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La controlarán en 2030

Batalla mundial contra la hepatitis

La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó el reto de eliminar esta enfermedad viral que, en su tipo C, es la principal causa de trasplante de hígado en la Isla

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Los dos tipos principales, las hepatitis B y C, son responsables del 96 % de la mortalidad mundial por estas infecciones. (Shutterstock)
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No suele presentar síntomas, así que muchos de los afectados no sospechan que la tienen. De hecho, cuando aparecen las primeras señales de la enfermedad, ya ha causado daño. Así de peligrosa es la hepatitis viral, una inflamación del hígado, causada por uno de cinco virus —A, B, C, D y E— que si no recibe tratamiento puede causar cirrosis hepática y cáncer primario de hígado.

Sin embargo, los dos tipos principales, las hepatitis B y C, son responsables del 96 % de la mortalidad mundial por estas infecciones. En Puerto Rico, el virus de la hepatitis C (VHC) es la primera causa de trasplante de hígado.

Precisamente, hoy se celebra el Día Mundial contra la Hepatitis con el objetivo de fomentar la concienciación sobre las hepatitis virales y las enfermedades que causan, así como la difusión de conocimientos sobre ellas. Según publica la Organización Mundial de la Salud (OMS), la comunidad ha respondido lanzando el #NOhep (“Elimina la hepatitis”), el primer movimiento mundial para eliminar la enfermedad antes de 2030.

La buena noticia es que existen vacunas y tratamientos efectivos para la hepatitis B y más del 95 % de las personas con hepatitis C pueden curarse con el tratamiento adecuado. Pero una de las dificultades es que muchas personas pueden estar infectadas de 10 a 25 años y enterarse cuando ya tienen cirrosis o cualquier otra complicación, advierte el doctor Iván Antúnez, gastroenterólogo y hepatólogo del Centro de Trasplante del Hospital Auxilio Mutuo.

Algunos de los grupos a riesgo, según indica el especialista, son los usuarios de drogas que comparten jeringuillas, los que se han hechos tatuajes o piercings sin las medidas de higiene adecuadas y los que recibieron transfusiones de sangre antes de 1992.

“Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) también han incluido a otro grupo, los nacidos entre 1945 y 1965, conocidos como Baby Boomers. Aunque no se sabe la causa, estudios epidemiológicos han encontrado que es el grupo con mayor incidencia de hepatitis C”, indica Antúnez, quien también es el presidente de la Asociación de Gastroenterología de Puerto Rico.

Una posible explicación es que se trata de un grupo poblacional que pudo contagiarse a través del contacto con sangre contaminada y productos no esterilizados antes de la prueba de detección del virus en el suministro de sangre a partir de 1992.

“Lo que nosotros queremos es identificar a los pacientes lo más temprano posible para poder ofrecerles tratamiento y que no desarrollen cirrosis o cáncer, que son dos de las peores complicaciones de la hepatitis C”, agrega Antúnez, quien destaca que el VHC se propaga mediante el contacto con sangre de una persona infectada con el virus. Desde ahí, ataca a las células del hígado, donde empieza a multiplicarse, causando inflamación y destruyendo las células hepáticas.

De hecho, el especialista subraya que cuando el hígado se inflama por mucho tiempo, la enfermedad progresa hasta que se produce la cirrosis y eventualmente el órgano deja de trabajar y se necesita un trasplante.

Para poder identificar temprano a esos pacientes, Antúnez enfatiza en la importancia de hacerse la prueba para detectar la enfermedad, especialmente si hay factores de riesgo. Debido a que no es una prueba rutinaria, debes solicitársela a tu médico. Se conoce como ELISA del VHC y es un análisis de sangre que detecta los anticuerpos producidos en reacción al virus de la hepatitis C. El RIBA del VHC es otra prueba que puede realizarse para confirmar el resultado positivo.

Nuevos tratamientos

Hoy día se cuenta con tratamientos muy efectivos y casi sin efectos secundarios, señala el doctor Antúnez. De hecho, explica que hay tratamientos de tan solo 12 semanas (en comparación con las anteriores que duraban un año o más) que han probado su eficacia y con muy pocos o ningún efecto secundario.

“Tenemos unas terapias nuevas y con ciertas combinaciones se puede lograr hasta más de un 95 % de erradicación del virus. Lo otro importante es que hay un sinnúmero de tratamientos nuevos que están bajo estudio que se espera sean aprobados y que pueden tener hasta un 98 % de erradicación del virus”, agrega el hepatólogo.

La semana pasada la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó el fármaco Vosevi para el tratamiento de adultos con los genotipos 1-6 del virus de la hepatitis crónica sin cirrosis o con una cirrosis leve, según informa la agencia en un parte de prensa.

Sin embargo, una de las limitaciones mayores con las nuevas terapias es su alto costo, comenta el gastroenterólogo. De hecho, dependiendo de la terapia y la combinación que se use, puede estar entre los $ 80,000 y los $ 100,000. A lo que se suma que algunos planes médicos no cubren muchos de los nuevos tratamientos. En cambio, sí cubren el trasplante de hígado, cuyo costo es de más de $ 200,000.

Cabe destacar que desde hace cinco años Puerto Rico cuenta con el programa de trasplante del Hospital Auxilio Mutuo, donde ya se han realizado 205 trasplantes, según informa el doctor Antúnez.

Sin embargo, el médico aclara que el virus de la hepatitis C no se elimina con un trasplante. Aunque sí cura las complicaciones de la cirrosis y, en algunos casos, del cáncer. “La hepatitis C está en la sangre y si esta no se cura antes, también va a afectar al hígado trasplantado”, explica Antúnez. De ahí la importancia que se elimine primero porque sino puede dañar el hígado trasplantado de una manera acelerada. Por eso, recomienda el hepatólogo, si tienes un diagnóstico de hepatitis C es importante que acudas a un especialista en enfermedades del hígado “para determinar cuáles son las mejores opciones de tratamiento”.

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