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Metabolismo dañino

El perímetro de cintura es un indicador de muerte prematura

La evidencia médica sugiere incorporar el diámetro abdominal como un factor más de buena o mala salud

  • Por El Mercurio / GDA
  • 16 AGO. 2019 - 08:56 AM
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Tener un perímetro de cintura de más de 31.5 pulgadas en el caso de las mujeres, y superior a 35 pulgadas en el de los hombres, es un indicador, por sí solo, de riesgo cardiovascular y muerte prematura. (Shutterstock)
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Tener un perímetro de cintura de más de 31.5 pulgadas en el caso de las mujeres, y superior a 35 pulgadas en el de los hombres, es un indicador, por sí solo, de riesgo cardiovascular y muerte prematura. Así lo confirma un estudio publicado esta semana, que se suma a la evidencia médica que sugiere incorporar el diámetro abdominal como un factor más de buena o mala salud.

A diferencia de la grasa subcutánea -que se forma debajo de la piel y entre los músculos-, la grasa abdominal está compuesta sobre todo de grasa visceral, aquella que se acumula en órganos como el intestino y el hígado.

Según explica la doctora Mónica Acevedo, cardióloga, la obesidad abdominal tiene unas características metabólicas distintas que la hacen más dañina. Además de ser más difícil de eliminar, la grasa visceral aumenta el riesgo de padecer diabetes tipo 2, colesterol, hipertensión y eleva los triglicéridos, lo que multiplica el riesgo cardio y cerebrovascular.

A nivel de atención primaria, "los profesionales que realizan esta medición son enfermeras(os), médicos y nutricionistas", y "se promueve que se haga una vez al año", responde el ministerio.

Medida preventiva

"A pesar de que no es una obligación hacerlo en la consulta general, es una práctica que se ha ido haciendo cada vez más frecuente, sobre todo cuando los equipos de salud se enfrentan a casos como obesidad, diabetes e hipertensión", comenta la doctora Patricia Méndez.

"De esta forma, se generan las derivaciones correspondientes y se logra prevenir patologías asociadas a la obesidad", agrega.

Sin embargo, a juicio de la doctora Acevedo, se trata de una práctica que no siempre se lleva a cabo en la consulta general.

"Hubo un boom hace un par de años; hasta los visitadores médicos regalaban huinchas, pero como que ha caído en desuso", advierte la especialista.

"Es una buena herramienta de riesgo cardiovascular y de prevención, por lo que es atingente volver a incorporarla o realizarla con mayor frecuencia", enfatiza.

Sobre todo, considerando la evidencia disponible. En el estudio publicado esta semana en Annals of Internal Medicine, se concluye que tanto la obesidad general como el exceso de grasa abdominal son factores de riesgo importantes de muerte prematura.

Tras seguir a 115 mil adultos en México durante 14 años, se vio que la proporción cintura-cadera "tiene una relevancia adicional para la mortalidad, lo que sugiere que la obesidad central es particularmente dañina".

Otra investigación reciente, publicada en el European Heart Journal y que incluyó a más de 2.500 mujeres posmenopáusicas con peso saludable, determinó que aquellas que acumulaban la grasa alrededor de la cintura corrían un riesgo mayor de padecer enfermedades cardiovasculares que aquellas que la acumulaban en muslos y caderas.

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