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Recomendaciones

Cirugía laparoscópica como alternativa para el reflujo gastroesofágico

Si después de una fiesta o de un chinchorreo sientes “herbedera” o que “repites la comida”, puedes que tengas reflujo gastroesofágico

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El esófago tiene una forma de contraerse y mantener el balance con el estómago, pero, en las personas con reflujo, los músculos donde el esófago se une con el estómago no se cierran correctamente. (Shutterstock)
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Aunque no existen estadísticas sobre el reflujo en la isla, se estima que de un 20 a un 30% de la población puede padecerlo, explica el doctor Ramon K. Sotomayor, cirujano general del Hospital HIMA San Pablo Caguas, quien realiza un procedimiento quirúrgico –la fundoplicatura-de NISSEN el cual mejora los síntomas del reflujo, a la vez que corrige las hernias hiatales, las cuales están presentes en la mayoría de los pacientes con reflujo.

“La mayoría de las personas sufren reflujo en algún momento de sus vidas: después de una fiesta, después de comerse unos pasteles o después de un chinchorreo. Y muchas personas que tienen reflujo también tienen esofagitis y se pueden manejar efectivamente con medicamento, sin hacer nada más”, destaca el también cirujano oncólogo, quien añade que el reflujo es un problema que ocurre cuando el ácido del estómago sube anormalmente al esófago.

“Normalmente, el esófago tiene una forma de contraerse y mantener el balance con el estómago, pero, en las personas con reflujo, los músculos donde el esófago se une con el estómago no se cierran correctamente, ocasionando que el ácido del estómago suba al esófago y cause muchos síntomas”, explica el doctor Sotomayor, al mencionar que entre los síntomas más comunes se encuentran la “herbedera”, o la sensación de quemazón detrás del esternón, y la regurgitación (devolver los alimentos).

De acuerdo con Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, adscrita a los Institutos Nacionales dela Salud, otros síntomas pueden incluir:

  • Dolor en el pecho parecido al dolor de angina de pecho
  • Tos, ronquera y asma
  • Dolor de garganta
  • Exceso de saliva en algunos pacientes 

Estos pueden empeorar al ingerir ciertos alimentos, como: comidas altas en grasa, frutas cítricas, café y otras.
El doctor Sotomayor recalca que uno de los factores de riesgo para el reflujo gastroesofágico severo es la obesidad. Sin embargo, otros factores pueden incluir: el consumo de alcohol (posiblemente), el tabaquismo, acostarse a menos de 3 horas después de haber comido y el uso de ciertos medicamentos.

El cirujano explica, además, que aunque es común que muchas personas con reflujo también tengan hernias hiatales (cuando el estómago protruye a través de esta abertura hacia el tórax), estas no causan el reflujo en sí, si bien hacen que los síntomas empeoren. La mayoría de las personas desarrollan hernias hiatales sin razón aparente. 

Diagnóstico y tratamiento de la condición
De acuerdo al doctor Sotomayor, el reflujo gastroesofágico es una de las condiciones más comunes vistas por los gastroenterólogos y son estos los profesionales de la salud que los diagnostican y tratan.

Usualmente, los cambios en el estilo de vida y los medicamentos son las primeras líneas de tratamiento, y aunque el diagnóstico, en general, no requiere pruebas, en casos sencillos, si los síntomas no mejoran, se puede confirmar la condición con una endoscopia.

Las recomendaciones para evitar el reflujo incluyen:

  • Evitar los alimentos y las bebidas que contribuyan a la acidez, como: chocolate, café, menta, alimentos picantes o grasosos, productos con tomate y bebidas alcohólicas
  • Evitar comer en exceso
  • Dejar de fumar
  • Bajar de peso si tienen sobrepeso
  • Evitar comer 2 a 3 horas antes de irse a dormir
  • Tomar medicamentos de venta libre o recetados, como: antiácidos, bloqueadores H2, inhibidores de la bomba de protones y procinéticos, también puede ayudar, pero, mucho ojo, si utilizas los medicamentos continuamente sin que tus síntomas mejoren, debes hablar con tu médico para, juntos, auscultar la posibilidad de la cirugía para corregir el reflujo.

“Los candidatos a cirugía son aquellos que tienen la regurgitación como su síntoma principal. Si una persona está teniendo constantemente la sensación de que se le van a salir los líquidos del estómago o que por la noche tiene que dormir sentada porque siente que se le van a salir los líquidos del estómago, pues eso es regurgitación. Esos pacientes tienden a tener una hernia grande y se benefician significativamente de cirugía”, explica el doctor Sotomayor, quien añade que la otra gran indicación para la cirugía son aquellos que necesitan medicamentos de por vida. 

