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Influenza

En guardia ante la influenza

Aunque el mundo está en alerta por el nuevo coronavirus sin una vacuna que lo prevenga, en Puerto Rico, en este momento, el virus más peligroso es la influenza -una enfermedad que previenes vacunándote

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Cualquiera puede contraer la influenza. (Shutterstock)
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La influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por los virus de la influenza que infectan la nariz, la garganta y, en algunos casos, los pulmones. Este virus puede causar una enfermedad leve o grave y en ocasiones puede llevar a la muerte.

Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la influenza ha contagiado 19 millones de ciudadanos en Estados Unidos, incluyendo a Puerto Rico, en los pasados cuatro meses solamente. De estos, unas 10,000 personas murieron a causa de complicaciones por la influenza. Por otro lado, según la Organización Mundial de la Salud, las epidemias de influenza estacional en todo el mundo causan entre tres y cinco millones de casos graves cada año, llegando a matar hasta 650,000 personas al año. En Puerto Rico, en el periodo que comprende la temporada 2018/2019 se registraron 15,248 casos de influeza, de los cuales murieron tres personas. Hasta el momento, según el Departamento de Salud de Puerto Rico, en la temporada actual no ha muerte ninguna persona a causa de la influenza.

Síntomas

Las personas con influenza podrían tener alguno de estos síntomas: fiebre (no todas las personas con influenza tendrán fiebre); tos; dolor de garganta; secreción o congestión nasal; dolores musculares o corporales; dolores de cabeza; cansancio; vómitos y diarrea (más común en niños que en adultos).

Cómo se contagia

Los virus de la influenza se transmiten principalmente a través de las pequeñas gotas que se producen cuando las personas con influenza tosen, estornudan o hablan. Estas gotitas pueden caer en la boca o en la nariz de las personas que se encuentran cerca. Siendo algo poco frecuente, una persona puede llegar a contraer la influenza si toca una superficie o un objeto contaminado con el virus de la influenza y luego se toca la boca, la nariz o los ojos.

Por otro lado, las personas con influenza son más contagiosas en los primeros 3 a 4 días después de la aparición de la enfermedad. De la misma forma, algunos adultos sanos pueden contagiar a los demás desde 1 día antes de que se manifiesten los síntomas y hasta 5 a 7 días después de contraer la enfermedad. Algunas personas, en especial los niños y las personas con sistemas inmunitarios debilitados, podrían causar contagios por un tiempo más prolongado.

Complicaciones

Las complicaciones de la influenza pueden incluir neumonía bacteriana, infecciones del oído, sinusitis y agravamiento de las afecciones crónicas, como insuficiencia cardiaca congestiva, asma o diabetes.

Quiénes están en riesgo

Cualquiera persona puede contraer la influenza. Además, los problemas de salud graves a causa de la influenza pueden surgir a cualquier edad. Sin embargo, algunas personas tienen alto riesgo de presentar complicaciones graves por la influenza si se enferman. Esto incluye a personas de 65 años de edad en adelante, personas de cualquier edad con ciertas afecciones crónicas (como asma, diabetes o enfermedades cardíacas), mujeres embarazadas y niños menores de 5 años.

Diferenciación

A diferencia del catarro común, por lo general, la influenza comienza de repente. Tanto la influenza como el resfriado común son enfermedades respiratorias, pero son provocadas por diferentes virus. Debido a que estos dos tipos de enfermedades tienen síntomas similares, puede ser difícil notar la diferencia entre ellos basándose en los síntomas por sí solos. En general, la influenza es peor que el resfriado común; y los síntomas son más intensos. Los resfriados suelen ser más leves que la influenza. Las personas resfriadas tienen mayores probabilidades de tener secreción o congestión nasal. Los resfríos, por lo general, no suelen provocar problemas graves de salud como neumonía, infecciones bacterianas u hospitalizaciones. La influenza puede tener gravísimas complicaciones asociadas.

Cuándo hay que buscar ayuda

Según la Clínica Mayo, la mayoría de las personas con influenza puede hacer tratamiento en casa y con frecuencia no necesitan ver al médico. Sin embargo, es importante que visite a su médico para que le haga la prueba y certifique la enfermedad. Además de eso, si la persona tiene riesgo de complicaciones, es importante que le receten un medicamento antiviral para prevenir problemas más serios.

