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Según la Organización Mundial de la Salud

Coronavirus demuestra necesidad de sistema de información global

Dar a conocer datos genéticos clave sobre el coronavirus dos semanas después de que surgiera no fue el resultado de un encubrimiento o un retraso deliberado, sino de la ausencia de mecanismos para informar a los sistemas de alerta de brotes

  • Por Bloomberg
  • 13 FEB. 2020 - 08:46 AM
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China no dio a conocer datos genéticos clave sobre el coronavirus hasta aproximadamente dos semanas después de que se supiera que una nueva enfermedad similar al SARS podría estar enfermando a las personas, lo que destaca la necesidad de sistemas de detección de brotes que incorporen herramientas científicas modernas.

No se prestó suficiente atención a la información que los médicos habían reunido sobre la secuencia genética del nuevo coronavirus, dijeron científicos en un artículo publicado en la revista médica Lancet el martes. Los autores, que incluyen dos miembros del comité de emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dijeron que esto no fue el resultado de un encubrimiento o un retraso deliberado, sino más bien la ausencia de mecanismos para informar a los sistemas de alerta de brotes.

Los datos se generaron mediante una técnica de análisis genómico conocida como secuenciación de próxima generación, la cual representa un avance en la detección de nuevos patógenos. Una vez que la secuencia del llamado virus COVID-19 se compartió públicamente a través de la OMS, los científicos de todo el mundo la utilizaron para diagnosticar casos. El virus causante de la neumonía, que surgió en la ciudad china central de Wuhan a fines de 2019, ha infectado a unas 45,000 personas y matado a más de 1,110, principalmente en China.

“Para ser justos con las autoridades, creo que todos los países habrían respondido como lo hicieron los chinos”, asegura Lin Fa Wang, uno de los cuatro autores del artículo de Lancet. “Esto no es un encubrimiento o un retraso, se trata de políticas y reglas para informar. Espero que la gente se enfoque en las lecciones aprendidas”.

Mecanismo de información

En China y en otros países no existen sistemas para informar adecuadamente los datos de secuenciación de próxima generación, información que a veces puede ser engañosa, dijo Wang en un correo electrónico el miércoles. El establecimiento de un sistema de información que utilice herramientas analíticas modernas podría ayudar a las autoridades nacionales y mundiales a responder más rápidamente a los brotes.

Los datos preliminares de secuenciación que indican la presencia de un síndrome respiratorio agudo severo, o coronavirus relacionado con el SARS, en muestras recolectadas de los pulmones de los pacientes en China se obtuvieron el 26 de diciembre, según el artículo de Lancet.

Las autoridades en China descartaron el 5 de enero el SARS y un coronavirus relacionado conocido como MERS, así como algunos otros virus, y confirmaron que un nuevo coronavirus era la causa potencial del brote de neumonía el 9 de enero, cuentan los autores.

“Sin embargo, la secuencia del genoma, crucial para el rápido desarrollo de los diagnósticos necesarios en una respuesta al brote, no se publicó hasta el 12 de enero, 17 días después de que se obtuvieron los datos preliminares de la secuenciación”, señalan los autores.

Los científicos cuestionaron si la respuesta a los virus emergentes que emanan de los animales podría acelerarse si se da mayor valor a la información recopilada por los médicos, así como a los datos de la secuencia génica sobre nuevos patógenos. Las autoridades en China esperaron hasta que la existencia del nuevo coronavirus hubiera sido confirmada por métodos tradicionales, que implican aislar al culpable viral. Esto puede haber llevado a una respuesta tardía al brote.

Doctores detectives

“Fueron los médicos los que llevaron a la detección temprana y la advertencia sobre el brote de COVID-19 en China”, según los autores.

Al investigar los casos de neumonía grave causados por el patógeno desconocido, los médicos de dos hospitales de Wuhan enviaron de forma independiente muestras de pacientes para el análisis de secuenciación genética por parte de compañías comerciales, según el documento.

“Las campanas de alarma sonaron, no solo a través de los diferentes niveles del sistema de informes oficial del Centro Chino para el Control y Prevención de Enfermedades, sino también a través de las redes sociales que se remontan a ocho médicos acusados erróneamente de difundir ‘noticias falsas’”, dijeron los autores. “Más tarde, estos médicos fueron exonerados de cualquier irregularidad y las autoridades gubernamentales los elogiaron por su valiente acción en las alertas tempranas”.

La ira en China se dirigió hacia unos pocos científicos destacados que supuestamente habían retenido sus datos sobre el virus para publicar sus hallazgos, según el artículo de Lancet.

“Estas acusaciones sin fundamento consumieron la atención de los medios y crearon un pánico mediático que fue contraproducente para la respuesta al brote”, dijeron los autores, y agregaron que se necesita directrices nacionales e internacionales claras sobre cómo lograr el equilibrio correcto en el liderazgo proporcionado por los expertos en salud pública e investigación que enfrentan un brote de un virus emergente.

Trabajo rápido

La velocidad con la que las autoridades en China anunciaron un misterioso brote de neumonía en Wuhan vinculado al principal mercado de mariscos de la ciudad “fue rápida para la mayoría de los estándares internacionales”, dijo John S. Mackenzie, coautor, en un correo electrónico. “Dudo que muchas otras autoridades de salud pública hubieran sido más rápidas”.

Es poco probable que alguna autoridad de salud pública anuncie la causa de un brote recientemente descrito basada en un par de secuencias genéticas, dijo Mackenzie. A principios de enero, varias secuencias corroboraron el hallazgo de COVID-19, dijo.

El equipo chino de seis miembros que investigaba el brote inicialmente incluía solo una persona capacitada en salud animal. Según los autores, más especialistas veterinarios podrían haber mejorado la capacidad del equipo para identificar una fuente animal intermediaria del virus COVID-19.

Propusieron que el nuevo coronavirus se llamara “coronavirus del síndrome respiratorio agudo Han”, o HARS-CoV, señalando que “Han” es la abreviatura de Wuhan en chino, y alentaron a las autoridades sanitarias a “reflexionar sobre las lecciones” del brote y otras zoonosis o enfermedades transmisibles de animales a humanos.

Hay lecciones que la comunidad mundial de la salud puede y debe aprender y actuar para que podamos responder mejor al próximo evento emergente de virus zoonótico, que es casi seguro que vuelva a suceder”, dijeron los autores. “Estas lecciones definitivamente no son exclusivas de China”.

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