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Alarmante aumento

En aumento la esclerosis múltiple en Puerto Rico

La población con esta enfermedad en la isla ya sobrepasa los 5,000 pacientes

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El diagnóstico temprano es vital porque si se detiene el proceso de inflamación crónico y neurodegenerativo, hay menos daño en el tejido cerebral. (Shutterstock)
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En Puerto Rico ha habido un aumento en la incidencia y prevalencia de esclerosis múltiple (EM), según data acumulada por la Fundación de Esclerosis Múltiples (FEM) desde el año 2013 hasta 2016. Además, se está diagnosticando en pacientes menores de 20 años, algo que no era común  hace una década, señala el neurólogo Ángel Chinea Martínez, director médico de FEM, profesor asociado en la Escuela de Medicina de San Juan Bautista y  parte de la facultad médica de la Escuela de Medicina de la Universidad Central del Caribe en Bayamón (UCC).

La EM es  una enfermedad neurodegenerativa crónica que se produce cuando el sistema inmunitario se equivoca y comienza a atacar la mielina, el tejido que recubre los nervios  que transmiten los impulsos eléctricos. En el mundo se estima que afecta a unos 2.3 millones de personas.

“En términos de incidencia, en mi oficina se ven de dos a tres casos nuevos por semana. Estamos hablando de ocho a diez casos al mes, que son unos números alarmantes. Además, ahora también la estamos detectando en edad pediátrica -de 12 a 17 años-, según un estudio reciente que hicimos”, indica Chinea,  quien es autor del único registro epidemiológico de  EM en la isla y  pionero en la investigación científica y manejo clínico de esta enfermedad.

Según explica el neurólogo,  la población con EM en la isla ya sobrepasa los 5,000 pacientes. De esa cantidad, se estima que de un 20 a un 25% están por debajo de los 30 años.  

“El diagnóstico se hace ahora  más temprano porque ya conocemos la enfermedad mejor, conocemos los síntomas de inicio más comunes y contamos con  ‘Dr. Google’, así que si tienes un adormecimiento que te dura dos semanas y lo escribes en el buscador, además de darte el diagnóstico diferencial, también sale esclerosis múltiple y las personas buscan ayuda más rápido”, opina el neurólogo,  tras poner el ejemplo de  un joven de 21 años diagnosticado recientemente  con la enfermedad, quien se dio cuenta que su madre tenía unos síntomas que  relacionó con EM.

“Su mamá  empieza a quejarse de que tiene un adormecimiento de la cintura hacia abajo y él me lo comenta; le dije que  la trajera y cuando se le hizo un MRI (examen de resonancia magnética) salió con la enfermedad”, relata el neurólogo, quien cree que si no fuera porque ahora hay más concienciación sobre esta dolencia, posiblemente, la mujer hubiese tardado un promedio de dos a cinco años en buscar ayuda y obtener un el diagnóstico.

Un conocimiento al que el pueblo ha tenido acceso a través de actividades de concienciación y educación sobre la enfermedad que llevan a cabo periódicamente organizaciones sin fines de lucro. Entre ellas, el PR MS Walk 3-5k a beneficio de los pacientes que padecen de esta enfermedad neurodegenerativa, que realizó ayer la Fundación de Esclerosis Múltiple por sexto año consecutivo y que, según Chinea, también ayuda a recaudar fondos para programas de ayuda a los pacientes.

Diagnóstico temprano

Según Chinea, un diagnóstico  temprano es vital debido a que “si paras temprano el  proceso de inflamación crónico y neurodegenerativo, hay menos daño en el tejido cerebral”. En cambio, dice que si se tarda mucho en obtener tratamiento “vamos a ver pacientes con deterioro significativo de la función neurológica”.

“Pero diagnosticarlo temprano,  va a llevar a menos incapacidad y menos trastornos en las funciones neurológicas”, agrega el investigador, tras destacar que esto se logra con medicamentos que modulan la enfermedad y evitan su progresión. Este tipo de tratamiento impide que esas lesiones en el sistema nervioso central continúen ocurriendo.

