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Sexualidad

Recupera tu vida sexual

En la vida en pareja, es importante sacar el tiempo para los momentos íntimos

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Es necesario evaluar de todas esas actividades que se tienen en la vida diaria y cuántas de ellas se hacen en pareja. (Shutterstock)
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¿Quién asume la iniciativa para traer cosas diferentes a la relación de pareja regularmente? ¿Soy yo quien siempre espero a que mi pareja tome la iniciativa? ¿Ninguno de los dos toman la iniciativa? ¿Soy yo quien siempre le sorprendo? ¿Delego en mi pareja tomar siempre la iniciativa? ¡Pregúntatelo!

De la rutina nadie se escapa. Desde pequeños, nos van enseñando a desarrollar una estructura que es necesaria para nuestro funcionamiento. Aunque en ocasiones se le da una connotación negativa a esta palabra, lo cierto es que las rutinas las tenemos en nuestra cotidianidad y nos ayudan a estructurar el resto del día. En los asuntos de la sexualidad, no es la excepción. 

“La rutina en sí misma no necesariamente es mala. En las relaciones estables, en la sexualidad también, se va a ir desarrollando una rutina. Pero necesitamos entender que, como la sexualidad es evolutiva, si la dejamos estancada en esa rutina, se va a lastimar. Nos puede provocar un estado de saciedad el siempre hacer lo mismo con la misma persona. De antemano, vamos a anticipar que la relación en sí va a caer en una rutina de levantarnos, salir a trabajar, vamos a cocinar, a atender los niños -si fuera el caso-, y la sexualidad va a ocupar uno de esos espacios en la rutina. En ese aspecto, nadie nos libra”, explica Karen Vázquez Chéverez, psicóloga y educadora terapeuta sexual.

Sin embargo, para ayudar en la evolución de la sexualidad, la especialista expresa que es necesario evaluar de todas esas actividades que se tienen en la vida diaria y cuántas de ellas se hacen en pareja. “Una actividad simple de levantarnos y desayunar juntos antes de irnos a trabajar, hacer de este un momento íntimo, no me refiero solamente a la sexualidad coital, sino la sexualidad de la complicidad, del beso, de darnos los buenos días y de comenzar a allanar ese camino para la actividad más pasional, más erótica”, señala la terapeuta sexual.

Este ejemplo del desayuno se puede trasladar a otros escenarios, como tomar la iniciativa de escaparse al mediodía para encontrarse con la pareja o llegar al hogar sorpresivamente con la botella de vino que tanto le gusta a la otra persona. La experta resalta la importancia de de dar o hacer un detalle sin celebrar una festividad particular. 

La rutina no mata la sexualidad o el erotismo de golpe y porrazo, sino que lo va matando en la cotidianidad. Hay que ver cuánto énfasis le damos a las demás cosas versus la importancia que le damos a la sexualidad en la relación de pareja”, aclara la psicóloga, quien invita a reflexionar y determinar cómo se encuentra su relación en cuanto a la rutina, a la vez que comprenden cómo los dos son responsables de permitir que esta mine el erotismo y la sexualidad en la relación.

¿Qué puedes hacer una vez sabes que la rutina lastimó el erotismo? 

  1. Trabaja con el aspecto de la comunicación. Realmente, deben preguntarse si están siendo bien claros al exponer sus necesidades eróticas afectivas. La sexualidad en la relación de pareja típicamente se maneja con esa combinación de lo erótico con lo afectivo. Pregúntate: ¿Qué expectativas tengo sobre la sexualidad? ¿Qué expectativas tengo con relación a quién va a tomar la iniciativa? Si acostumbré a mi pareja a yo tomar siempre la iniciativa, ¿quiero yo ceder esa iniciativa? ¿Entiendo que debo cederla? ¿Estoy abierta a que mi pareja también tome la iniciativa? ¿Necesito que mi pareja lo haga?
  2. Entender que el tiempo es relativo. El tiempo no tiene personalidad propia, por lo que este no te saca a ti. Tú sacas el tiempo. Si la persona espera que haya tiempo, no va a haberlo porque estamos en automático desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. “Si no sacamos tiempo para la sexualidad, el tiempo por arte de magia no va a salir. Eso implica que hay que establecer qué prioridad le vamos a dar a nuestra sexualidad dentro de la relación de pareja: si va a ser más trabajo, si va a ser más hijos o más responsabilidades familiares, que atender el asunto erótico afectivo en la relación. Entendiendo cuál es tú realidad, lo recomendable es planificar tu sexualidad, o sea, organizarse para tener la actividad sexual. Esto no tiene que ser aburrido o una cosa más que hay que hacer en la cargada agenda. Debe ser considerado como una cita para ir al spa, al salón de belleza o un buen masaje. Ese beneficio lo tienes ahí en tu pareja y si lo abandonas pierde el sentido”, señala Vázquez Chéverez.
  3. No se puede perder la picardía, hay que mantenerla. Se trata de la complicidad que es necesaria y no esperar a fechas especiales para alimentar esa sexualidad. “No lo dejes para el aniversario, el cumpleaños, las madres, los padres o la jubilación, porque ahí se les va la vida. Cualquier momento puede ser un buen momento para alimentar la relación de pareja en su totalidad. Cualquier momento puede ser un buen momento para una escapada, para un sexo único, integrar algo diferente, cogerte por sorpresa y darte un detalle. No esperar a las festividades”, aconseja.
  4. Haz tu “bucket list” de aquellas cosas que quieres hacer con tu pareja. De igual forma que hacemos nuestra lista de las cosas que quisieras como individuo, también debes tener tu bucket list de aquellas cosas que quieres hacer como pareja. “Una lista no tiene que chocar con la otra ni boicotearla. Hay unas necesidades que solamente se satisfacen a nivel individual y otras en pareja. Una buena comunicación y respeto facilitaría el que una persona pueda moverse a nivel individual sin perder la relación de pareja y a la inversa”, especifica.
  5. En una relación de pareja se juegan diferentes roles, crea balance. El rol de padre y madre puede ser uno de ellos y ese se juega bastante bien. Se trata de invertir mucho tiempo en eso, pero no podemos olvidar el rol de esposa y esposo, de compañera y compañero, de pareja en general. “A las parejas les diría que una vez al mes deben tener una salida única y exclusiva de pareja. Que sea sin hijos, sin amistades, sin nadie, solo de pareja para reconectarse nuevamente, hablar, de intimidades, cosas que queremos hacer, incluso pueden ser de ese "bucket list". Que no sea para resolver problemas de hijos ni tomar decisiones importantes o trascendentales”, apunta.
  6. Un mensaje de texto no debe eliminar o sustituir otro tipo de mensaje que es el que realmente podemos leer y sentir. La tecnología ha tomado un rol importantísimo en estas últimas décadas, y muchas parejas están circunscribiendo su comunicación a los mensajes de texto. Incluso, hasta los problemas los resuelven por mensajes de texto, con el agravante de que a estos le das la interpretación y entonación que quieres darle, lo que a veces genera más conflictos. “Cuando hablamos de alimentar nuestra relación de pareja, un texto de sorpresa puede caer bien. Por ejemplo, te puedo enviar un mensaje a las 9 de la mañana que diga que estoy pensando en ti, pero ese mensaje no debe sustituir el mensaje presencial de que cuando llegue a casa te pueda dar un abrazo y decirte ‘qué bueno verte, me encanta tenerte cerca”. Es una combinación entre lo que se dice y lo que se expresa", concluye.
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