“Hay ciertas personas que requieren medicamentos de por vida o a las que los medicamentos ya no les son efectivos. En esos pacientes se puede considerar la cirugía”, señala el cirujano, quien aclara que los medicamentos son muy efectivos contra los síntomas, pero la cirugía antirreflujo es una forma de controlar la condición y tener mejor calidad de vida.

“Tenemos que empezar a ver esto como un problema mecánico que se puede mejorar con cirugía y que puede, a largo plazo, mejorar la calidad de vida del paciente y prevenir complicaciones serias, como esofagitis. Esta es una inflamación del esófago, la cual, a largo plazo, puede ocasionar sangrado, úlceras y estrechez del esófago”, dice el cirujano, quien añade que los pacientes podrían desarrollar una condición denominada esófago de Barretts. Este es un trastorno en el cual el revestimiento del esófago presenta daño a causa del ácido gástrico y es considerado como el precursor al cáncer de esófago.

“Una vez tenemos cambios severos o una displasia en la mucosa del esófago, eso es algo que se sale de lo que podemos manejar adecuadamente”, advierte el doctor Sotomayor, quien explica que, aunque la mayoría de las personas que tienen el esófago de Barretts pueden vivir muy bien y no tienen ningún problema, hay un pequeño grupo que puede desarrollar cáncer en el esófago, que es (una de las malignidades mas dificiles de atender) una de la muy difícil de tratar.

“Es por eso que las personas que sufren de  esofagitis deben visitar a su gastroenterólogo, pues pueden tener el esófago de Barretts y les puedan explicar cuáles son las alternativas de tratamiento para esa condición”, asevera el médico.

La cirugía como recurso
Cuando los síntomas del reflujo gastroesofágico son graves, el gastroenterólogo podría recomendar la cirugía conocida como fundoplicatura laparoscópica de Nissen. Aunque no es un procedimiento nuevo, muchas personas desconocen que es el procedimiento quirúrgico estándar para corregir esta condición. 

“Mecánicamente hablando, el propósito principal de la cirugía es restablecer la válvula que existe entre el tórax y el abdomen. Cuando restablecemos esa válvula, el ácido del estómago va a dejar de pasar de forma anormal al esófago”, abunda Sotomayor.

El Instituto Nacional de Enfermedades del Riñón, Digestivas y Diabates (NIDDKD, en inglés) destaca que mediante la fundoplicatura, el cirujano  realiza una sutura en la parte superior del estómago alrededor del esófago-(se crea on “wrap” o envoltura con el fundus del estomago) para agregar presión al extremo inferior del esófago y así controlar efectivamente el reflujo.

La operación se realiza usando un laparoscopio, que permite observar las estructuras internas del cuerpo. Esta es una técnica de cirugía minimamente invasiva, que causa poco dolor, al contrario de la cirugía tradicional abierta. Durante la cirugía se corrigen las hernias hiatales y en casos de hernias grandes se utiliza refuerzo con una malla biológica.

El cirujano subraya que la estadía promedio en el hospital es de 36 a 48 horas y que la cirugía tiene muy pocas contraindicaciones. 
“Definitivamente está contraindicado en alguien con enfermedad severa del corazón o pulmonar. Básicamente, alguien que tenga inhabilidad para tolerar anestesia” no puede ser candidato a esta cirugía, detalla el cirujano, quien añade que “ciertas personas que han tenido cirugías de estómago, como, por ejemplo, los pacientes que se han sometido a la gastrectomia de manga (sleeve gastrectomy) al no tener el fundus (parte superior) del estómago, por lo que no se les puede hacer la fundoplicación.

El cirujano detalló que, “con cierta frecuencia vemos a pacientes con obesidad mórbida que tienen reflujo y son difíciles de manejar porque la cirugía de reflujo no los va a ayudar tanto como los podría ayudar otro tipo de cirugía y tienen un índice de masa corporal alto”.

A estos “los mandamos a rebajar y se dan cuenta de que, perdiendo muchas libras se les cura el reflujo y no tienen que operarse”, detalla el doctor Sotomayor, para, finalmente, mencionar que “afortunadamente, esta es una de esas condiciones en las que en la mañana siguiente o en la misma noche de la cirugía los síntomas van a mejorar tan pronto se elimine el ácido”. 

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