Tratamiento

Aquellas personas afectadas con influenza generalmente solo necesitarán quedarse en cama y tomar mucho líquido. Sin embargo, si el paciente tiene una infección grave o tiene un mayor riesgo de complicaciones, el doctor quizás le recete un medicamento antiviral, que podría ayudar a prevenir complicaciones graves.

Prevención

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan vacunarse anualmente contra la influenza a todos a partir de los seis meses de edad. Todos los años, la vacuna de temporada contra la influenza contiene protección contra tres o cuatro virus de influenza que se espera serán los más comunes durante la temporada de influenza de ese año. Además, para controlar la propagación, se deben tomar medidas como lavarse las manos cuidadosa y frecuentemente con agua y jabón; tápate la boca y la nariz al toser o estornudar, preferiblemente en un pañuelo o en la parte interna del codo; evita las multitudes, sobre todo si estás enfermo.

Dengue

Según el Departamento de Salud de Puerto Rico, el dengue es un problema de salud pública que puede afectar a toda la población. El virus se desarrolla, mayormente, en los países tropicales, como es nuestro caso. Se trata de una enfermedad viral aguda que se transmite a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti.

Este es un mosquito urbano, que vive en las comunidades y que prefiere lugares sombreados y frescos. Este mosquito se puede criar en cualquier envase o recipiente que pueda llenarse con agua, ya sea por las personas o por agua de lluvia.

Existen cuatro tipos del virus del dengue (DEN1, DEN2, DEN3 y DEN4). La persona infectada por uno de ellos queda inmunizada de ese tipo de virus, pero no de los otros tres. Según el Departamento de Salud, en la isla se han reportado casos de los cuatro grupos.

Cómo se contagia

Los virus de dengue se transmiten a las personas por medio de la picadura de un mosquito de la especie Aedes infectado (Ae. aegypti o Ae. albopictus). Estos mosquitos también transmiten el virus del zika y el chikunguña, entre otros virus.

Síntomas

Aquellos afectados por el dengue tendrán: fiebre alta; dolor en los músculos, en las articulaciones y la cabeza; y erupciones en la piel.

Complicaciones

Si a los síntomas antes mencionados se les une la presencia de hemorragias (sangrado nasal, en las encías o en las heces fecales, vómitos con sangre o hematomas en la piel), podría ser un caso de dengue hemorrágico. Esto puede provocar un estado de trauma y hasta la muerte. 

Quién está en riesgo

Según el CDC, cerca de uno de cada 20 personas que se enferman con dengue, presenta dengue grave, que es un tipo de enfermedad más seria que puede causar “shock”, hemorragia interna e incluso la muerte. Aquellas personas que hayan tenido una infección de dengue anteriormente, es más probable de presentar dengue grave. De la misma forma, los bebés y las mujeres embarazadas tienen mayor riesgo de presentar este tipo de dengue.

Cuándo hay que buscar ayuda

Una persona que tenga síntomas o sospeche que tiene dengue, debe acudir a su médico primario inmediatamente. De esta manera, se podrá obtener un diagnóstico temprano y reducir el riesgo de complicaciones. 

Tratamiento

No existe un medicamento para tratar el dengue. La persona afectada debe descansar todo lo que pueda, a la vez que trata de control la fiebre que tendrá. Siempre recordando que no debe tomar ibuprofeno, aspirina o medicamentos que contengan aspirina. Por otro lado, el paciente debe evitar la deshidratación que ocurre cuando una persona pierde demasiado líquido por una fiebre, vómitos o diarrea, por lo que es importante tomar mucho líquido.

Prevención

Es importante que la ciudadanía ponga de su parte para buscar la eliminación del mosquito y para protegerse. Entre lo que puede hacer, incluye: usar repelente para mosquitos; eliminar cualquier envase que contenga agua y esté destapado (baldes, gomas usadas, plantas en agua, fuentes decorativas que no se usen) donde el mosquito pueda poner los huevos; instalar tela metálica en las puertas, ventanas y pozos sépticos o reparar las existentes, para mantener a los mosquitos afuera; lavar los bebederos de animales todos los días; y vaciar las piscinas plásticas cuando no estén en uso.

