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Es de origen psicológico, emocional

El trastorno alimenticio no es una condena

Hay diferentes mitos que pueden hacer un concepto erróneo sobre el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos alimenticios

  • Por La Prensa Gráfica / GDA
  • 03 JUN. 2019 - 11:42 AM
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Los trastornos de la conducta alimentaria son considerados un tema de salud mental y no de nutrición. (Shutterstock)
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Abordar un tema tan amplio y complejo como es el de los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) puede resultar complejo, ya que hay diferentes mitos que pueden hacer un concepto erróneo sobre su diagnóstico, tratamiento y más.

La doctora Gloria Dada, psicoterapeuta especialista en trastornos de la conducta alimentaria, conversó respecto a esta temática, ya que, según explicó, de ninguna manera los TCA son una condena de por vida.

Son tratables

Por TCA se comprende un trastorno de origen psicológico, emocional. Por lo tanto, es considerado un tema de salud mental y no de nutrición.

"Es una forma de sufrimiento humano que se manifiesta a través de síntomas con conducta de comer o de no comer o de hacer algo relacionado con lo que se ha ingerido", indicó la psicóloga.

Uno de los factores a los que se enfrentan no solo los pacientes, sino también las personas que están a su alrededor, es la falta de centros especializados, explicó Dada

Según la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia, los TCA más conocidos son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, pero también existen otros, como el trastorno por atracón, la ortorexia (la obsesión por la comida sana) y la vigorexia (la obsesión por el ejercicio físico).

De acuerdo con Dada, los TCA en primer lugar de todos los problemas emocionales, psicológicos que existen este es el que tiene mayor riesgo de mortalidad relacionado con el suicidio o con fallo orgánico, con problemas médicos.

"La buena noticia es que entre más pronto se detectan más pronto se empiezan a tratar y mejor pronóstico de tratamiento se tiene, es decir la persona puede recuperarse completamente de un trastorno alimentario. Pero, por el contrario, si nosotros no detectamos a tiempo, no ofrecemos ayuda adecuada y la persona llega tarde, son problemas bien difíciles de resolver", señaló.

"El problema no es solamente un tema de tratamiento es que continuar con la estigmatización evita que la gente que padece un trastorno alimentario busque tratamiento", dijo.

Los trastornos de la conducta alimentaria son trastornos multifactoriales, multicausales y por eso mismo son tan complejos. No tienen una causa única. Uno de los factores que puede influir es el biológico.

"Hay factores biológicos, por ejemplo, gastrointestinales y de metabolismo que pueden estar determinados. Hay temas familiares, sociales y factores de personalidad o psicológicos que pueden estar relacionados. Y muchas veces se da, no solo porque estén todos estos factores de predisposición sino porque hay un factor desencadenante como una pérdida o incluso un reto muy grande que cree no es capaz asumir, puede ser un ascenso", dijo Dada.

Uno de los mitos sobre los TCA es qué tan recomendable es hacer ejercicio si se padece y al respecto ella explicó que "hacer ejercicio como tal no es bueno ni malo". "Hacer ejercicio en exceso con el deseo de borrar lo que he ingerido antes, eso puede ser un signo de un TCA, es un síntoma purgativo. Cuando tenemos el ejercicio como un síntoma, en cierto momento tenemos que quitarlo", apuntó.

Según datos arrojados por el Programa Mundial de Alimentos, entre un 2% y un 4% de los menores de 18 años sufren trastornos alimenticios. Esto les puede llegar a causar infelicidad, calidad de vida y, en los casos más graves, la muerte.

"Hay un gran porcentaje de personas con trastornos alimentarios que empiezan en la adolescencia, pero no es un período único. Los trastornos alimentarios pueden darles a personas hombres o mujeres de cualquier raza, constitución física, religión y de cualquier edad. Hay Trastornos de la Conducta Alimentaria que surgen en la vida adulta. Son bien democráticos, no discriminan a nadie", continuó la especialista miembro de la Academy of Eating Disorders.

"Un poco como la proporción global vemos más mujeres que hombres", continuó.

Sobre el cómo identificarlo, como uno de los signos más notables se encuentra la variación de peso y de conducta como actitudes agresivas.

Si seguimos sosteniendo este mito de que esto simplemente le da a niñas consentidas, caprichosas, vanidosas, con qué derecho van a pedir ayuda. Con qué derecho van a buscar un tratamiento y eso es falso. Son personas que sufren y esa es una forma de lidiar con ese malestar porque no se tiene de otra".

"Lo cierto es que así a simple vista nosotros no podemos diagnosticar. Nuestro papel si vemos estas alteraciones es acercarnos. Pero, no nos acerquemos a hablar del peso con palabras como “te veo más triste, ¿por qué ya no sales con tus amigos?, ¿quieres que busquemos ayuda?, ¿quieres que entendamos más esto? Es decir, hacemos un ofrecimiento de apoyo, no juzgamos. No hablamos del peso ni en positivo ni en negativo".

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