en general, son las madres las que toman el rol de principal cuidadora del bebé", dijo el doctor Sakari Lemola, del Departamento de Psicología de la Universidad de Warwick.

Sin embargo, al pasar el tiempo, el sueño se regula. Cuando el niño tiene entre cuatro y seis años, las madres redujeron su pérdida de sueño a solo 20 minutos, mientras que los padres mantuvieron sus 15 minutos de menos dormir, comparado con la cantidad que dormían antes del nacimiento.

El estudio también concluyó que estos efectos eran más comunes en los padres primerizos que en aquellos que ya habían tenido otros hijos.

Las diferencias socioeconómicas de los padres consultados no tuvieron incidencia en la pérdida de sueño, como tampoco hubo mayor distinción entre las parejas y los hogares uniparentales.

Según el doctor Lemola, no es solo la cantidad de sueño lo que se ve afectado, también la calidad de este. 

"Si bien tener hijos es una de las principales fuentes de alegría para la mayoría de los padres, es posible que el aumento de las demandas y responsabilidades asociadas con el papel de progenitores lleve a un sueño más corto y a una disminución de la calidad del sueño, incluso hasta 6 años después del nacimiento del primer hijo".

  • Compartir esta nota:
Volver Arriba