Loader
Puerto Rico Saludable

Seis hábitos que no sabes que aumentan el riesgo de desarrollar diabetes

Todo lo que te aleje de una dieta saludable y de actividad física aumenta el riesgo de padecer de esta condición

  • Por Cristina del Mar Quiles
  • 17 FEB. 2019 - 08:30 AM
Photo
No se requiere que la persona baje grandes cantidades de peso. Con que la persona baje de un 5 al 10% de su peso, es bueno. (Shutterstock)
  • Compartir esta nota:

La diabetes tipo 2 es una condición crónica que no tiene cura y que representa un cambio drástico en el día a día de quienes son diagnosticados. Sin embargo, es fácilmente prevenible.

Cerca del 15% de los adultos en Puerto Rico viven con diabetes, según datos de la Federación Internacional de Diabetes. Mientras, cerca del 50% de la población en la isla tiene prediabetes, que es un mayor riesgo de desarrollar diabetes en los próximos cinco años, de acuerdo con estudios citados por la doctora Winna Rivera, catedrática del Programa de Nutrición de la Maestría en Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico.

Una dieta de alimentación saludable junto con actividad física, pueden ayudar a prevenir la aparición de esta condición, aun en quienes tienen prediabetes, indicó Rivera. Y es que el estilo de vida sedentario, una alimentación poco saludable, así como otros factores genéticos y ambientales propician el desarrollo de esta condición. ¿Qué hábitos te hacen más propensos a desarrollar diabetes?

1. Ignorar el sobrepeso

De acuerdo con Rivera, uno de los factores más importantes para desarrollar diabetes es la obesidad, junto con el historial familiar y los estilos de vida.

“Cuando la persona hace un cambio en los estilos de vida, tiene una buena alimentación, hace una buena dieta, comienza a hacer ejercicios para la prevención de la diabetes, todo esto está bien asociado a que pueda bajar de peso”, destacó la experta en nutrición.

“No se requiere que la persona baje grandes cantidades de peso. Con que la persona baje de un 5 al 10% de su peso, es bueno”, apuntó.

2. Netflix and chill sin pararte del sofá por largo rato

Realmente, se trata de cualquier actividad sedentaria por tiempo prolongado. El sedentarismo está altamente asociado con el aumento de peso, señaló por su parte el nutricionista José Luis Lozada.

“Si no te mueves, aumentas de peso. Si aumentas de peso, aumenta el riesgo de enfermedades como diabetes y alta presión”, resaltó Lozada.

Observó que actividades como el uso frecuente de las redes sociales en aparatos electrónicos y ver un capítulo de una serie tras otro son nuevas formas de entretenimiento que propician que las personas estén sin ejercitarse por largos periodos de tiempo. Entonces, toca levantarse y mover el cuerpo.

La catedrática del Recinto de Ciencias Médicas recordó que lo recomendable es realizar ejercicios por lo menos 150 minutos a la semana o tres días a la semana por 50 minutos.

Entre las actividades físicas que sugirió, incluyó caminar rítmicamente, correr bicicleta, joguear, nadar o practicar deportes como tenis y baloncesto. Sugirió que antes de intentar actividades de mucho vigor como el spinning se trabaje con fortalecer el sistema cardiovascular.

3. Ir al supermercado con hambre y no prestar atención a la etiqueta nutricional de los productos

Es una práctica asociada a la mala alimentación que también es uno de los factores de riesgo relacionados con el desarrollo de diabetes.

El nutricionista José Luis Lozada recomienda a quienes recurren a su consulta que planifiquen sus visitas al supermercado, llevando consigo una lista de alimentos y pendientes de su presupuesto.

“Es bien importante que no vayas al supermercado con hambre. Tienes que crear una lista de lo que te hace falta. No vayas sin mirar antes lo que ya tienes en la alacena. Una vez allí, leer las etiquetas es clave para darte cuenta de qué es chatarra y buscar por qué lo puedes sustituir”, estableció.

Un nutricionista puede enseñar cómo leer la etiqueta de los alimentos, pero también es posible encontrar información en internet que ayude a identificar los alimentos chatarra que no deben llegar al carrito de compras.

4. El paso frecuente por el servicarro de tu restaurante de comida rápida favorito

Es otra práctica igualmente asociada con una dieta poco balanceada que también podría llevar al sobrepeso.

Lozada consideró que para los universitarios o personas que trabajan fuera de la casa con horarios ajetreados, suelen ser muy atractivas las ofertas de restaurantes de comidas rápidas que pueden incluir grandes cantidades por un precio bastante accesible. Además, obvian las meriendas o recurren a meriendas poco saludables. La planificación de la alimentación cada día, dijo, es clave.

5. Consumir refrescos

Los refrescos contienen altos niveles de azúcares, lo que está asociado con el desarrollo de prediabetes y, posteriormente, de diabetes. Además, también contribuyen al aumento de peso.

“Hay veces que la persona quiere tener un régimen de dieta bien drástico porque quiere bajar de peso bien rápido y, simplemente, con dejar los refrescos, baja un montón”, resaltó la nutricionista Rivera.

6. Recurrir a la dieta de moda sin la orientación de un experto

Un profesional de la salud, como un nutricionista dietista, es la persona que mejor puede ofrecer una orientación sobre la dieta más adecuada para cada persona. En el diseño de este plan alimenticio, mencionó Rivera, se toman en cuenta los gustos del paciente, el tipo de actividad física que realiza, sus responsabilidades familiares y laborales, y experiencias de éxito o fracaso que haya tenido con dietas anteriormente.

“Esas dietas que son drásticas, lamentablemente, lo que provoca es que las personas se cansen, se frustren, vayan a actividades y vean todo lo que no pueden comer o en un restaurante no está el alimento que dice la dieta. No hay necesidad de tener esas dietas porque a la larga la gente las deja”, expuso Rivera.

“No hay una dieta ideal que le sirva a todo el mundo”, enfatizó la catedrática.

Teniendo en cuenta que cada persona tiene necesidades diferentes, sí es recomendable consultar guías, como Mi plato para un Puerto Rico saludable, disponibles en internet, que les permiten a los usuarios evaluar sus hábitos de alimentación, identificar alimentos para los que debe aumentar su consumo y cuáles son los que debe limitar.

Según Rivera, entre los puertorriqueños, es frecuente el consumo excesivo de panes y arroces. “El problema no es que los comas, el problema son los excesos”.

Prevenir la diabetes es prevenir, además, el desarrollo de otras complicaciones que esta condición propicia, recalcó la catedrática.

“Cuando la sangre está sobrecargada de glucosa, que es el producto de lo que comemos, obviamente, afectamos todos los otros órganos, se afecta la visión, el cerebro y se deteriora el sistema cardiovascular, el sistema renal. La diabetes compromete la función de nuestro cuerpo”, puntualizó Rivera.

  • Compartir esta nota:
Volver Arriba