“Lo que hacen es disminuir la respuesta inflamatoria para que la enfermedad no siga avanzando y produciendo daño”, abunda Chinea, mientras indica que la EM es una afección crónica que no tiene cura y que puede progresar al punto de incapacitar al paciente.  Pero enfatiza  que los nuevos tratamientos ayudan a detener el curso de la enfermedad.   

Además, ahora el paciente puede coger la terapia, según el estado de la enfermedad. Por ejemplo,     si el paciente presenta lesiones crónicas que han cicatrizado y hay lesiones que están activas “puede usar una terapia según los datos clínicos para que sea más eficaz”.

Factores de riesgo

Chinea plantea que, aparte de lo genético y de los factores infecciosos,  se ha demostrado que  también existe un componente ambiental que puede influir en la respuesta inmunitaria. Un ejemplo es  la deficiencia de vitamina D, una prohormona que tiene una función muy importante en el sistema inmunológico.

De hecho, destaca que se ha comprobado formalmente que existe una clara relación entre los niveles bajos de vitamina D y el desarrollo de patologías de origen inmunológico e inflamatorio, como la esclerosis múltiple, artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunes.

Otros factores incluyen el tabaquismo y la dieta que, según dice el neurólogo, influye mucho debido a que el sistema digestivo tiene “modulación en el sistema inmunológico”. Menciona, por ejemplo, que la comida chatarra o la sobreutilización de medicamentos como los antibióticos, alteran la microbiota intestinal, el conjunto de  microorganismos que residen en el intestino y que  participan en el metabolismo de nutrientes, la maduración del sistema inmune y la protección frente a patógenos.

“Se sabe que cuando se altera la flora intestinal, eso lleva a una alteración inmunológica que produce una cascada que estimula que esas células inflamatorias infiltren el cerebro”, explica el neurólogo.

Por ahora, indica que en Puerto Rico se están haciendo estudios genéticos en conjunto con universidades de Estado Unidos. Entre ellas, menciona la Universidad de California, la de San Francisco, Miami y la Escuela de Medicina de la Universidad Central del Caribe. Mientras que los estudios epidemiológicos se hacen a través de la Escuela de Medicina de la Universidad San Juan Bautista en colaboración con la Fundación de Esclerosis Múltiple y  el grupo colaborativo de neurólogos de Puerto Rico, dirigido por Chinea.

“El estudio de la genética es el futuro, porque si tú la conoces  vas a poder desarrollar terapias  y ya se está hablando de que se podrá lograr la cura en estos pacientes”, agrega esperanzado el neurólogo.

Algunos síntomas
Debido al modo en el que la esclerosis múltiple afecta a las distintas partes del sistema nervioso, los síntomas varían considerablemente en cada paciente. Además, los síntomas que experimenta un paciente cambian a medida que progresa la enfermedad. Algunos de ellos son: 
 Fatiga y cansancio 
Problemas cognitivos (pérdida de memoria, de atención, dificultad en el uso de las palabras correctas o el procesamiento de la información, dificultad en la concentración o en resolver problemas) 
Entumecimiento de las extremidades 
Problemas visuales (como inflamación del nervio óptico). 
Vértigos y mareos 
Rigidez y debilidad muscular 
Dolor (en las articulaciones y los músculos, tendones y ligamentos asociados a la debilidad y los espasmos musculares). 
Pérdida del equilibrio 
Pobre coordinación 
Temblores 
Parálisis temporera o permanente 
Problemas intestinales y de la vejiga 
Alteraciones de la función sexual 
Cambios en el estado de ánimo 
 
Más información
La Fundación de Esclerosis Múltiple de Puerto Rico  (FEMPR) es una organización sin fines lucro enfocada educar y apoyar a los pacientes de EM para  lograr una mejor calidad de vida para los pacientes.      Si quieres conocer más o ser parte de FEM, puedes llamar al 787-723-2331 / 2332 o envía un mensaje electrónico a: fempur@yahoo.com; Además en www.facebook.com/FEMPR.org

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