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¿Puede prevenirse este mal?

Leucemia: la enfermedad que afectó a Rafael Hernández Colón

El exgobernador Rafael Hernández Colón falleció hoy a los 82 años

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El exgobernador Rafael Hernández Colón Rafael Hernández Colón gobernó por primera vez entre 1973 y 1977. (teresa.canino@gfrmedia.com)
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El día de hoy se anunció el fallecimiento del exgobernador Rafael Hernández Colón, luego de recibir tratamiento para combatir la leucemia que padecía. Tenía 82 años.

Según comenta la doctora Anna Di Marco, oncóloga y directora del Centro de Cáncer de la Mujer, en Ponce, la leucemia es el término científico usado para denominar un grupo de enfermedades caracterizadas por células malignas de la sangre.

“Por lo general, la enfermedad involucra a los glóbulos blancos, que son los combatientes de infecciones en el cuerpo”, explica la doctora Di Marco, quien agrega que la leucemia “es cáncer de la sangre y ocurre cuando, en la médula ósea o en el tuétano del hueso, donde se forman las células de la sangre, crecen células malignas que después salen al torrente sanguíneo inmaduras”. Destaca que estas células no mueren y no tienen la capacidad de hacer sus funciones, invadiendo el torrente sanguíneo, impidiendo el buen funcionamiento de los órganos vitales y, eventualmente, causando la muerte. La enfermedad puede ocurrir tanto en niños como en adultos.

Si bien hay algunos factores de riesgo, como la historia previa de otra enfermedad cancerosa o trastornos genéticos que pueden aumentar la posibilidad de sufrir leucemia, en la mayoría de los pacientes no se puede determinar una causa específica para el desarrollo de esta enfermedad, cuya prevalencia va en aumento, según se envejece. Aun así, la leucemia infantil es el tipo más común de cáncer en las edades pediátricas.

La Fundación de Investigación sobre Leucemia estima que cada tres minutos, alguien es diagnosticado con leucemia y, en Puerto Rico, las cifras del Registro Central de Cáncer señalan que la leucemia es el décimo cáncer más frecuente, tanto en hombres como en mujeres. Además, es la novena causa de muerte en el país en ambos sexos.

Por su lado, el Instituto Nacional del Cáncer, adscrito a los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés), estima que, para el año 2018, se registraron 60,300 nuevos casos de esta enfermedad en los Estados Unidos. Sin embargo, según esta entidad gubernamental, la tasa de supervivencia a 5 años de la leucemia ha aumentado de un 33% en 1975 a un 59% en 2005, lo cual revela la importancia de su detección temprana y tratamiento, pues, de no tratarse, puede ocasionar la muerte en poco tiempo. 

¿Cuántos tipos de leucemias hay? 

La doctora Di Marco aclara que hay dos clasificaciones de leucemia: la leucemia aguda y la crónica. 

“La leucemia aguda es de rápida evolución. Una vez se desarrolla lo hace con rapidez y, si no es tratada con prontitud, las personas mueren en días o semanas. La leucemia crónica, como dice la palabra, tarda tiempo en desarrollarse. Las personas que son tratadas con medicamentos para leucemias crónicas logran vivir muchos años con la enfermedad”.

Añade que “el nombre de la leucemia proviene de la célula blanca afectada si es de origen linfoide o mieloide”. Un ejemplo, leucemia aguda mieloide, o leucemia crónica mieloide. Aunque los nombres parecen casi lo mismo, no lo son. La aguda será de rápida evolución y mal pronóstico comparada con la crónica”, “recalca.

¿Cómo se diagnostica?

La herramienta más básica de detección es la prueba de sangre rutinaria conocida como CBC (complete blood count). Esta puede mostrar glóbulos blancos bien elevados o bien bajitos. Se podrá ver anemia o hemoglobina baja”, destaca la oncóloga, quien agrega que, en muchos casos, las plaquetas, o células que se encargan de la coagulación, también podrían verse en niveles bajos.  

Del mismo modo, se realizan otros estudios para comprobar el diagnóstico inicial, como puede ser la biopsia de medula ósea. 

“Esta se hace con anestesia local y tomando con una aguja un pequeño pedazo del hueso de la cadera. Entonces, se examina la muestra bajo el microscopio y se verifica si hay células inmaduras en la medula ósea, si son de origen linfoide o mieloide, y se determina en qué cantidad están presentes. Una vez se determina esto, se le da el nombre a la leucemia”, indica la especialista, que, a su vez, añade que es, entonces, cuando el médico puede proveer un pronóstico al paciente.

Síntomas o signos

La doctora Di Marco expresa que los síntomas están asociados a la célula afectada. 

“Es decir, si los glóbulos blancos están bajitos, las personas presentarán infecciones. Si los glóbulos blancos están altos podrían afectar los órganos, como puede ser la falta de aire por infiltración en el pulmón’, dice Di Marco. Menciona que si se afectan los glóbulos rojos, la persona tendrá anemia, se sentirá fatigada, cansada y, si la anemia es muy severa, podría causar palpitaciones, mareos, desmayos y hasta dolor de pecho.

