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Hoy se celebra el Día Mundial del Asma

Claves y mitos sobre tratamiento del asma

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el asma afecta a alrededor de 235 millones de personas de todo el planeta

  • Por El País / GDA
  • 07 MAY. 2019 - 10:26 AM
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El asma no se cura, pero sí varía la intensidad y la frecuencia de las manifestaciones durante la vida de un mismo paciente. (Shutterstock)
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Hoy se celebra el Día Mundial del Asma, una enfermedad que, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta a alrededor de 235 millones de personas de todo el planeta.

Mónica Kierszenbaum, neumóloga, explicó que existen muchos mitos que rodean a esta dolencia.

"Uno de los mitos más frecuentes está relacionado con el diagnóstico de la enfermedad", aseguró la especialista.

Muchas veces las personas aseguran haber tenido asma en alguna etapa de sus vidas; sin embargo, la especialista destacó que "la realidad es que el asma no es una sola enfermedad. Algunos preferimos la definición - tomada de la iniciativa global para el asma- que dice que es un síndrome heterogéneo en el cual hay muchas formas de asma".

"Existe un asma de niño, en la primera etapa de la vida y un asma más de tipo adulto. Tiene un claro componente alérgico y aunque existen asmas que no tienen necesariamente un componente aerolaérgeno", aseguró.

"En general, los síntomas son más frecuentes en la primera etapa de la vida y así se dice que uno de cada cinco niños puede tener síntomas vinculados a la broncoconstricción. Sin embargo, en la vida adulta esto se da en uno de cada diez pacientes", subrayó Kierszenbaum.

"La enfermedad no se cura, pero sí varía la intensidad y la frecuencia de las manifestaciones durante la vida de un mismo paciente. También los cuadros son diferentes entre un paciente y otro; así como la severidad y la intensidad del tratamiento que necesita", sostuvo.

La especialista destacó que, si se realiza un tratamiento adecuado, la enfermedad puede ser controlada: "Nos interesa mucho que el paciente no tenga síntomas, que no tenga exacerbaciones y no desarrolle a largo plazo una enfermedad obstructiva", aseguró.

"La clave es personalizar el tratamiento. En la medicina respiratoria en particular y específicamente en el asma que sabemos que un mismo tratamiento no le cae igual a todos los pacientes", afirmó.

"El vínculo del paciente con el médico es importante para diseñar una estrategia y que tenga un tratamiento acorde", enfatizó.

"Gran parte del tratamiento está vinculado con el control de factores. Por ejemplo, el médico debe conocer si un niño está en ambiente donde hay adultos que fuman, existe polvo doméstico en grandes cantidades o hay pelo de algunos animales como los gatos", explicó.

"Lo mismo pasa con las llamadas comorbilidades, es decir otras patologías que se relacionan con el asma. Un ejemplo típico es la rinosinusitis alérgica, el reflujo gastroesofágico, la obesidad, que son todos factores que de estar presentes colaboran en que haya un peor control del asma.

"Diagnosticándolo y tratándolo se logra no solo la mejoría de esas enfermedades, sino también el control de la enfermedad asmática", afirmó la especialista.

Kierszenbaum destacó la importancia del interés del médico en el entorno de los pacientes, porque en función de ellos podrá brindar "consejos que puede hacer redundar en un beneficio".

Elegir el tipo de fármacos con los que se realizará un tratamiento de asma es una de las claves para tener la enfermedad controlada, según explicó la experta. No obstante, existen una serie de mitos que dificultan el trabajo con ellos.

"Hacemos un tratamiento escalonado. Esto quiere decir que vamos indicando el tratamiento de acuerdo con esos escalones y vamos controlando la respuesta al mismo viendo si es necesario ajustar o agregar otros fármacos, aumentar o disminuir las dosis, porque hemos logrado un buen resultado", aseguró.

La doctora explicó que también es importante trabajar en medidas preventivas: "Asegurarnos la vacunación antigripal anual o la vacunación antineumocócica cuando está indicada. De esa manera se previenen las infecciones respiratorias más prevalentes que pueden desencadenar en asma", sostuvo.

"Los neumólogos necesitamos conocer al paciente para tener un manejo de todas estas variables", destacó.

"Es muy importante que el paciente tenga un plan de tratamiento y que, en lo posible, sea por escrito", detalló. Y agregó que "el pilar de ese tratamiento son las combinaciones de corticoides inhalados con broncocorticoides de larga acción".

"Una vez que indicamos un tratamiento inhalatorio debemos asegurar que la técnica inhalatoria que el paciente emplee es la correcta", sostuvo y agregó que son los médicos quienes deben enseñar a los pacientes a utilizar correctamente estos medicamentos.

"La adherencia a los inhaladores es un gran problema en el tratamiento del asma", explicó Kierszenbaum.

"Cargan con el peso de que pueden hacer mal al corazón. Eso es una duda a la que hoy podemos responder tranquilamente. Las combinaciones de mantenimiento, los corticoides inhalados y los broncodilatadores de larga acción son drogas seguras que brindan una dosis perfectamente conocida y están apoyados en medicina con evidencia", remarcó.

"Sabemos que el mito del corazón se basa en cuando empezaron a aparecer los inhaladores con broncodilatadores de acción corta y no se usaban los corticoides inhalados. Había un sobreuso, una sobreconfianza. Y los pacientes usaban dosis muy altas", explicó la doctora.

Mónica Kierszenbaum explicó que "los síntomas principales del asma son la dificultad respiratoria, que a veces se siente como una falta de aire o una fatiga; una opresión en el pecho y generalmente se acompaña de ruidos audibles, llamados sibilancias".

"La broncobstrucción aparece desencadenada por factores ambientales como el polvo del ambiente, los humos, los cambios de estación, los cambios bruscos de temperatura, la temperatura extrema en el aire. Frente a ellos aparecen los síntomas que evolucionan y pueden desaparecer espontáneamente o luego de inhalar un broncodilatador", sostuvo.

Si este tipo de cuadros se repite a lo largo del tiempo o la vida, es entonces cuando se habla de que una persona es asmática, sostuvo la especialista.

"El asma es un diagnóstico claramente clínico, dado que es una repetición de los síntomas a lo largo del tiempo y, en general, en las mismas circunstancias, por ejemplo, a primera hora de la mañana o última hora de la tarde", sostuvo.

Otro de los mecanismos de diagnóstico que utilizan los profesionales se llama espirometría. "Es un estudio sencillo que permite evaluar la obstrucción respiratoria. Se pide al paciente que sople en un espirómetro con un técnico especializado y ahí se puede demostrar la obstrucción del flujo aéreo, la severidad de esta y la reversibilidad con los broncodilatadores", señaló.

Al realizar la espirometría los especialistas utilizan broncodilatadores para ver cómo se responde a los diferentes tratamientos y fármacos.

El asma no es igual en todas las etapas de la vida, por eso los médicos procuran realizar un seguimiento a los pacientes.

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