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Vigilancia activa

Las muertes por cáncer de próstata se estabilizan en el mundo

Aunque sigue siendo la sexta causa de muerte oncológica entre los hombres, una mayor pesquisa en etapas precoces explica una mejora en la tasa de mortalidad

  • Por El Mercurio / GDA
  • 05 ABR. 2019 - 1:00 PM
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Sugieren que los pacientes deben tener una conversación informada con sus médicos sobre los beneficios y los riesgos del examen del antígeno y, en función de eso, decidir si la realizan. (Shutterstock)
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Es el tumor más frecuente entre los hombres, pero, por fortuna, ya no está entre los más letales: el número de muertes por cáncer de próstata se ha estabilizado e incluso disminuyó en gran parte del planeta durante este siglo.

El dato forma parte de un estudio que analizó la evolución de esta patología en el período 1980-2012 en 71 países y según el cual la mortalidad por cáncer prostático se ha mantenido estable en el 76% de las naciones analizadas (54), disminuyó en el 20% (14) y aumentó solo en el 4% (3).

El estudio fue dado a conocer esta semana en la reunión anual de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer, en Atlanta.

A partir de los 40

Que sea el tumor más frecuente en la población local responde a la misma razón que explica la mejora en las tasas de mortalidad: un mejor y mayor diagnóstico, que llevan a un tratamiento más precoz y eficaz.

"Hay más casos, no porque haya aumentado el cáncer, sino porque hay una mejor pesquisa", precisa Sandoval. "Esperamos que esto nos lleve a una menor mortalidad a futuro".

Junto al tacto rectal, el examen del antígeno prostático específico ha sido relevante en la lucha contra este tumor, según explica a El Mercurio la doctora MaryBeth Freeman, de la Sociedad Estadounidense del Cáncer y autora de la investigación presentada ayer.

"Los estudios previos han indicado una variación significativa en las tasas de cáncer de próstata, debido a factores que incluyen la detección y disponibilidad de tratamiento".

Se trata de una prueba de sangre que analiza los niveles de esta proteína y que, en casos elevados, es sospecha de un tumor.

Pese a su utilidad, en 2012 EE.UU. dejó de aplicarlo en forma masiva, una medida que otros países desarrollados han comenzado a replicar. La razón es que se produjo un sobrediagnóstico, que lleva a realizar tratamiento a pacientes con tumores asintomáticos o que nunca van a llegar a generar problemas.

Este factor, según el informe de Freeman, llevó a que disminuyera o se estabilizara en los últimos cinco años la tasa de incidencia en algunos países estudiados. Lo que puede parecer una buena noticia, supone una doble lectura, advierten los expertos.

"No estamos seguros de cuál será el efecto de la reducción en la detección en el futuro, pero es posible que aumente la mortalidad", estima Freeman. "Planeamos monitorear las tendencias en las tasas de mortalidad y enfermedad en etapa tardía en el futuro para evaluar el impacto de la reducción en las pruebas de antígeno en varios países".

Esta realidad ya genera preocupación, comenta el doctor Diego Reyes, urólogo del Instituto Nacional del Cáncer y del Departamento de Oncología Básico Clínica de la U. de Chile. "Ya han aparecido estudios que muestran que los cánceres metastásicos en EE.UU. han aumentado".

La discusión, según el especialista, debería centrarse en cuándo comenzar a realizar este examen. "A mi parecer, debería aplicarse en todos los hombres a los 40 años y, según el resultado, repetirlo anualmente o en un lapso mayor de tiempo".

Fijar el examen a esa edad tiene una razón, precisa el experto: "La mortalidad del cáncer de próstata aumenta a partir de los 50 años; el tumor demora entre 10 y 12 años en causar la muerte si no hay tratamiento".

Para la doctora Freeman, "los pacientes deben tener una conversación informada con sus médicos sobre los beneficios y los riesgos del examen del antígeno y, en función de eso, decidir si la realizan".

Vigilancia activa

Actualmente, un gran porcentaje de los casos de cáncer de próstata se diagnostica en etapas iniciales, mientras que solo el 5% a 10% corresponde a casos avanzados. "Todavía no tenemos cómo prevenirlo y contamos con pocas herramientas que ayuden a definir de forma adecuada quiénes se beneficiarán con el tratamiento", comenta el doctor Camilo Sandoval.

Por eso desde hace algunos años se aplica el concepto de "vigilancia activa", es decir, según la etapa del cáncer, no someter al paciente a terapias, pero hacerle un seguimiento constante. El desarrollo de mejores exámenes de imágenes, así como herramientas genéticas, ayudarán a facilitar este proceso.

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