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El diagnóstico oportuno es esencial

Alzheimer y demencia senil no son lo mismo

Personas con este tipo de problemas llegan a tratamiento cuando ya llevan cuatro o cinco años viviendo trastornos de memoria

  • Por El Universal / GDA
  • 07 DIC. 2019 - 06:30 AM
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Está completamente comprobado que la depresión crónica conduce a un problema demencial. (Gerd Altmann / Pixabay)
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Cuando observamos que nuestros adultos mayores empiezan con pérdidas de memoria, por mínimas que sean, es momento de iniciar con estudios y tratamientos adecuados para algún tipo de demencia, como el alzhéimer, alerta Carlos Castillo Rangel, presidente del Colegio Nacional de Neurocirugía de México. El experto refiere que, desafortunadamente, personas con este tipo de problemas llegan a tratamiento cuando ya llevan cuatro o cinco años viviendo trastornos de memoria, mismos que la familia vio venir, pero por los que no se actuó a tiempo.

"Solo cuando ocurren cosas graves, como perderse en la calle, olvidar su nombre o desconocer a sus familiares es cuando se les pone atención", advierte Castillo Rangel. El investigador mencionó la importancia que se le debe poner a la depresión en enfermedades neurológicas.

"Está completamente comprobado que la depresión crónica conduce a un problema demencial; el paciente que [la] sufre, años más tarde, va a tener un deterioro cognitivo que puede llevarlo hasta una demencia importante", refiere. En este punto, el neurocirujano hace mención de los antidepresivos, de los que existen muchos mitos.

"Hemos visto que con ciertos antidepresivos se estimula la neurogénesis; es decir, la población de nuevas neuronas y células madre". Señala que la población en general les teme a los antidepresivos, porque hay muchos mitos sobre ellos, porque se piensa que son malos o adictivos; sin embargo, eso no es así; de hecho, algunos antidepresivos tienen funciones muy específicas y son benéficos para el paciente. Más allá de deshacerse de un estado depresivo, se prevé que el paciente no vaya en camino hacia alguna demencia.

Castillo Rangel también señala en la importancia de saber distinguir todo tipo de demencias, como el alzhéimer.

"El alzhéimer es una enfermedad degenerativa, una variante de demencia; o sea, el deterioro cognitivo de un paciente, la pérdida de los conocimientos previamente aprendidos y la de corroborar nuevos conocimientos. El sistema nervioso central es el eje de todo el cuerpo, por lo que, si este no se encuentra bien, puede descompensarse todo".

Asimismo, comenta que el alzhéimer se presenta principalmente en adultos mayores de 60 años en adelante, y que, al inicio de esta enfermedad, el paciente se distingue porque inicia, paulatinamente, con alteraciones, pérdida del conocimiento o el olvido de cosas simples. Algunos ejemplos, añade, serían olvidar cerrar las llaves de la estufa, cerrar la puerta de su casa, jalarle al inodoro, perder frecuentemente las llaves o dinero, cartera, lentes, etcétera.

Cuando la enfermedad ya está progresando, el paciente comienza a perder cosas más significativas: olvida dónde dejó cierto documento, por ejemplo, o la dirección de algún familiar, qué comió un día o una semana antes o qué hizo un mes o dos meses antes. Ciertamente, asegura el especialista, no es un asunto de edad, pero, propiamente, el alzhéimer se presenta en adultos mayores, tanto en hombres como en mujeres, y se calcula que 5% de la población tiene este problema. Aclara que, aunque no es hereditario, sí se toman en cuenta los antecedentes, porque se ha visto que un porcentaje de pacientes con alzhéimer tienen antecedentes familiares:

"Esto no significa que los descendientes de alguien que padezca alzhéimer lo vayan a desarrollar, no, pero hay que reconocer un porcentaje menor que sí se asocia". El especialista y maestro de Neurociencias en la Universidad de Barcelona hace énfasis en que lo importante es saber distinguir todo tipo de demencias.

"Demencia senil y alzhéimer no son lo mismo, porque existen varios tipos de demencias: hay algunas que son vasculares que se presentan porque hay múltiplos infartos cerebrales, por ejemplo, otras son metabólicas y se presentan en pacientes que tienen trastornos del hígado o renales, y también hay sustancias que intoxican la sangre y generan demencias".

En este sentido, detalla que el cerebro, conforme se va avanzando en edad, se va haciendo más pequeño, y esa disminución del tamaño, ese deterioro, forma parte de lo que llamamos demencia senil, porque se van perdiendo habilidades con el tiempo, a algunos pacientes le pasa más que a otros... Esa demencia senil se va presentando con la naturalidad de la evolución del tiempo.

"El alzhéimer se produce, en términos generales, por la acumulación de una proteína llamada tau: se va reduciendo el número de neuronas y ya trae la orden de que se produzca la degeneración de estas y la producción de esa proteína".

Castillo Rangel refiere que hace mucho se pensaba que el número de neuronas con las que nacíamos era el único que teníamos para toda la vida; sin embargo, asegura que aparecen nuevas neuronas en nuestro cerebro llamadas células totipotenciales, y cuando vamos estudiando, adquiriendo habilidades, como las manualidades, hay células totipotenciales o células madre que se transforman en neuronas, y estas establecen más conexiones, de tal manera que se va adquiriendo una red que mejora nuestras funciones cognitivas.

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