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Una relación hasta ahora desconocida

Comer en exceso por la noche empeora la salud cardíaca

Las mujeres que consumen una mayor proporción de sus calorías diarias más tarde en la noche tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular que las que no lo hicieron

  • Por El Mercurio / GDA
  • 18 NOV. 2019 - 10:24 AM
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Las mujeres que consumieron una mayor proporción de sus calorías diarias después de esa hora tenían una peor salud cardíaca. (Shutterstock)
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Las mujeres que consumen una mayor proporción de sus calorías diarias más tarde en la noche tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular que las que no lo hicieron. Así lo plantea una investigación preliminar presentada en las sesiones científicas de la Asociación Americana del Corazón 2019, que se desarrolla en Filadelfia, Estados Unidos.

Los investigadores evaluaron la salud cardiovascular de 112 mujeres -con una edad promedio de 33 años; el 44% de origen hispano-, al comienzo del estudio y un año después.

Las participantes informaban a diario qué, cuánto y cuándo comieron durante una semana al comienzo del estudio, y durante una semana 12 meses después. Los datos del diario de alimentos completado por cada mujer se utilizaron para determinar la relación entre la salud del corazón y el momento en que comieron.

Factores de riesgo

El estudio constató que, si bien la mayoría de los participantes consumieron algo de comida después de las seis de la tarde, aquellas que consumieron una mayor proporción de sus calorías diarias después de esa hora tenían una peor salud cardíaca. Con cada aumento del 1% en las calorías consumidas, la salud del corazón disminuyó.

En concreto, estas mujeres tenían más probabilidades de tener presión arterial alta, un índice de masa corporal más alto y un control más pobre a largo plazo del azúcar en sangre (glicemia).

Resultados similares se dieron con cada aumento del 1% en las calorías consumidas después de las ocho de la noche. El impacto en la presión arterial fue más pronunciado en las mujeres hispanas que consumieron la mayor parte de sus calorías por la noche.

"Hasta ahora, los enfoques de estilo de vida para prevenir las enfermedades cardíacas se han centrado en lo que comemos y cuánto comemos", explica la doctora Nour Makarem, de la Universidad de Columbia en Nueva York y autora principal del estudio.

"Estos resultados preliminares indican que una alimentación intencional, que tiene en cuenta el momento y la proporción de calorías en las cenas, puede representar un comportamiento simple y modificable que puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardíaca".

Los resultados deben confirmarse en una muestra más grande y en otras poblaciones, precisa Makarem, que es miembro del Comité de Carrera Temprana del Consejo de Epidemiología y Prevención de la Asociación Americana del Corazón.

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