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Es un diagnóstico que da vergüenza y miedo

El VPH y su relación con el cáncer del ano

Recientemente, la actriz Marcia Cross, de la serie televisiva “Desperate Housewives”, comunicó públicamente su diagnóstico de este cáncer del que pocos hablan

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La actriz Marcia Cross comunicó a través de los medios de comunicación su diagnóstico de cáncer anal que hace año y medio. (carrie-nelson / Shutterstock.com)
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Si bien es cierto que es poco común, el cáncer de ano ha ido en aumento en las últimas décadas en la población, tanto en hombres como mujeres en Puerto Rico. Así lo documentan los estudios epidemiológicos realizados por investigadores del Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico y la Escuela Graduada de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas.

El cáncer anal viene asociado con un componente adicional al de otros tipos de cáncer y se trata del estigma que le acompaña. Es una parte del cuerpo de la cual casi no se habla, que muchas veces no se revisa y que pasa inadvertida en pruebas médicas, aun cuando tiene un potencial de desarrollar malignidad. Contrario a quienes han padecido de otros tipos de cáncer, como el de seno, la próstata y el colon, que lo exteriorizan abiertamente, quien es diagnosticado con cáncer de ano, el comunicarlo da vergüenza y miedo.

Precisamente, en días pasados, la actriz Marcia Cross, de la serie televisiva “Desperate Housewives”, comunicó a través de los medios de comunicación su diagnóstico de cáncer anal que hace año y medio se le descubrió en una cita médica de rutina. Además, manifestó que la enfermedad probablemente fue causada por la misma cepa del virus del papiloma humano (VPH), que causó el cáncer de garganta de su marido, a quien se le diagnosticó en 2009. Sus expresiones tienen la intención de ayudar a reducir la vergüenza que muchas personas sienten en torno al cáncer anal y al sexo en general, además de fomentar la sensibilización de las posibles causas de este cáncer.

El VPH es la infección de transmisión sexual más común a nivel global. La infección persistente con tipos oncogénicos de alto riesgo de VPH, como lo son el tipo 16 y 18, que pueden causar cáncer de cérvix, vagina, vulva, ano, pene y orofaringe. Existen otros tipos de VPH conocidos como de bajo riesgo, que causan verrugas anogenitales. 

“Parte del estigma es que al tratarse del cáncer anal, tienden a pensar que se  contagian solo aquellos que tienen relaciones anales. Aunque quienes lo practican están a más riesgo de contagio, lo cierto es que no es indispensable para que el VPH llegue a esa área”, explica el doctor Humberto M. Guiot, quien es infectólogo.

El también catedrático asociado del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR), a la vez mencionó que hay otras formas por las cuales el virus puede llegar a esa área además de por la cercanía de la genitalia, sino también por relaciones sexuales orogenitales, oroanales, por las manos o juguetes sexuales.

De acuerdo con un estudio de investigación realizado por Adrianna Acevedo-Fontánez, la doctora Ana Patricia Ortiz, el doctor Erick Suárez y Carlos R. Torres-Cintrón, evidenció que las mujeres que han sido diagnosticadas con cánceres ginecológicos relacionados con el VPH (cérvix, vagina y/o vulva) en Puerto Rico tienen un mayor riesgo de desarrollar subsiguientemente un cáncer anal en comparación con las mujeres de la población general y con las mujeres que han sido diagnosticadas con otros tumores primarios, tales como: cáncer de ovario, útero y seno.  

Este resultado es consistente con estudios en otros países que han documentado que padecer un cáncer asociado a VPH aumenta el riesgo de padecer otro cáncer asociado al virus. El mismo puede explicarse con el hecho de que las personas pueden estar coinfectadas con VPH en diferentes lugares anatómicos”, señala Ortiz, quien es epidemióloga y catedrática del Centro Comprensivo de Cáncer de la UPR y el Departamento de Bioestadística y Epidemiología de la Escuela Graduada de Salud Pública del RCM de la UPR.

Cabe destacar que en la mayoría de los casos el cáncer de ano no presenta síntomas, por lo que recomiendan realizarse la prueba de cernimiento, el papanicolau anal, a aquellos que se encuentran en los grupos de riesgo asociados a este tipo de cáncer. Entre los ya mencionados, también están aquellos inmunosuprimidos (sistema inmunitario débil), los pacientes de VIH, ser mayor de 50 años, y aquellos quienes usan esteroides o antiinflamatorios esteroidales, que puedan bajar las defensas.

Prevención

Como medida de prevención, Guiot y Ortiz indican que el uso del condón no previene 100% el contagio con el VPH, por lo que la mejor manera de prevenir el cáncer anal y otros tipos de cáncer asociados a este virus es a través de la vacunación.  Según los esfuerzos de prevención del cáncer cervical y de otras malignidades relacionadas al VPH en  Estados Unidos y sus jurisdicciones, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) incluye la vacuna contra el VPH en las guías de vacunación de niños y adolescentes.

“Esta vacuna previene contra la mayoría de los cánceres causados por el VPH, y se recomienda para los niños y niñas entre las edades de 11 a 12 años. Dado esta recomendación, actualmente el Departamento de Educación y el Departamento de Salud del Gobierno de Puerto Rico establecen como requisito que todos los niños y niñas de estas edades cumplan con la vacuna de VPH para poder asistir a la escuela. Aunque también se recomienda hasta los 26 años de edad, la vacunación en la preadolescencia es la más efectiva para que las personas desarrollen una mejor respuesta inmunológica y estén protegidas antes de exponerse al virus”, expresa la epidemióloga. 

Sin embargo, resalta el hecho de que el 5 de octubre de 2018 la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), expandió la aprobación de la vacuna nanovalente de VPH (la cual protege contra 9 de los tipos más comunes de VPH) para incluir a personas entre los 27 y los 45 años. “La seguridad de las vacunas de VPH ha sido evaluada en múltiples estudios de investigación”, dice.

¿Cómo se trata?

Existen tratamientos muy eficaces para la mayoría de los casos de cáncer de ano. Se usan tres tipos básicos de tratamiento: cirugía, terapia de radiación y quimioterapia.

“Si es bien localizado, suficientemente pequeño, superficial y no se va a dañar el esfínter (músculo del ano que ayuda en la continencia), se puede hacer cirugía para extirpar el cáncer. Si por el contrario es bastante grande o profundo y realizar la cirugía va a reflejar algún daño en la continencia de la persona, se recomienda dar radioterapia y quimioterapia solamente”, señala el catedrático asociado, quien resalta el resultado efectivo de quimioterapia y radioterapia para este tipo de cáncer.

Prevalencia en Puerto Rico

Según un estudio de investigación liderado por la doctora Ana Patricia Ortiz, en mujeres residentes del área metropolitana  se documentó que 38.6% de las mujeres estaban infectadas con cualquier tipo de VPH en el ano. A su vez, se observó que la prevalencia de infección con VPH oncogénico (tipos de VPH asociados a cáncer) en mujeres fue de 12.5% en el ano, y que 6.4% tenían coinfección de tipos oncogénicos de VPH, tanto en ano como en cérvix.  

Información 

La Clínica de Neoplasia Anal del Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico se especializa en el diagnóstico y el tratamiento de lesiones premalignas/malignas y/o verrugas genitales en el ano. Ofrece servicios tales como: pruebas de VPH, citologías anales, exámenes digitales rectales, biopsias de lesiones en el ano y tratamiento para verrugas anales, entre otros. Para cita e información,llama al 787-679-4330. 

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