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Puerto Rico Saludable

Los cambios físicos que trae el cáncer

Muchos síntomas se manifiestan cuando la enfermedad está avanzada por lo que la recomendación médica es adherirse a los exámenes de cernimiento

  • Por Cristina del Mar Quiles
  • 04 MAR. 2019 - 06:45 AM
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Los tumores en el cuello o las glándulas linfáticas engrandecidas pueden ser indicativos de linfomas. (Shutterstock)
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Los estilos de vida saludables y las visitas periódicas al médico son la principal línea de defensa contra el cáncer. La dieta y la actividad física permiten reducir factores de riesgo, como la obesidad, mientras que los exámenes de cernimiento que te tocan según tu edad hacen posible identificar la enfermedad en etapas tempranas, tratar a tiempo y aumentar las posibilidades de cura.

Si bien lo ideal es detectar el cáncer en sus primeras etapas, hay cambios físicos a los que las personas deben estar atentas y, cuando se manifiestan, procurar rápidamente una evaluación médica.

El doctor Fernando Cabanillas, especialista en oncología, hematología y medicina interna, y director médico del Centro de Cáncer del Hospital Auxilio Mutuo, explica que las manifestaciones del cáncer varían según el tipo de tumor.

Pérdida de peso

“Si la persona empieza a perder peso sin cambiar de dieta, debe preocuparse”, señala Cabanillas. Algunas condiciones como la diabetes y el hipertiroidismo pueden causar pérdida de peso, pero también puede ser un síntoma de cáncer. “Cualquier pérdida de peso sin explicación hay que evaluarla”.

Sangrado vaginal

En el caso de las mujeres posmenopáusicas, el sangrado vaginal se presenta como un cambio físico al que se le debe prestar atención, pues está asociado con el cáncer de la matriz y del cuello de la matriz.

Tumores y glándulas linfáticas inflamadas

Los tumores en el cuello o las glándulas linfáticas engrandecidas pueden ser indicativos de linfomas, tumores que se originan en los ganglios linfáticos. “Inclusive, puede ser indicativo de un tumor que se origina en otro sitio y que se va a las glándulas linfáticas”, resalta el médico.

Cambios en los senos

“En el cáncer del seno, si lo detectamos en etapa temprana con una mamografía, lo más seguro es que las pacientes no van a haber notado ningún cambio”, establece la doctora Zuleika Díaz, especialista en cirugía de condiciones de seno en la Clínica del Seno del Sur del Hospital San Lucas, en Ponce. Sin embargo, masas que sobresalen o que retraen la piel, pezones hundidos, cambios de color en la piel, enrojecimiento o textura similar a la cáscara de la china pueden ser señales de cáncer de seno.

Según Díaz, también hay que estar alerta si las venas se ven brotadas. “Vas a comparar un seno con el otro y vas a notar la diferencia. Si tú ves un efecto de abultamiento y esas venas prominentes, eso hará que te preocupes”, advierte Díaz.

La especialista describe otro tipo de cáncer de seno menos común, llamado Paget, que se manifiesta mediante una lesión escamosa que supura líquido en la areola.

Lunares nuevos

Cabanillas llama la atención sobre los lunares que crecen o lucen de manera irregular, especialmente en los bordes, y son de diferentes tonos, que podrían incluir negro, rojo y violeta. Estos podrían ser síntomas de un melanoma, que es el tipo de tumor que se le diagnosticó a la ex Miss Universo Dayanara Torres. Si el lunar sangra, es necesario estar alerta.

Sangrado por el recto

Esto puede ser una señal de un cáncer de colon sumamente avanzado y lo recomendable es detectar la enfermedad mediante una colonoscopia mucho antes de que este síntoma aparezca.

Cabanillas, quien dirige Auxilio Centro de Cáncer, una de las pocas clínicas que también trabaja prevención y detección de cáncer en Puerto Rico, enfatiza en que estos síntomas, aunque sí pudieran ser indicativos de cáncer, no necesariamente son específicos a esta enfermedad. “El sangrado rectal podría ser una hemorroide más comúnmente que un cáncer de colon. Irrespectivamente, si ocurre, hay que buscar ayuda para estar seguro”, exhorta.

Prevención a tiempo es clave

El oncólogo explica que, cuando ocurren estas manifestaciones como consecuencia de un cáncer, la enfermedad suele estar en etapas más avanzadas que las que se identifican mediante los exámenes de cernimiento.

Un lunar que sangra está mucho más avanzado de lo que uno quisiera. Lo mejor es detectarlo mucho más temprano al igual que cualquier masa en el cuerpo”, apunta el especialista.

“Cualquier masa detectable no quiere decir que es incurable, pero lo ideal es detectarlo más temprano, antes de que se palpe una masa y para eso es que están los exámenes como la mamografía. Es correcto, en parte, decir que cuando hay síntomas no es tan buen pronóstico como cuando se detecta en las etapas más tempranas sin que tenga síntomas”, sostiene.

La colonoscopia, recomendada a partir de los 45 años, puede detectar un cáncer de colon antes de que se convierta en un cáncer.

Un médico internista puede evaluar cualquiera de estos síntomas y determinar si amerita atención con un especialista.

Cambios físicos con el tratamiento

Una vez el cáncer es diagnosticado y se comienza un tratamiento, el cuerpo también enfrenta otro tipo de cambios físicos.

En el caso de la quimioterapia, por ejemplo, suele provocar la alopecia o pérdida de cabello, pérdida de peso por la falta de apetito, irritación de la mucosa oral, que es la membrana que cubre la cavidad oral y puede ser bastante incómodo al comer y tragar.

Cabanillas menciona que la quimioterapia puede provocar una baja en las defensas del cuerpo y causar infecciones que se pueden manifestar con fiebres. “Usualmente, es la primera manifestación cuando alguien tiene una infección. Si está en quimioterapia y le da fiebre, hay que verificar los contajes de sangre. Si la fiebre es definida como una temperatura de 38.3 grados Celsius o 101 grados Farenheit, o más, debe ir a sala de emergencias o hablar inmediatamente con el médico, pues para un paciente de cáncer la espera con fiebre puede ser mortal”, advierte.

Por su parte, los pacientes que necesitan administrarse cortisona pueden enfrentar cambios en su rostro. La doctora Díaz agrega que, en el caso de radiación, es común que la piel se enrojezca inmediatamente. Más adelante, puede oscurecerse y engrosarse.

Énfasis en los cernimientos

Cabanillas, quien es el autor de Consejos de Cabecera, prevenir y tratar: alimentos y vitaminas contra el cáncer, alerta sobre los tipos de cáncer que se están detectando con cada vez más frecuencia en poblaciones más jóvenes. Por eso, el cernimiento de cáncer de colon se bajó de los 50 a los 45 años, y debe ser aún más temprano si hay historial familiar. La mamografía es el examen recomendado anualmente para las mujeres a partir de los 40 años para detectar a tiempo el cáncer de seno. Igualmente, es indispensable el cernimiento para cáncer de pulmón en fumadores, para el que se debe hacer un CT de tórax anualmente. “Casi nunca se está haciendo y es importante”, observa.

Cabanillas hace hincapié en el vínculo de la obesidad con la enfermedad. “La gente piensa que el cáncer, da a los pacientes que están perdiendo peso, pero la obesidad es, probablemente, el factor de riesgo más importante. Es algo que muchos desconocen, pero el paciente afectado por la obesidad está más propenso a cáncer de próstata, de mama, de la matriz, del útero y de páncreas”.

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