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Identifican riesgo de desarrollar un tipo de linfoma

La seguridad de los implantes mamarios vuelve al banquillo

Países como Francia y Canadá han prohibido varios modelos de ciertos implantes por precaución

  • Por El Mercurio / GDA
  • 20 ABR. 2019 - 07:00 AM
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Aunque los implantes son seguros, se deben hacer esfuerzos para informar mejor a las mujeres sobre sus potenciales complicaciones. (Shutterstock)
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Es una de las cirugías estéticas y reconstructivas más populares desde hace medio siglo, y a la que se estima han recurrido más de 35 millones de mujeres en el mundo. Y, aunque su diseño se ha perfeccionado, cada cierto tiempo su seguridad vuelve a ser tema de discusión. Hace unos días, la agencia sanitaria francesa prohibió -"por precaución"- el uso de varios modelos de implantes mamarios asociados a un extraño tipo de cáncer, el linfoma anaplásico de células grandes.

El Ministerio de Salud de Canadá anunció recientemente que también planea suspender la licencia de comercialización de esos implantes, aunque no dará a conocer una decisión hasta fin de mes. Y a fines de marzo, la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, su sigla en inglés), llevó a cabo una reunión de dos días con sociedades médicas, fabricantes y pacientes para analizar el tema.

Allí acordaron que, aunque los implantes son seguros, se deben hacer esfuerzos para informar mejor a las mujeres sobre sus potenciales complicaciones, como dolor, hinchazón, problemas de cicatrización, la ruptura del implante o el desarrollo de ese particular linfoma.

"Los casos de este linfoma comenzaron a reportarse hace poco más de una década", comenta el doctor Claudio Thomas. En 2016, la Organización Mundial de la Salud tipificó y asoció este cáncer a los implantes de mama. Según la FDA, se han conocido alrededor de 500 casos en el planeta.

"Se cree que aparece debido a un proceso inflamatorio que genera el implante en la zona. Pero, también habría factores genéticos involucrados, porque ha sido mucho más frecuente en países como Estados Unidos, Australia y Francia", agrega.

El problema se ha visto sobre todo asociado a los implantes de superficie texturizada o rugosa, que hace algunos años comenzaron a ganar terreno por sobre los de superficie lisa.

"Con los lisos se producía un encapsulamiento que generaba mamas duras, dolor y se desplazaban. Los implantes rugosos se adhieren más al tejido que genera el cuerpo alrededor del implante, lo que hace que se muevan menos con el tiempo", explica el doctor Wilfredo Calderón, pasado presidente de la Federación Iberolatinoamericana de Cirugía Plástica.

Los expertos enfatizan que el riesgo de desarrollar este linfoma es muy bajo, alrededor de un caso por cada 30 mil mujeres con implantes, y que la reacción francesa no ha sido seguida por ningún otro país europeo. Francia sí tenía el antecedente del polémico caso de las prótesis PIP, ocurrido en 2010, y en el que se descubrió que esos implantes estaban hechos con silicona de uso industrial.

Tanto en Europa como en Estados Unidos, la recomendación a las pacientes que tienen este tipo de implantes no es que se lo saquen, sino que acudan a un control regular, idealmente una vez al año, al igual que todas las mujeres que se han sometido a esta cirugía. Y consultar si surgen signos como "líquido alrededor del implante, jaquecas o cuadros reumáticos, por ejemplo", dice Calderón.

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