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Investigación científica

Identifican conexión entre células relacionadas con el envejecimiento y la pérdida ósea

Lo novedoso de este trabajo radica en el hecho de que el blanco fue un proceso que conlleva el potencial de mejorar la masa ósea y de aliviar otras afecciones propias de la edad

  • Por Mayo Clinic
  • 24 AGO. 2017 - 4:26 PM
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Se calcula que la masa ósea baja y la osteoporosis son una amenaza para la salud pública de casi 44 millones de personas en Estados Unidos. (Shutterstock)
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Los investigadores de Mayo Clinic informaron acerca de una conexión casual, observada en ratones, entre las células senescentes (células que se relacionan con el envejecimiento y las enfermedades propias de la edad) y la pérdida ósea. Al dirigir los esfuerzos contra esas células, se logró aumentar la masa y la fortaleza ósea. Los resultados se publicaron en la edición electrónica de Nature Medicine.

Según la Fundación Nacional de Osteoporosis, se calcula que la masa ósea baja y la osteoporosis son una amenaza para la salud pública de casi 44 millones de personas en Estados Unidos. El hueso es un tejido vivo que está en constante descomposición y regeneración; pero cuando la formación de nuevo hueso no puede seguir el mismo ritmo de la pérdida de hueso viejo, entonces se presenta la osteoporosis.

“Aunque por trabajos anteriores se sabía que la acumulación de células senescentes causa disfunción tisular, hasta ahora no había quedado clara la función de la senescencia tisular en la osteoporosis. Lo novedoso de este trabajo para el campo óseo radica en el hecho de que en lugar de que el objetivo sea una vía específicamente ósea, como ocurre con todos los tratamientos actuales para la osteoporosis, el blanco fue un proceso fundamental del envejecimiento que conlleva el potencial no solo de mejorar la masa ósea, sino también de aliviar en conjunto otras afecciones propias de la edad”, señala el doctor Sundeep Khosla (doctor en medicina), director del Programa de Huesos y Músculos Envejecidos del Centro Robert y Arlene Kogod para el Envejecimiento.

En el estudio, los investigadores usaron múltiples enfoques para concentrarse en las células senescentes de ratones con pérdida ósea comprobada y que tenían entre 20 y 22 meses de edad, lo que equivale a más de 70 años en los humanos. Los enfoques incluyeron la aplicación de:

  • Un modelo genético en el que es posible eliminar a las células senescentes
  • Un método farmacológico en el que los fármacos senolíticos previamente desarrollados en Mayo Clinic eliminan a las células senescentes.
  • Un inhibidor de la quinasa Janus (fármaco que obstaculiza la actividad de las enzimas quinasa Janus) para eliminar los productos tóxicos producidos por las células senescentes.

“Los efectos de los tres enfoques sobre los huesos envejecidos fueron sorprendentemente similares: todos mejoraron la masa y la fortaleza ósea al reducir la reabsorción ósea y mantener o aumentar la formación de hueso, lo cual es fundamentalmente diferente a todos los fármacos actuales para la osteoporosis”, dice el doctor Khosla.

Las ventajas óseas descubiertas en los ratones ancianos no fueron evidentes en los ratones más jóvenes. Dicho hallazgo, sumado al descubrimiento de que los fármacos senolíticos surtieron efecto solo cuando fueron administrados a intervalos, sustenta la existencia de una conexión entre las células senescentes y la pérdida ósea propia de la edad. Los investigadores administraron una combinación de fármacos senolíticos (dasatinib y quercetin) una vez al mes para eliminar a las células senescentes.

“Si bien la combinación de fármacos senolíticos solamente estuvo presente en los ratones durante un par de horas, eliminó a las células senescentes y tuvo un efecto duradero. Eso se suma a las crecientes pruebas respecto a que los objetivos de los fármacos senolíticos son los procesos básicos del envejecimiento y, por ello, pueden tener amplia aplicación en el tratamiento de las enfermedades crónicas”, anota el doctor James Kirkland (doctor en medicina e investigación), director del Centro Kogod para el Envejecimiento y uno de los autores corresponsales del estudio.

Los doctores Kirkland y Khosla dicen que la capacidad de administrar los fármacos a intervalos plantea menos riesgo de efectos secundarios que la necesidad de tomar los fármacos a diario. Además, las actuales terapias para tratar la pérdida ósea “actúan como sus propias enemigas”, o sea que aunque disminuyen la reabsorción, también reducen la formación de hueso. En este estudio, en cambio, los fármacos senolíticos disminuyeron la reabsorción ósea y mantuvieron o aumentaron la formación de hueso.

“Ante el envejecimiento de la población estadounidense y mundial, la pérdida ósea relacionada con la edad continuará siendo un enorme problema para la salud pública; además, los pacientes con osteoporosis corren más riesgo para otras comorbilidades igualmente relacionadas con la edad. Al combinar el conocimiento de tres laboratorios diferentes y reclutar la pericia de varios otros en un enfoque de verdadero equipo científico, pudimos colaborar y hacer posible estos resultados. Es preciso continuar con estas posibles intervenciones dirigidas hacia los mecanismos fundamentales del envejecimiento, con la esperanza de que terminen brindando una forma de reducir la carga de las fracturas y de otras afecciones, como la disfunción cardiovascular, la diabetes y la fragilidad”, acota el doctor Khosla.

El estudio fue financiado por el Instituto Nacional del Envejecimiento, el Grupo Connor, la Fundación Noaber, la Fundación Ted Nash para Vida Larga, la Fundación Glenn, el Centro Robert y Arlene Kogod para el Envejecimiento, Mayo Clinic y la Federación Americana para Investigación sobre el Envejecimiento.

Otros miembros del equipo investigativo de Mayo Clinic son los doctore Joshua Farr (doctor en investigación), Ming Xu (doctor en investigación), Megan Weivoda (doctora en investigación), David Monroe (doctor en investigación), Daniel Fraser (doctor en investigación), Jad Sfeir (doctor en medicina), Nathan LeBrasseur (doctor en investigación), Matthew Drake (doctor en medicina e investigación), Robert Pignolo (doctor en medicina e investigación), Tamar Pirtskhalava (doctor en investigación), Tamara Tchkonia (doctora en investigación) y Merry Jo Oursler (doctora en investigación), además de los asistentes: Jennifer Onken, Brittany Negley, Mikolaj Ogrodnik y Christine Hachfeld.

Mayo Clinic, así como los doctores Kirkland, Pirtskhalava y Tchkonia mantienen un interés económico relacionado con este trabajo. Mayo Clinic Mayo Clinic es una organización sin fines de lucro y dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación que ofrece atención experta e integral a todos los que necesitan recobrar la salud.

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