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Consultar al urólogo es el primer paso para el diagnóstico

La disfunción eréctil puede ser una señal de problemas cardíacos

Lo que más preocupa a los especialistas es que se sigue acumulando evidencia que indica que, en un porcentaje importante de pacientes, la disfunción eréctil es la primera alerta de un infarto

  • Por El Mercurio / GDA
  • 16 JUL. 2019 - 09:59 AM
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A nivel internacional se estima que el problema puede afectar a entre el 14 y el 35% de los menores de 40 años. (Shutterstock)
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No es solo la consecuencia del envejecimiento o de un factor psicológico. En más del 80% de los casos, según estudios internacionales, la disfunción eréctil es un problema de origen orgánico que comparte los mismos factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular. Es por ello que cada vez se presta más atención a este trastorno como una primera señal de futuras patologías cardíacas.

Por lo mismo, como la obesidad, el tabaquismo, la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes y el sedentarismo, se presentan en hombres jóvenes, no es raro que la disfunción eréctil -la incapacidad para conseguir una erección adecuada para mantener relaciones sexuales plenas y satisfactorias-, también se esté observando a edades más tempranas.

"La consulta por disfunción eréctil está aumentando y eso tiene que ver, en parte, con la pérdida de pudor y miedo que generaba antes", precisa el doctor Fernando Marchant, urólogo. Pero sin duda, la mayor prevalencia de factores de riesgo está elevando el número de casos. "Si antes los pacientes con menos de 40 años eran muy pocos, hoy son muchos más".

A nivel internacional se estima que el problema puede afectar a entre el 14 y el 35% de los menores de 40 años. En estos casos lo habitual era que se tratase de situaciones provocadas por causas psicógenas -como estrés, cansancio crónico, trastornos emocionales, que llevan a disminución del deseo sexual, por ejemplo-, pero es más común que hoy se vean factores orgánicos involucrados.

Tema sensible

Con altas tasas de obesidad, tabaquismo y sedentarismo, la población está en la cuerda floja. Lo que más preocupa a los especialistas es que se sigue acumulando evidencia que indica que, en un porcentaje importante de pacientes, la disfunción eréctil es la primera alerta de un infarto, por ejemplo. Según la edad y la condición del paciente, un hombre con disfunción tiene una alta probabilidad de padecer un evento coronario en un plazo de tres a cinco años, según estudios.

"La disfunción eréctil ha sido identificada como un marcador de morbilidad y mortalidad cardiovascular. La detección temprana de la disfunción puede, por lo tanto, mejorar la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares y su mortalidad, así como mejorar la calidad de vida", explica el doctor Mieke van Hemelrijck, de la Escuela de Medicina del King’s College de Londres, y autor de una revisión de estudios sobre este problema.

"Debido a la naturaleza sensible del tema, los médicos deben considerar la detección de disfunción eréctil en pacientes en riesgo cardiovascular, ya que la información puede no ser voluntaria".

Pasados los 50 años, también se presentan problemas prostáticos que pueden provocar disfunción. "La edad es un factor importante -agrega Marchant-; después de los 60 años se va produciendo un fenómeno de esclerosis o rigidización de las arterias", que puede potenciarse por la presencia de los otros factores de riesgo.

De hecho, se estima que tres de cada diez mayores de 60 años sufren algún grado de disfunción eréctil. "Es una manifestación más del deterioro vascular asociado a la edad", dice el doctor Luis García, urólogo, de Valencia (España), y autor de estudios al respecto.

"El endotelio, o tejido que recubre el interior de los vasos sanguíneos, es muy sensible a factores de riesgo como niveles altos de azúcar, de lípidos o hipertensión arterial. Estos actúan como agentes inflamatorios y provocan en las células del endotelio una pérdida de capacidad para contraerse y dilatarse".

Consultar al urólogo es el primer paso para establecer el diagnóstico; y de ahí, buscar el tratamiento más adecuado. "Si el origen es psicógeno, es manejo psiquiátrico. Pero si es orgánico, lo primero es probar terapia oral, con fármacos como sildenafil (Viagra), vardenafil o taladafilo. Estos vasodilatan las arterias del pene y hacen que llegue más sangre", dice el doctor Marchant.

La mayoría de los pacientes mejora con estos fármacos y modificando las conductas de riesgo ya mencionadas. También se pueden administrar inyecciones a nivel peneano. Si no funcionan o el paciente no las tolera, en alrededor del 20% de los pacientes se recurre a prótesis. "Su uso se ha quintuplicado en los últimos años; los hombres viven más y quieren una vida sexual activa y de buena calidad", agrega.

El costo de estos dispositivos -que se instalan en el pene y funcionan a través de pequeñas bombas de inflado, ubicadas en el escroto- va de 3 a 5 millones de pesos.

Ojo con las encías

Cepillarse los dientes y mantener una buena higiene bucal puede reducir el riesgo de disfunción eréctil. Un estudio de investigadores de la Universidad de Granada (España), publicado en enero, establece que los hombres con periodontitis -enfermedad inflamatoria de las encías- "tienen más del doble de probabilidades de sufrir disfunción eréctil que los periodontalmente sanos", advierten los autores.

Una posible razón es que las bacterias ocasionadas por la periodontitis provocan una inflamación en los vasos sanguíneos, que lesionan los endotelios vasculares en la zona del pene.

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