“Cuando las plaquetas disminuyen por la leucemia, las personas presentan sangrados espontáneos, moretones y pintas rojas en la piel, llamadas petequias”, señala, al enumerar los signos que pudiera presentar un paciente.

¿Se puede prevenir la leucemia?

La Sociedad Americana Contra el Cáncer (SAC) explica que muchos tipos de cáncer se pueden prevenir haciendo cambios en el estilo de vida para evitar ciertos factores de riesgo, pero esto no es así para la mayoría de los casos de leucemia mieloide crónica.

El único factor de riesgo de la leucemia mieloide crónica que potencialmente se puede evitar es la exposición a altas dosis de radiación, que solo ocurre en pocos pacientes.

Tratamiento

Si bien cuando una persona sufre de leucemia crónica muchas veces no requiere tratamiento inmediato, no ocurre lo mismo con las leucemias agudas.

“El oncólogo, médico especialista en cáncer, debe vigilar al paciente para síntomas de empeoramiento de la enfermedad y tratarla. Para las leucemias crónicas, como la leucemia mielogena crónica, existen fármacos orales como el imatinib y el dasatinib, los cuales inhiben la proteína bcr-abl que se encuentra en las células malignas, disminuyendo así su replicación o matándolas. También hay quimioterapias dirigidas contra las células malignas de las leucemias crónicas’, destaca la oncóloga.  

Por su parte, las leucemias agudas deben ser tratadas de inmediato con quimioterapias, las cuales son administradas en el hospital.

En Puerto Rico, las leucemias agudas son generalmente tratadas en los hospitales del Centro Médico, pues necesitan una unidad especializada y equipo de enfermería especializado.  

La doctora Di Marco indica que para las leucemias agudas se administran quimioterapias por siete días corridos, después de los cuales los pacientes se quedan sin células de la sangre y su médula ósea queda limpia. 

“Aquí, las células ‘buenas’ o sin malignidad de la médula ósea deben crecer es un proceso que se tarda, por lo cual el paciente estará hospitalizado alrededor de un mes. Durante este período el paciente necesitará grandes cantidades de transfusiones de sangre y plaquetas para poder vivir”. 

Por ello, es común que los pacientes con este tipo de leucemia busquen tratamiento fuera de la isla, expresa la doctora Di Marco, al explicar que en Puerto Rico existe una escasez de productos sanguíneos y muchas veces los pacientes esperan horas o días para recibir sus transfusiones.  

“Por este motivo, muchas personas optan por trasladarse a tomar tratamiento en Estados Unidos, pues hay más disponibilidad de componentes sanguíneos. La gran mayoría de estos pacientes deben recibir un trasplante de medula ósea para eliminar en su totalidad las células malignas y así alejar la recurrencia”, aclara, para añadir que el doctor Alexis Cruz, de la Unidad de Trasplante del Hospital Auxilio Mutuo, ha realizado con éxito trasplantes alogénicos para curar la leucemia. 

De acuerdo con la SAC, “los trasplantes de células madre son tratamientos intensivos con riesgos reales de graves complicaciones y su función exacta en el tratamiento no siempre está clara. Algunos médicos opinan que si el paciente tiene salud suficiente para resistir un alotrasplante (alogénico) y se dispone de un donante compatible, esta opción ofrece la mejor probabilidad de supervivencia a largo plazo”. 

Investigaciones

La leucemia es una enfermedad de interés en el campo de la investigación, ya que, en el caso del tipo agudo, el pronóstico es pobre. 

“Los científicos están en constante investigación sobre cuáles son las moléculas o proteínas que se encargan del desarrollo de las leucemias para así desarrollar fármacos contra estas. Como vemos las leucemias son variadas y cada una al tener factores moleculares diferentes, no es fácil desarrollar ‘una pastilla’ que las cure todas”, sostiene la oncóloga.  

“En el 2017, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, en inglés) aprobó una terapia CAR-T (chimeric antigen receptor) donde se recogen y usan las células T del mismo paciente y se cultivan en el laboratorio, para combatir, con su propio sistema inmune, la leucemia, pero, debido a lo complicado que es generarla, es una terapia muy costosa”, explica Di Marco.

Agrega que una nueva combinación de terapia fue lanzada en noviembre de 2018 donde se combina el uso de venetoclat, un inhibidor del BCL-2, con decitabine, o azacitidine para el tratamiento de leucemias mielogenas agudas. Esta combinación ha demostrado respuestas duraderas en pacientes mayores de 75 años. Aparte de esto, en los últimos meses no han salido al mercado nuevos tratamiento.

Entiendo que en los próximos años veremos un progreso dramático en este campo gracias al uso de la inmunología como método para curar las leucemias”, finaliza diciendo la doctora Di Marco.

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