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Conoce la cronofarmacología

La hora del día influye en cómo las personas experimentan un dolor o una enfermedad

La ciencia está investigando cómo optimizar los cuidados en salud, dependiendo de los ritmos circadianos que marcan los ciclos de sueño-vigilia

  • Por El Mercurio / GDA
  • 20 MAY. 2019 - 09:07 AM
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Ciertas investigaciones muestran cómo la hora del día afecta la sensación de gravedad de diferentes patologías, desde alergias hasta tumores y ataques cardíacos. (Shutterstock)
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Los infartos cardíacos son más frecuentes y graves de madrugada y a primera hora de la mañana que en otros momentos del día. En tanto que las vacunas o las terapias contra el cáncer se podrían ajustar a una franja horaria determinada, en la que ofrezcan una mayor eficacia.

Datos como estos son los que la ciencia está investigando para optimizar los cuidados en salud. Se sabe que el cuerpo reacciona a señales como la luz y la temperatura, los llamados ritmos circadianos que marcan los ciclos de sueño-vigilia que regulan una serie de funciones metabólicas. Pero, también inmunes: investigaciones muestran cómo la hora del día afecta la sensación de gravedad de diferentes patologías, desde alergias hasta tumores y ataques cardíacos.

"El sistema inmunitario parece estar regido por un reloj interno que se coordina con el reloj biológico central del organismo", afirma el inmunólogo Christophe Scheiermann, de la Universidad de Ginebra (Suiza), coautor de un estudio publicado el viernes, en el que se revisó gran parte de la evidencia disponible a la fecha.

"Si entendiéramos mejor esa relación entre momento del día y la actividad de las células de defensa, por ejemplo, podríamos optimizar el sistema inmunitario para recuperarnos antes de una enfermedad, o administrar tratamientos a una hora concreta para mejorar su eficacia; o evitar efectos secundarios, como en el caso de las vacunas o de la quimioterapia", precisa.

Eso es parte de la llamada cronofarmacología, un área en pleno desarrollo, como precisa el doctor Leonardo Serra, jefe del Centro del Sueño de Clínica Alemana. "Cada órgano del cuerpo, incluso cada célula, tiene su propio ritmo biológico. La cronofarmacología busca optimizar el efecto de los medicamentos en distintos horarios y sobre distintos sistemas del cuerpo".

Por ejemplo, se ha visto que, tanto en humanos como en ratones, el número de glóbulos blancos -que ayudan a combatir infecciones y otras enfermedades- oscila según el ritmo circadiano. A juicio de Scheiermann, esto podría "tener relevancia para aplicaciones clínicas, desde trasplantes hasta vacunas".

Asimismo, la severidad de los síntomas de las alergias -que se producen por un error del sistema de defensa que confunde algo inofensivo con un patógeno- depende del reloj biológico de las células inmunitarias.

Como explica Scheiermann, los linfocitos (un tipo de glóbulo blanco) segregan moléculas para atacar los patógenos, algunas de las cuales producen inflamación en los tejidos afectados, lo que ayuda a combatir las infecciones, pero también contribuye a empeorar los síntomas de las alergias. "La punta de actividad de la inflamación se produce a partir de medianoche y hasta la madrugada, cuando nos sentimos peor; luego a media tarde se reduce, por lo que no es infrecuente notar mejora a esas horas".

En la noche, el cuerpo tiende a "resetearse", para seguir funcionando al día siguiente. "Aumenta la inmunidad celular; por eso se ha visto que en personas que reciben una vacuna y esa noche duermen poco o mal, hay una peor respuesta a largo plazo", comenta el doctor Serra.

También los infartos de miocardio están relacionados con el ritmo circadiano del sistema inmunitario. Son más frecuentes de madrugada y algunos estudios sugieren que son de más gravedad que los que se producen en la tarde o la noche, agrega Serra. "Eso tiene que ver con un aumento de la viscosidad de la sangre y la descarga de adrenalina, entre otras cosas. Por eso, ya se han diseñado medicamentos para la presión que se toman en la noche, pero cuya liberación se produce horas después, cerca de la madrugada".

Toda esta información también ya está siendo utilizada en pacientes hospitalizados: al modular las condiciones de luz según la hora del día, se evita un desorden del patrón circadiano de la persona, lo que ayuda a disminuir la sensación de dolor y mejora la recuperación.

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