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Las células madre brindan nueva posibilidad

Avance ofrece esperanzas para mejorar el tratamiento de males del corazón

Científicos logran hacer crecer tejidos de músculo cardíaco en el laboratorio

  • Por La Nación / GDA
  • 09 ABR. 2018 - 11:00 AM
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Este tipo de tejido creado en laboratorio llevaría a los diferentes investigadores en salud cardíaca a entender cómo reaccionaría ante posibles medicamentos. (Shutterstock)
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Científicos estadounidenses dieron un gran paso en la investigación biomédica contra males cardíacos: hacer crecer, en laboratorio, tejidos del músculo cardíaco que se comporten como el que tiene un corazón adulto sano.

Hasta el momento, la ciencia había logrado hacer crecer varios tipos de células -incluidos los cardiomicitos; es decir, las células del músculo cardíaco- a partir de las células madre, con solo tomar una pequeña muestra de sangre.

No obstante, estos tejidos realizados con bioingeniería habían fallado a la hora de manifestar señales de función de un corazón humano adulto. En otras palabras, hasta el momento no se había obtenido un músculo cardíaco suficientemente maduro como para que actuara como el de un adulto y permitiera ser utilizado para investigaciones médicas.

Este tipo de tejido creado en laboratorio llevaría a los diferentes investigadores en salud cardíaca a entender de una mejor forma cómo funciona el músculo del corazón y cómo reaccionaría ante posibles medicamentos.

Este tipo de tejido creado en laboratorio llevaría a los diferentes investigadores en salud cardíaca a entender cómo reaccionaría ante posibles medicamentos.

Acelerar el proceso

Los investigadores de la Escuela de Bioingeniería de la Universidad de Columbia, en Nueva York, utilizaron una técnica completamente diferente y les dio resultados en solo cuatro semanas. Sus conclusiones fueron publicadas en la Revista Nature.

¿Cómo lo hicieron? Utilizaron las llamadas células madre pluripotentes inducidas (conocidas como iPSC). Son células adultas que han sido genéticamente reprogramadas para 'regresar' a un estado similar al de células madre embrionarias.

Para ello, 'forzaron' la ventana del tiempo de trabajo y maduraron rápidamente el músculo cardíaco. Normalmente se dura nueve meses en llegar a la maduración de los cardiomicitos, pero ellos lo hicieron nueve veces más rápido.

Luego, usaron un hidrogel para subir la condición física de manera intensiva. Con ello, comenzaron a ver contracciones del tejido un mes después.

“Tomó mucho pensamiento creativo y mucho esfuerzo lograr lo que tenemos: un músculo altamente maduro, específico para un paciente y que puede ser utilizado en estos del desarrollo del corazón, fisiología, estudio de enfermedades y ver la respuesta a posibles fármacos”, dijo Gordana Vunjak-Novakovic, coordinadora del proyecto.

El equipo usó cardiomicitos en etapa temprana. Estos fueron derivados de células madre humanas obtenidas de muestras de sangre.

Una vez que obtuvieron estos cardiomicitos, los encapsularon en una solución de gel en la que había otras células de 'apoyo' y proteínas, para formar un tejido inicial y construir alrededor de dos pilares elásticos.

Los científicos cultivaron los cardiomicitos y las células de apoyo en una plataforma con múltiples 'cámaras' o 'celdas' que imitan el acomodo de las células en el músculo cardíaco.

En esta plataforma, los científicos aplicaron corriente eléctrica para forzar a este músculo, creado con bioingeniería, a trabajar de la misma forma en la que trabaja el órgano cardíaco.

El equipo de trabajo también ideó un software que mide la frecuencia de contracciones, la amplitud, la fuerza y la forma en que se dan los movimientos.

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