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Según estudio

Los médicos siguen descubriendo beneficios de la cirugía para bajar de peso

En comparación con los hijos de mujeres que padecen obesidad, los niños nacidos de quienes se han sometido a un bypass gástrico tienen menor riesgo de defectos congénitos

  • Por El Mercurio / GDA
  • 25 OCT. 2019 - 05:00 AM
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La investigación demostró que la obesidad durante el embarazo se asocia con defectos congénitos en el corazón y en el sistema nervioso de los hijos. (Pixabay)
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Además de ayudar a la baja de peso, se sabe que mejora el comportamiento de la glucosa, que puede controlar la diabetes tipo 2 y que mejora los niveles de presión arterial.

Son algunos de los beneficios más conocidos del bypass gástrico, una cirugía que consiste en reducir el tamaño útil del estómago, dejando una pequeña porción en uso, con la finalidad de que la persona ingiera menor cantidad de comida y así pierda peso.

Pero los resultados de una investigación publicada ayer en la revista médica Jama indican que esta operación no solo tiene beneficios para el paciente, sino también para su descendencia. El trabajo sugiere que la cirugía reduce el riesgo de defectos congénitos en los hijos.

Realizado por investigadores del Instituto Karolinska (Suecia), el estudio concluye que las mujeres con obesidad que se habían sometido a un bypass gástrico antes de quedar embarazadas tenían hijos con menor riesgo de defectos congénitos, como problemas cardíacos. Esto, en comparación con mujeres obesas que habían tenido guagua sin someterse a la cirugía.

Según explica a "El Mercurio" Martin Neovius, profesor de Medicina y líder del trabajo, se sabe que el control deficiente de la glucosa, producto la obesidad de la madre, puede generar defectos congénitos en los hijos, como problemas cardíacos y anomalías cromosómicas, entre otros.

De hecho, un trabajo realizado por su equipo en 2017, el cual analizó a 1.2 millones de mujeres, demostró que la obesidad durante el embarazo se asocia con defectos congénitos en el corazón y en el sistema nervioso de los hijos. Estos resultados fueron publicados en la revista científica de la Sociedad Médica Británica.

Neovius comenta: "Por otro lado, existe una preocupación desde los años 80 de si la cirugía bariátrica podría aumentar ese riesgo, tomando en cuenta que las pacientes operadas pueden sufrir déficit de algunos nutrientes que podrían afectar su embarazo y al niño". Pero su estudio arrojó lo contrario, que el riesgo se reduce.

El especialista y su equipo examinaron los datos de más de 33 mil nacimientos en Suecia. De estos, 2,921 eran niños nacidos de madres que se sometieron a un bypass gástrico, y 30,753 eran guaguas de pacientes con obesidad que no habían bajado de peso ni se habían sometido a cirugía.

Después de examinar cada uno de los casos, los científicos observaron que los niños del primer grupo tenían un 30% menos probabilidades de padecer defectos congénitos. De hecho, su porcentaje de riesgo (3.4%) resultó ser similar al de hijos de mujeres con peso normal (3.5%).

Neovius cree que una mejora en el control de la glucosa de la madre, producto de la cirugía, podría explicar los hallazgos. Sin embargo, el médico aclara que la simple pérdida de peso también podría explicar los beneficios, por lo que adelgazar de forma natural también podría reducir el riesgo reportado en el estudio. Eso sí, según dice, estudios previos han reportado que la operación es más efectiva que la dieta y el ejercicio para controlar la obesidad severa y mórbida.

Como "una estupenda noticia" califica Enrique Oyarzún, ginecólogo y obstetra de Clínica Universidad de los Andes, los resultados del estudio. El médico asegura que este responde otra duda que los doctores han tenido desde hace años.

"Existía la pregunta de si la cirugía, al contrarrestar la obesidad y la diabetes tipo 2, también podría disminuir el riesgo de malformaciones congénitas, y este estudio demuestra que es así", dice el médico, quien es enfático en que las pacientes deben ser bien evaluadas si es que desean ser sometidas a la cirugía y después convertirse en madres.

Concuerda Rodrigo Muñoz, director del Centro de Tratamiento de la Obesidad UC Christus, quien comenta que si bien la cirugía tiene beneficios, también supone riesgos. "Uno sabe que estas pacientes (operadas) pueden tener anemia y déficit de micronutrientes, como vitamina D, y que eso puede complicar su embarazo".

Por eso, coinciden ambos doctores, la recomendación es consultar al médico sobre planes de ser madre, antes y después de la cirugía. Esto, con la finalidad de planificar mejor y hacer seguimiento a los indicadores de salud.

"Un mensaje importante es que si las mujeres quieren tener un hijo después de la cirugía, deben tener un seguimiento con su médico para asegurarse de que tienen los niveles adecuados de vitaminas".

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