Chikungunya

La fiebre chikungunya es una enfermedad vírica transmitida al ser humano por mosquitos. Se describió por primera vez durante un brote ocurrido en el sur de Tanzanía en 1952. Se trata de un virus ARN del género alfavirus, familia Togaviridae. "Chikungunya" es una voz del idioma Kimakonde que significa "doblarse", en alusión al aspecto encorvado de los pacientes debido a los dolores articulares.

Cómo se contagia

El virus se transmite de una persona a otras por la picadura de mosquitos hembra infectados. Generalmente los mosquitos implicados son Aedes aegypti y Aedes albopictus, dos especies que también pueden transmitir otros virus, entre ellos el del dengue. Estos mosquitos suelen picar durante todo el periodo diurno, aunque su actividad puede ser máxima al principio de la mañana y al final de la tarde.

Síntomas

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades los síntomas del chikungunya se caracterizan por la aparición súbita de fiebre, generalmente acompañada de dolores articulares. Otros signos y síntomas frecuentes son: dolores musculares, dolores de cabeza, náuseas, cansancio y erupciones cutáneas. El virus puede causar una enfermedad aguda, subaguda o crónica. En algunos casos los dolores articulares pueden durar varios meses, o incluso años.

Complicaciones

Las complicaciones graves no son frecuentes, pero en personas mayores la enfermedad puede contribuir a la muerte.

Quién está en riesgo

Aquellos que tienen más riesgos al contagiarse con el chikungunya son los niños, las mujeres embarazadas y los ancianos.

Cuándo debes buscar ayuda

La mayoría de las personas con influenza pueden hacer el tratamiento en casa y, con frecuencia, no necesitan ver al médico. Sin embargo, es importante que visites a tu médico para que te haga la prueba y certifique la enfermedad. Además, si la persona tiene riesgo de complicaciones, es importante que le receten un medicamento antiviral.
Si tú o algún conocido se enferma y manifiesta aunque sea uno de estos síntomas, solicita atención médica de emergencia. En los niños, los síntomas son:

  • respiración acelerada o problemas para respirar; 
  • piel con coloración azulada o grisácea;
  • inhabilidad de ingerir líquidos;
  • vómitos constantes o graves;
  • dificultad para despertarse o interacturar;
  • irritación tal que el niño no quiere que lo carguen en brazos;
  • síntomas de la influenza que mejoran, pero luego reaparecen con fiebre y agravamiento de la tos;
  • en el caso de los bebés se debe observar cuidadosamente para ver si presentan síntomas como no querer comer, falta de lágrimas al llorar o un número menor de pañales con orines.

Si tú o algún conocido se enferma y presenta uno de estos síntomas, también debe buscar ayuda médica urgentemente:

  • dificultad para respirar o falta de aire;
  • dolor o presión en el pecho o estómago;
  • mareos repentinos;
  • confusión;
  • vómitos constantes o graves;
  • síntomas de la influenza que mejoran, pero luego reaparecen con fiebre y agravamiento de la tos.

Tratamiento

No existe ningún antivírico específico para tratar la fiebre chikungunya. El tratamiento consiste principalmente en aliviar los síntomas, entre ellos el dolor articular, con antipiréticos, analgésicos óptimos y líquidos. No hay comercializada ninguna vacuna contra el virus chikungunya.

Prevención

La prevención y el control se basan en gran medida en la reducción del número de depósitos de agua naturales y artificiales que puedan servir de criadero de los mosquitos. Durante los brotes se pueden aplicar insecticidas, sea por vaporización, para matar los moquitos en vuelo, o bien sobre las superficies de los depósitos o alrededor de éstos, donde se posan los mosquitos.

Como protección, las personas pueden llevar ropa que reduzca al mínimo la exposición de la piel a los mosquitos, aplicar repelentes a la piel o a la ropa o usar mosquiteros tratados con insecticidas, sobre todo para niños pequeños, enfermos y ancianos.

Fuentes: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Organización Mundial de la Salud, Departamento de Salud de Puerto Rico y Clínica Mayo.

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