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Manejo de las emociones

Sé un compañero de trabajo solidario

En los momentos de dificultad, nos toca a todos velar por el bienestar común, incluyendo en el escenario laboral

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Si estás pasando por un momento difícil, no te quedes callado, un colega te puede ayudar. (Shutterstock)
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Es inimaginable que exista un lugar en donde no se hable del tema actual de Puerto Rico. Siendo el escenario laboral uno de esos lugares en donde afloran las diferencias de todo tipo, es aconsejable que, diariamente, cada persona analice cómo están sus emociones. Porque ansiedad, frustración y angustia son las palabras que más se escuchan en estos días, según la psicóloga especializada en consejería y psicoterapeuta, Lizzedia Santana Díaz.

Ese proceso introspectivo en donde hay un reconocimiento de las emociones y cómo se manifiestan es fundamental para la estabilidad emocional. Ante la exposición 24/7 a una situación que es real [porque hay datos] en donde cada cual tiene una opinión distinta —más cada opinión conlleva una carga emocional—, “quienes tienen una condición preexistente tienen un mayor riesgo de desestabilizarse y aquellos que no han sido diagnosticados están en riesgo de enfermarse”, advierte.

Cuando hay carga emocional, por ejemplo, surgen problemas de sueño y, si se interrumpe el sueño, hay la posibilidad de ansiedad. Esto no quiere decir que se desarrollará una patología, pero la persona va a estar respondiendo emocional y conductualmente a unos eventos que no puede controlar. Y, ¿qué ocurre? “Cuando [el empleado] va al trabajo y está somnoliento, ansioso, quiere estar en una marcha, pero tiene que trabajar o no tiene el día libre, o planificaba ir de paseo a San Juan y no puede [por las manifestaciones]; estas y muchas otras situaciones se piensan y se dan dentro del escenario de trabajo”, reconoce la psicoterapeuta.

Hay mucha gente que se siente vulnerable, sea en una agencia de gobierno o en la empresa privada. “Hay desesperanza porque la estabilidad en su vida y trabajo se trastoca. Hay quienes están trabajando día y noche, unos tienen familiares en la calle, otros piensan que, por alguna razón, sus puestos de trabajo pueden afectarse, o quizás, no es el empleado, pero sí un familiar que pueda estar en una situación difícil y eso lo saca de concentración. No importa si es directa o indirectamente, muchos están siendo impactados por el estrés”, dice la directora de Familias CAPACES y profesora de la Universidad Albizu, doctora Aysha Concepción Lizardi.

Días como los que estamos viviendo es que realizas que Puerto Rico es pequeño, porque, tal vez, tu compañero de trabajo perdió un familiar tras el paso del huracán María, pertenece o tiene relación con alguna de las poblaciones vulnerables que fueron mencionadas en el chat o, simplemente, es empático. “Esto ha sido un efecto dominó real. Por eso, los expertos en salud mental estamos siendo tan vocales con la ansiedad y la inestabilidad emocional. Ahora, la gente está en el furor de la marcha, pero, créeme, que más adelante vendrá el boom”, anticipa Santana Díaz.

Añade que hay quienes han manejado esta situación “como si les hubieran quitado algo, como un proceso de pérdida, y, ahora, están en el proceso de duelo’’. Por tal razón, recomienda a los patronos, especialmente, a los supervisores y jefes, que ‘’hay que respetar y entender; ser sensibles en que reconocen lo que está pasando’’. Sin embargo, fue enfática en la importancia de no reforzar lo negativo y comunicar [al empleado] —de manera asertiva y respetuosa— que en el escenario laboral hay que realizar unas funciones y que su cumplimiento no se debe afectar. También hay que reconocer que [el empleado] puede indisponer a otros o generar conductas contraproducentes. Como patrono es importante identificar si se afecta la productividad y la funcionalidad del empleado. Hay empleados que comienzan a ausentarse con frecuencia porque se han exacerbado patologías preexistentes y son frágiles ante situaciones difíciles; otros se afectan porque, probablemente, ya venían cargando con otros asuntos en su vida y esto fue la gota que colmó la copa. De ser así, el patrono, mediante un proceso de referido, tiene herramientas para apoyar a un empleado que lo necesite, como es el programa de ayuda al empleado’’.

