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Mayor riesgo

Diabetes y males cardíacos acechan más a noctámbulos

Las personas noctámbulas tienen más posibilidades de padecer males cardíacos y diabetes, según el análisis de varios estudios científicos al respecto

  • Por La Nación / GDA
  • 08 ENE. 2019 - 2:46 PM
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Quienes pasan más despiertos en altas horas de la noche podrían tener alterados los balances de los procesos celulares y esto podría traducirse en más riesgo de enfermedades crónicas. (Jefferson Santos / Unsplash)
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Según tus hábitos a la hora de dormir, se dice que hay dos tipos de personas. Por un lado están los 'pájaros madrugadores'. Son quienes no tienen problema para levantarse con los primeros rayos del sol y se sienten llenos de energía durante las horas de luz natural.

Mientras, los 'búhos nocturnos' pueden abrir los ojos a mediodía, pero jamás tendrán sueño antes de medianoche y se perciben más productivos en ausencia de luz solar.

¿Qué beneficia más la salud? Investigadores de la Universidad de Norteumbría, en Reino Unido, revisaron 17 estudios y concluyeron que los noctámbulos tienen más riesgo de diabetes tipo 2 y de algunos males cardíacos.

¿Por qué? Debemos considerar el llamado ritmo circadiano o 'reloj biológico interno'. Este regula nuestros procesos celulares, la generación de hormonas, proteínas y la función de los órganos, según el momento del día.

Según dicho ciclo, las personas se dividen en cronotipo diurno y cronotipo nocturno.

Quienes pasan más despiertos en altas horas de la noche (cronotipo nocturno) podrían tener alterados los balances de los procesos celulares y esto podría traducirse en más riesgo de enfermedades crónicas.

Uno de los factores radica en la glucosa. Los niveles de esta sustancia declinan conforme pasa el día y llegan a su punto mínimo en la noche.

No obstante, los 'búhos nocturnos' son muy dados a comer poco antes de irse a la cama, por lo que los niveles de glucosa suben justo antes de dormir y el cuerpo no sigue sus procesos biológicos normales.

Uno de los estudios analizados mostró que los noctámbulos tienen 2.5 veces más probabilidades de sufrir diabetes que las personas matutinas.

Esto impacta también a quienes trabajan en horarios rotativos y deben ajustar su reloj interno a jornadas laborales en distintas horas. Esto reduce la sensibilidad a la insulina y afecta la tolerancia a la glucosa y sube el riesgo de diabetes.

"Si se es nocturno, hay una interrupción de los procesos y esto confunde al organismo", dijo Leonidas Karagounis, uno de los autores.

Alimentación desordenada. El análisis, publicado en la revista Advances in Nutrition, halló que quienes se duermen más tarde, tenían dietas menos sanas, consumían más alcohol, más azúcares, más bebidas con cafeína y más "comida chatarra" que los madrugadores.

Los noctámbulos presentaban patrones de alimentación más erráticos, constantemente se saltaban el desayuno y su primera comida era cuando ya llevaban varias horas levantados. Su dieta también tenía menos granos y menos vegetales.

Además, hacían menos comidas durante el día, pero con más cantidad (y no necesariamente mayor variedad).

Edad y geografía. ¿Qué hace que alguien esté en un grupo u otro? Para Suzana Almoosawi, una de las investigadoras, varios factores influyen. "Nuestros genes, raza y sexo determinan si seremos un persona más diurna o más nocturna, pero no son los únicos factores", recalcó la especialista.

El estudio también encontró aspectos que marcaban la preferencia por algunos horarios. La edad es uno de ellos.

Los principales madrugadores son los niños: el 90% de los menores de dos años tiene una preferencia diurna, pero esto baja al 58% con el sexto cumpleaños. Con la pubertad son más los que prefieren un patrón nocturno y esto se mantiene hasta cerca de los 50 años, cuando regresa el patrón matutino.

La geografía sí influye: quienes son de zonas rurales son principalmente diurnos y los de áreas urbanas, más nocturnos.

Además, el ruido, luces artificiales y aglomeraciones pueden transformar a 'pájaros matutinos' en 'búhos nocturnos'.

Los noctámbulos acumulan 'deuda de sueño' durante la semana y duermen mucho más los fines de semana para compensarlo, mientras los madrugadores tienen patrones de sueño muy similares siempre.

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