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Las razones biologicas no están claras

Cuarentena, estrés y caída del cabello

El estrés también puede hacer que el organismo reaccione de modos violentos, produciendo enfermedades y afectando a muchos órganos, entre ellos la piel y sus anexos como el pelo y las uñas

  • Por La Prensa Gráfica / GDA
  • 26 MAY. 2020 - 07:00 AM
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La razón biológica para alterar el ciclo de la caída del cabello no está del todo clara, pero podría estar asociada a una respuesta inteligente del cuerpo humano. (Freepik)
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Vivimos en un mundo de constantes cambios, donde el estrés es prácticamente inevitable y en los niveles adecuados puede ser hasta necesario y positivo, ya que mejoran la respuesta del cuerpo a las diferentes situaciones desafiantes o de peligro que se nos presentan.

Igualmente, este tipo de situaciones de estrés a veces tan cotidianas como tomar un examen, asistir a una entrevista de trabajo, conflictos familiares, problemas económicos, o bien situaciones más complejas como perdidas o separaciones de seres queridos, sumado, al aislamiento en casa y falta de libertad que todos estamos viviendo en esta cuarentena, pueden causar serios desequilibrios emocionales cuando no se sabe manejar y ser el detonante de serios problemas en el cuerpo.

Aunque este tiempo de cuarentena no se puede comparar con ninguna situación vivida con anterioridad, sí se sabe que en periodos de aislamiento son frecuentes reacciones de estrés, ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, confusión, miedo, culpa. En algunos casos, esto puede llevar a insomnio, dolores de cabeza, dificultades de concentración, problemas digestivos, aumento en el consumo del alcohol o de tabaco y, a largo plazo, a síntomas de depresión y estrés postraumático.

En muchas ocasiones, ese estrés también puede hacer que el organismo reaccione de modos violentos, produciendo enfermedades y afectando a muchos órganos, entre ellos la piel y sus anexos como el pelo y las uñas. Ese estrés descontrolado puede generar y ser la causa de la pérdida de cabello.

Hoy en día sabemos que el estrés puede alterar el ciclo normal del cabello, haciendo que el porcentaje de pelos que se encuentran en la fase de crecimiento pasen muy rápidamente a la fase de reposo y caída.

La razón biológica para alterar ese ciclo no está del todo clara, pero podría estar asociada a una respuesta inteligente del cuerpo humano, donde al verse agredido por enfermedades o en situaciones de stress, buscara proteger y cuidar en primer lugar a los órganos prioritarios, evitando gastar recursos en funciones que no son esenciales para la vida, como el crecimiento del pelo. O bien, ser la respuesta particular y exagerada del sistema inmune del cuerpo ante una determinada enfermedad.

Por ejemplo, una persona sin problemas capilares puede perder entre cincuenta y cien pelos cada día, eso es algo normal y en comparación con la cantidad total de cabellos de la cabeza (cerca de 150,000), la ausencia de estos pocos pelos ni siquiera es perceptible, los cuáles, además, están en un continuo y dinámico ciclo de crecimiento reemplazándose unos con otros.

Sin embargo, cuando la pérdida de cabello es mayor a esa cantidad, por ejemplo, cuando notas un exceso de cabellos al peinarte o lavar la cabeza, o si observas una pérdida de la densidad en una zona o a lo largo del cuero cabelludo son también señales de alerta que podría indicar una enfermedad oculta, y que requiere una evaluación oportuna y tratamiento médico adecuado.

Al no ser el estrés la única causa de caída cabello, es importante nunca auto diagnosticarse, y descartar junto con el especialista el origen primario. La buena noticia en caso el factor principal que lo origina sea el estrés, es que una vez superado el cabello volverá a crecer con normalidad. Adicionalmente, existen una serie de tratamientos médicos tópicos como el uso del minoxidil, mesoterapia con multivitaminas, plasma rico en plaquetas o células madre, estimulación capilar con masajes, radiofrecuencia o laser, y tratamientos orales como el finesteride o saw palmetto, que son parte del arsenal actual y con evidencia científica para ayudar a disminuir o evitar esa caída.

Recordemos que al eliminar la fuente de estrés también es conveniente hacer cambios saludables en esta cuarentena y evitar que la pérdida de cabello continúe, por ejemplo: dormir suficiente, cuidar nuestra higiene personal, alimentarnos balanceadamente, hacer ejercicio, mantenernos conectados socialmente con nuestros amigos y familiares a través de la tecnología, y limitar la cantidad de información que vemos y recibimos. Incluso, para algunos casos la evaluación y apoyo de un especialista en salud mental también puede ser muy beneficioso.

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