Para la doctora Concepción Lizardi, es en circunstancias como las que nos están impactando, que el colega solidario cobra protagonismo. Además de exhortar a los patronos a motivar que los “empleados hablen abiertamente sobre sus emociones y evaluar cómo está su recurso humano, los compañeros pueden mantenerse alertas; ahora todos somos responsables del bienestar de los demás. Si identificas que uno de tus pares muestra altos niveles de estrés por la situación y no ha buscado ayuda, puedes invitarlo a conversar y, de ser necesario, ser un “puente’’ con el patrono’’.

Este momento no es para juzgar. Independientemente de las ideologías, todos somos humanos, todos tenemos sentimientos’’, recalca la doctora Concepción Lizardi; porque, como establece la psicóloga Santana Díaz, “cada cual emite una opinión basada en su interpretación —una acción fundamentada en cómo percibe la realidad de un modo individual’’. Pero, sostiene la doctora Concepción Lizardi, ‘’estas diferencias no quitan que estamos todos en el mismo bote, que todos queremos lo mejor para Puerto Rico y esta razón es la que debe guiar cualquier acción en este momento’’.

Ante la realidad de que en el trabajo “es en donde más existen diferencias de opiniones’’, de acuerdo con Santana Díaz ‘’el reconocimiento hace la diferencia en cómo van a ser mis acciones, si tengo un pensamiento incongruente a la emoción, mi acción será totalmente inadecuada’’.

En el caso particular de la situación de Puerto Rico, “como la opinión pública y mediática ha sido tan consistente, esto disminuye las diferencias de opiniones; porque ante la consistencia de información, aunque las opiniones sean diferentes, el tema tiene un común denominador’’, asegura Santana Díaz.

Ahora bien, explica que aunque haya un común denominador, por personalidad, “no todo el mundo tiene un pensamiento flexible. Es decir, que la persona esté dispuesta o no a escuchar la opinión de otro, de ser empática y asertiva. Aquí chocan las diferencias de opinión por la personalidad. Aun cuando en los escenarios laborables se trabaja mucho con la diversidad cultural y la competencia cultural, en el momento exacto en que un individuo no puede controlar la opinión del otro, sus respuestas serán aliadas o contrarias. Esta reacción personal puede exacerbar conductas maladaptativas o, por el contrario, comentarios alicientes llamando al juicio crítico y al respeto común’’.

Así que, la responsabilidad primaria es individual. “Tienes que reconocer diariamente cómo estás porque es mejor quedarse en la casa, que ir trabajar y salir por la puerta de atrás’’, aconseja la experta en consejería.

Igualmente, la directora de Familias CAPACES reitera que si luego de reconocer cómo están tus emociones, sientes que no estás bien: “habla, no te quedes callado. No te aísles, ni te retires. Esto es peligroso. Puedes solicitar un día de descanso, por enfermedad, pero tienes que tener conexiones con la gente. Las conexiones sociales son ahora más importantes que nunca antes”.

Consejos para poner en práctica

  • Reconoce que todos somos diferentes. Aceptar las diferencias de opinión, evitará el conflicto.
  • Ninguna opinión es mejor o peor que otra, simplemente, es diferente.
  • No te quedes callado, comparte tus sentimientos.
  • Si te sientes estresado, retírate, coge un break, un tiempo de respiro, de escape.
  • No te automediques.

Si, luego de seguir estas recomendaciones, sigues irritables y ansioso, busca ayuda.

El intercambio de opiniones debe estar enmarcado en los siguientes fundamentos:

  • Respeto
  • Conciencia social
  • Apertura y receptividad
  • Flexibilidad
  • Aceptación
  • Empatía
  • Sensibilidad

La psicóloga Santana Díaz no es miembro de la Asociación de Psicología de Puerto Rico como menciona la versión impresa.

 

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