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Se ha duplicado en los últimos 20 años

La resistencia a los antibióticos prevendría el tratamiento de algunas enfermedades

La Helicobacter pylori es la causante de una de las infecciones bacterianas más comunes en humanos, pero, la resistencia a los antibióticos ha hecho más difícil su tratamiento

  • Por El Mercurio / GDA
  • 21 OCT. 2019 - 08:43 AM
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La Helicobacter pylori es la causante de una de las infecciones bacterianas más comunes en humanos y se estima que está presente en la mitad de la población mundial: se asocia con una serie de problemas estomacales como gastritis, úlceras y también cáncer gástrico, la tercera causa de muerte oncológica en el mundo.

Para hacer frente a esta realidad, actualmente se recurre a un "cóctel de antibióticos" que, sin embargo, ha favorecido la resistencia antimicrobiana, un problema importante, urgente y en aumento a nivel global. De hecho, la efectividad de este tratamiento solo llega al 70%.

"La resistencia a la claritromicina -uno de los antimicrobianos más usados para erradicar la H. pylori - ha aumentado", comenta el doctor Antonio Rollán, gastroenterólogo.

Al igual que ha ocurrido con otros antibióticos, el fenómeno se debe a su uso excesivo e inadecuado: la Organización Mundial de la Salud advirtió que, si no se toman medidas, en 2050 la totalidad de este tipo de medicamentos serán ineficaces para prevenir y tratar enfermedades humanas.

La tendencia así lo corrobora: la resistencia a los antibióticos se ha duplicado en 20 años, según una nueva investigación presentada ayer en Barcelona, durante la reunión de la Sociedad Europea de Gastroenterología, que finaliza este miércoles.

Amenaza creciente

El estudio, que analizó datos de 1,232 pacientes de 18 países, muestra que la resistencia a la claritromicina se incrementó de 9.9% en 1998 a 21.6% en 2018. También se observaron aumentos en la resistencia a la levofloxacina y el metronidazol.

"La infección por H. pylori ya es una condición compleja de tratar, que requiere una combinación de medicamentos. Con tasas de resistencia a los antibióticos de uso común, como la claritromicina, que aumenta a un ritmo alarmante de casi 1% por año, las opciones de tratamiento se volverán progresivamente limitadas e ineficaces si no surgen estrategias de tratamiento novedosas", advierte el doctor Francis Megraud, de la Universidad de Burdeos (Francia) y autor del trabajo.

Los altos niveles de resistencia encontrados en países como Italia, Grecia y Croacia se atribuyen al consumo excesivo de antibióticos para afecciones como el resfriado y la gripe, y la falta de apoyo institucional para las estrategias de contención de la resistencia a los antibióticos. Estas situaciones se repiten en otras partes del mundo.

"En la mayor exposición de la población a antibióticos está el autoconsumo o incluso los casos indicados por un médico, pero sin justificación suficiente. A veces infecciones respiratorias virales, por ser prolongadas, se tratan con antibióticos y eso no sirve, y agrava la resistencia", dice Rollán.

"La creciente resistencia a varios antibióticos de uso común puede poner en peligro las estrategias de prevención", dice Megraud.

La Universidad de Zaragoza (España) en conjunto con el Instituto Pasteur de Francia coordinan un proyecto de investigación internacional para desarrollar antimicrobianos contra la H. pylori. Liderado por el doctor Javier Sancho, los científicos se han enfocado en drogas que actúen sobre una proteína llamada flavodoxina.

"Si se neutraliza esta proteína, la bacteria no puede vivir; por eso, lo que hemos hecho es encontrar compuestos que bloqueen la flavodoxina", explica el científico.

El proyecto, con financiamiento de la Unión Europea, tiene una duración de tres años. Aunque las expectativas son positivas, el doctor Sancho recalca que el descubrimiento de fármacos es un proceso muy complicado.

"En cualquier investigación hay riesgo y eso la sociedad lo tiene que entender y asumir. Es un proceso largo y complejo".

La investigación también busca aportar una solución a dos tendencias contrarias que existen actualmente: al mismo tiempo que aumenta la resistencia a los antibióticos, la industria produce cada vez menos productos antimicrobianos.

Eliminar la bacteria

No todas las personas con Helicobacter pylori desarrollan cáncer gástrico, pero sí en todos los casos de cáncer está presente esta bacteria.

"Se estima que sin H. pylori, la frecuencia de cáncer gástrico disminuiría entre 70% y 90%", dice el doctor Antonio Rollán. Eso ha ocurrido en países como Japón, en donde es la primera causa de muerte oncológica en hombres.

Para no tener que recurrir al examen de toda la población para identificar casos de H. pylori, se sugiere hacer un "tamizaje oportunista": es decir, al realizar una endoscopia por cualquier causa, aprovechar de ver la presencia de la bacteria. "Así, se puede tratar a esa persona y ayuda a disminuir la infección en general".

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