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Día de las Madres

Seguridad por encima del dolor

Para Mignalis Torres Mojica llegar al hospital y asegurarse de que estuvieran tomando las medidas de seguridad, fue su prioridad para recibir a su pequeña Amanda

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Mignalis junto a sus hijos Jeimer Yahir y Luahnis Nair están felices con la llegada de Amanda Dahir. (teresa.canino@gfrmedia.com)
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Nota de las editoras: Este es uno de cuatro madres que, con motivo de la celebración del Día de las Madres, comparten lo que ha sido parir en medio de la pandemia.

Si algo se puede afirmar sobre la maternidad es que cada mujer la vive de forma distinta. Sin embargo, en tiempos donde la población mundial está a merced de una enfermedad poco conocida, la mayoría de las futuras madres experimentan una abrupta mescolanza de pensamientos y sentimientos que se apoderan de cada una de ellas como una rotunda confirmación de la doble responsabilidad que viene con dar a luz en tiempos de pandemia.

Así lo confirma Mignalis Torres Mojica, una joven madre toalteña, quien hace poco más de una semana recibió en sus brazos a su tercera hija, Amanda Dahir.
“Honestamente, tenía muchísimo miedo. Juro que intenté aguantar lo más posible para que el parto no se diera durante este tiempo. Se suponía que diera a luz el 8 de mayo, pero me adelanté una semana”, relata la asistente de maestra de estudiantes con autismo.

Todo ese temor se disipó cuando el miércoles, 29 de abril su cuerpo le dio las señales de que la hora había llegado. Según relató, una vez entró por las puertas del Hospital San Pablo, en Bayamón, comenzó a fijarse en cada detalle para asegurarse de que su hija estaría protegida. El dolor pasó a un segundo plano.

“El hospital estaba bastante organizado, en especial la sala de parto. Sin duda alguna nada era como lo tenía planificado, pero imaginar el desenlace me animaba. No dejaron entrar a nadie conmigo, solo a mi esposo Luis. De momento, las enfermeras y el personal de limpieza de turno se convirtieron en ese escuadrón tan importante que hace falta para el gran momento”, dice con agradecimiento la también madre de Jeimer Yahir y Luahnis Nair.

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Mignalis hace poco más de una semana recibió en sus brazos a su tercera hija, Amanda Dahir. (teresa.canino@gfrmedia.com)

Tras 16 horas de parto, el llanto de Amanda se apoderó de la habitación y –una vez más– los desafíos, las alegrías, los esfuerzos y los beneficios de ser madre llegaron a la mente de Torres. Esta vez con un nuevo reto: proteger a su pequeña del COVID-19.
“Rápido se llevaron a la nena por dos horas para bañarla y hacerle los chequeos de rutina. Admito que fueron las dos horas más largas de mi vida. Solo pensaba en que no estaría segura en ningún otro lugar que no fuera a mi lado, en casa”, expresa Torres.

La espera para ser dadas de alta del hospital se prolongó por tres días dado a que Torres se sometió a un procedimiento quirúrgico al día siguiente del nacimiento de su tercera hija.

“Ya en casa todo es distinto. En el bulto de la bebé hubo que hacer hueco para un pote de desinfectante de manos y un pote de toallas desinfectantes. Esto es lo que ha provocado el coronavirus en nosotras”, dice entre risas. “Dime tú. En que momento pensamos que los productos de limpieza iban a ocupar la mayor parte del espacio de este cargamento”, indica Torres para quien la llegada de un nuevo integrante a la familia la hace mirar el futuro con esperanza.

Donde antes había miedo, ahora existe un deseo inconmensurable de echar para adelante y que el tiempo de emergencia “vuele”.

“Amanda es nuestro rayo de luz. Llegó en un tiempo donde todo son dudas y malas noticias. Pero para mi familia y yo encontramos todas las respuestas y la paz en el tierno rostro de nuestro angelito. Estoy muy deseosa de comenzar a enseñarle el mundo. Quizás uno muy distinto al que conocieron sus dos hermanos, pero que igual se disfrutará y me encargaré que sea una persona de bien”, concluye.

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